Una insólita protesta se produjo en el penal de Piñero, ubicado a 25 kilómetros de Rosario, luego de que familiares y presos, encabezados por los miembros del clan narco Los Funes, se negaban a salir de la cárcel en reclamo a que las autoridades del Servicio Penitenciario dejen usar los teléfonos celulares a los reclusos alojados en el pabellón 14.