Nahitan Nández y Felipe Melo tuvieron un reencuentro en paz a un año de su noche de furia

Deportes
Lectura

Trescientos sesenta y cuatro días debió esperar Nahitan Nández para volver a disputar un partido por la Copa Libertadores, el primero con la casaca de Boca en este certamen. Y

si le tocó perderse los primeros tres encuentros de esta edición por una suspensión fue, en buena medida, debido a un hombre con quien justamente volvió a cruzarse este miércoles en el césped: Felipe Melo.

Los dos mediocampistas habían protagonizado una gresca fenomenal en la temporada pasada cuando el uruguayo todavía defendía los colores de Peñarol. Por esa refriega ambos habían sido penados por la Conmebol. Nández recién completó su castigo en la fecha pasada, cuando Boca igualó 1 a 1 en San Pablo.

Esta vez, el duelo entre ambos se limitó a cada disputa de balón en el eje del campo. Con la aspereza que caracteriza a los dos (principalmente al ex jugador del seleccionado brasileño), pero con nobleza y sin reavivar el recuerdo de aquella noche incendiaria de 2017.

Nahitan Nandez, en el partido con Palmeiras que terminó en batalla campal. (AFP)

Felipe Melo y Nahitan Nández durante el partido entre Palmeiras y Peñarol en Montevideo en abril del años pasado. (AFP PHOTO / MIGUEL ROJO)

El áspero antecedente que vinculaba a los dos mediocampistas remitía al 26 de abril del año pasado, cuando Palmeiras derrotó 3 a 2 a Peñarol en el estadio Campeón del Siglo por la cuarta fecha del grupo 5 del principal certamen continental de clubes.

Esa noche, el duelo, que los uruguayos habían empezado ganando 2 a 0 y terminaron perdiendo al recibir tres tantos en el segundo tiempo, finalizó con una batalla campal que comenzó en el campo de juego y luego se trasladó a las tribunas.

Nahitan Nández increpa al arquero de Palmeiras Fernando Prass.

Nahitan Nández increpa al arquero de Palmeiras Fernando Prass.

Dos de los protagonistas estelares de la tangana fueron Nández y Melo. El brasileño, que ya había calentado la previa del cotejo al afirmar que golpearía en la cara a algún jugador uruguayo si fuera necesario (“Si tengo que dar una paliza, la voy a dar”, había rematado), encendió la chispa con alguna palabra de más luego del pitazo final.

Nández y sus compañeros Yefferson Quintana y Matías Mier se le fueron al humo al ex jugador de Juventus, Inter y Fiorentina, entre otros clubes, para tratar de poner las cosas en su lugar a los sopapos. Melo retrocedió, pero lo hizo a la usanza de Muhammad Ali: golpeando.

Certero, el mediocampista despachó un potente golpe curvo que se estampó contra el rostro de Mier. Ese derechazo, con escasa técnica pero buena dirección, agitó aun más ánimos. Melo debió ser protegido por la Policía uruguaya y la seguridad privada para que la reyerta no adquiriera dimensiones incontrolables.

Felipe Melo ya conectó un certero derechazo en el rostro de Matías Mier. (EFE / Raúl Martínez)

Felipe Melo ya conectó un certero derechazo en el rostro de Matías Mier. (EFE / Raúl Martínez)

Por esa gresca, la Conmebol suspendió al brasileño por seis fechas y a Nández, Mier y Lucas Hernández por cinco. Sin embargo Melo consiguió una reducción de pena a la mitad gracias a su apelación. En cambio, el ahora jugador de Boca debió cumplir los cinco encuentros y por eso recién pudo regresar este miércoles.

BLOG COMMENTS POWERED BY DISQUS
Suscribite y recibi las noticias de Totalnews en tu casilla de correo.