En las últimas décadas la región comenzó a utilizar gas producido localmente. Por Álvaro Ríos Roca Hace dos décadas se empezaba la construcción del gasoducto Bolivia-Brasil, país este último que dependía fuertemente de la hidroelectricidad y de costosos, contaminantes y poco eficientes derivados de petróleo para alimentar su matriz energética y, por lo tanto, había necesidad virar al gas natural.