Brian Sarmiento quiso hacer un penal de lujo pero le salió mal. La pelota dio en el travesaño y él agarró el rebote, algo prohibido por el reglamento. Sus compañeros le recriminaron por no dejar la bola. Y los rivales lo querían matar porque la canchereó.

Temperley goleó 3-0 a un Racing muy deslucido, salió de la zona de descenso y cree en el milagro. El equipo de Cocca venía de cinco victorias al hilo pero tuvo una noche para el olvido, a pesar del regreso de Licha López.