Paro de la CGT: una película spoileada

Gremiales
Lectura

Así como la suerte comercial de una película está determinada en buena parte por la taquilla de su primer fin de semana, el "éxito" de un paro general se decide entre

las 6 y las 9 de la mañana: si la CGT consigue que en ese lapso las estaciones de Constitución y Retiro, en la Ciudad de Buenos Aires, luzcan desiertas, se hablará de un "paro rotundo".

Poco importa que taxis y Uber hayan circulado como nunca, que los sectores que jamás paran no se hayan sumado una vez más y que para la tarde la ciudad retome un ritmo casi normal: la huelga será considerada masiva para los cánones que mandan en el rubro sindical. Y será verdad.

El transporte paralizó en buena medida a Buenos Aires, y los grandes gremios (camioneros, construcción, estatales) impusieron su disciplina, a lo que deben sumarse los siempre pintorescos cortes de la izquierda. El que pudo, disfrutó de un símil feriado. El que no, sufrió para ir a trabajar igual pese a todo. Para ellos, apenas un día un poco más complicado que lo habitual.

El problema es que todo esto ya se sabía desde antes de que el paro empezara. La película estaba spoileada.

La falta de transporte paralizó la Ciudad. Foto David Fernández

La falta de transporte paralizó la Ciudad. Foto David Fernández

Mirá también

Todas las imágenes paro nacional convocado por la CGT

Ya todos conocían el argumento. Se sabía qué dirían a media mañana los popes sindicales y cuál sería la respuesta del Gobierno. Porque lo curioso de este paro es que se hizo casi con el acuerdo tácito de todas las partes, con la certeza de que nada cambiará.

La CGT está contra el acuerdo con el FMI y el aumento de tarifas, pide el cese de despidos y la reapertura de paritarias libres. Sin embargo, no parece que el Gobierno fuera a torcer el rumbo de su política por el conflicto gremial. De hecho, uno de los principales reclamos , como es el retomar las negociaciones salariales, ya fue concedido por la Casa Rosada, que nunca las cerró y además ya bendijo que los arreglos llegaran al 25% anual para recomponer en gran parte el poder adquisitivo perdido.

Lo mismo sucede con las tarifas: todo indica que seguirán escalando pero a un ritmo más moroso (y más político) de lo que lo hicieron hasta ahora.

Mirá también

Empezaron los cortes en accesos: el mapa de los piquetes y qué servicios se verán afectados por el paro de la CGT

Lo concreto es que la nueva etapa del plan económico del Gobierno está recién comenzando. Y lo más difícil aún está por venir. El golpe de la inflación por la devaluación, sumado al impacto recesivo del ajuste impuesto por el Fondo Monetario Internacional, aún no se sienten por completo en el bolsillo. El paro, en este caso, parece a destiempo.

¿Entonces? ¿No sirve para nada?

Mirá también

Triaca, sobre los elogios de Hugo Moyano a Cristina Kirchner: "Se fue del kirchnerismo y ahora vuelve a estar"

Sí, por supuesto. Deja tranquilo al corazón más tradicional del sindicalismo peronista, que saca chapa de combativo al mismo tiempo que evita que los sectores gremiales más rebeldes (incluidos los K, la izquierda y el moyanismo) se les escapen de las manos o les roben lo que les queda de representatividad.

También deja tranquilo al Gobierno, que tiene un "enemigo" más al cual echar culpas por sumar palos a la rueda y que disfruta paradójicamente de unos días de tranquilidad, en parte gracias a Sampaoli y en parte a las encuestas que dicen que se detuvo la caída de la imagen de Mauricio Macri, valorado por parte de la sociedad por cómo manejó la crisis cambiaria.

Pero en el fondo, no habrá cambios. En algún lugar, se trata de una enorme puesta en escena donde cada uno emite sus parlamentos tal como dicta el guión. Queda dicho: la película estaba spoileada. Y ya la vimos varias veces.

BLOG COMMENTS POWERED BY DISQUS
Suscribite y recibi las noticias de Totalnews en tu casilla de correo.