Eugenio Mena: "Sampaoli me dijo que venga sí o sí a Racing"

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El que más fuerza hizo para que Eugenio Mena sea jugador de Racing fue el manager Diego Alberto Milito. Se lo recomendó su amigo Sebastián Beccacece. El entrenador Eduardo Coudet no

lo tenía entre sus prioridades, pero en un par de entrenamientos se enamoró del juego del chileno. El rumor que circula en las cercanías del Cilindro, entre dirigentes, periodistas partidarios e hinchas, es que Mena es un lateral elegante, de mucha técnica, ofensivo. “Me gusta atacar y estar cerca del gol, pero lo que más me gusta es meter. Meter, meter y meter. Me encanta. Disfruto del fútbol jugado con intensidad. Y acá en Argentina se juega con más intensidad que en ningún otro lado”, le aclara a Clarín el defensor nacido hace 30 años en Viña del Mar.

Hay una historia detrás de la llegada de Mena a Racing. “Jugar en el fútbol de Argentina siempre fue un desafío, un sueño a cumplir. Estuve cerca de Boca en su momento y también hubo sondeos de otros equipos. Uno de los que me convenció de venir a Racing fue Jorge Sampaoli. Tuve la oportunidad de hablar con él hace unos meses y me dijo que venga sí o sí. Que era el lugar indicado para jugar, por mis características y por lo que transmite la gente”, cuenta Mena.

-¿Ya podés decir que Sampaoli tenía razón?

-Sí. La noche que jugamos contra River acá (señala el Cilindro) me di cuenta de que era el lugar soñado. Pocas veces había visto un clima así. Estaba lleno de gente, de banderitas, había euforia. Acá se vive el fútbol como me gusta vivirlo a mí.

-¿Te quedaste con ganas de jugar la serie contra River?

-Me hubiese gustado estar, pero quedé afuera de la lista porque el entrenador así lo dispuso, un poco porque llegué sobre la hora. A los jugadores nos gusta estar adentro, ser partícipes. No conozco a ninguno que prefiera ser suplente.

Mena, bien custodiado por Gardel en la Platea A del Cilindro. Foto: Luciano Thieberger

Mena, bien custodiado por Gardel en la Platea A del Cilindro. Foto: Luciano Thieberger

-¿Cómo viviste la eliminación?

-Fue un golpe duro. Sabíamos que era un partido a todo o nada, lindo para jugarlo y complejo a la vez. Cualquiera de los dos podía pasar y les tocó a ellos. River es un gran equipo, pero nosotros nos quedamos con la sensación de que podríamos haber dado un poquito más, de ir a buscar un poco más el resultado.

-Lisandro López dejó en claro que ahora deben ser campeones...

-Escuché a Licha y estoy de acuerdo con él. No nos sirve quedar segundo o terceros y estar contentos por el ingreso a la próxima copa y esas cosas. Ser campeones es la única opción que nos queda.

-¿Cuáles serán los rivales?

-Boca siempre es candidato por la jerarquía que tiene y por historia. Lo mismo River, más allá de que no arrancó bien. Pero la verdad es que solo me importa Racing. Repito: somos los fuerte candidatos a ser campeones porque es algo que está en nuestra cabeza y algo que nos repetimos todos los días. Nos propusimos ser campeones luego del traspié contra River. Vamos a dar todo para lograrlo.

-¿Cómo es el fútbol argentino?

-Desde afuera se ve un fútbol de mucha agresividad, intenso. Y desde adentro de la cancha es lo mismo. O incluso más. Acá se va a todas las pelotas como si fuese la última, se mete, se deja la piel. Soy un jugador que no le mezquina a todas esas cosas y ojalá me juegue a favor para que la adaptación no sea larga y complicada. Después, las cosas resuenan mucho más acá que en otros lados. La repercusión que tuvo la eliminación ante River fue enorme. Como grupo estábamos esperanzados con ganar la Copa. Era el objetivo que nos habíamos trazado. Nos dolió y aún nos duele, y eso describe la personalidad del plantel. El día posterior fue duro, pero nos propusimos sacarlo adelante con trabajo y carácter. Por suerte tuvimos revancha rápido y quedamos como punteros del torneo, que no es poca cosa.

-¿Te entusiasma la idea de Eduardo Coudet?

-Una de las cosas que más me sedujo de Racing fue la filosofía del Chacho. Tiene un mensaje con el que me siento identificado. Busca la superioridad numérica, insiste en que hay que correr, presionar, estar encima del rival. Después, cuando pasamos al ataque, nos pide que seamos un delantero más, nos da libertades. Es ambiciosa la propuesta.

-Jugaste en Chile, Brasil y ahora Argentina. ¿Cuáles son las diferencias?

-En Chile se juega con más pausa, es un fútbol tranquilo, no hay tanta intensidad para recuperar le pelota; es más libre y menos agresivo. En Brasil es más táctico, con muchos jugadores habilidosos que apuestan al mano a mano. A los brasileros les gusta la gambeta y trabajan para potenciar ese rasgo. Y acá en Argentina lo que sobresale es la intensidad, se vive a full. Es un cambio que me encanta, que creo estaba necesitando para mi carrera. Por ahora el cuerpo no sufre el desgate.

El boom de los jugadores chilenos en Argentina

Eugenio Mena luchando ante Messi. Foto: Gustavo Ortiz

Eugenio Mena luchando ante Messi. Foto: Gustavo Ortiz

En distintos equipos de la Superliga juegan 6 chilenos: Eugenio Mena y Marcelo Díaz en Racing; Francisco Silva, en Independiente; Alfonso Parot, en Rosario Central; Pablo Galdames en Vélez; y Fernando Cordero en San Martín de Tucumán. Además, juegan los argentinos nacionalizados chilenos Pablo Hernández (Independiente), Gabriel Arias (Racing) y Marcelo Larrondo (Defensa y Justicia). "No sé cuál es la razón de la llegada de tantos compatriotas, pero supongo que entienden que podemos encajar en la intensidad del fútbol argentino por lo que hemos realizado, especialmente con Jorge Sampaoli como entrenador", asegura Mena.

-¿Pudiste hablar con Sampaoli después del Mundial de Rusia?

-No. Hablé antes de venir a Racing y me dijo que no dude en venir. Pude comunicarme con alguno de sus colaboradores. No es fácil ganar un Mundial. Hay que tener suerte, también.

Mena junto a Sampaoli, en la selección de Chile. Foto: AP.

Mena junto a Sampaoli, en la selección de Chile. Foto: AP.

-¿Son diferentes Marcelo Bielsa y Jorge Sampaoli?

-Son parecidos en cómo viven el fútbol y distintos en los modos de acercarse al jugador. Marcelo es una persona muy especial. Confió en mí para la selección de Chile cuando era suplente en la U. No era de tener trato con nosotros, pero se encendía cuando arrancaban los entrenamientos. Es un técnico que busca la perfección en todo y alguien que no negocia ni un minuto de un entrenamiento. Con Sampaoli logré mi mejor nivel en la U, me pude consolidar como futbolista y empecé a edificar mi carrera. Siempre me consideró para la selección y me permitió jugar un Mundial. Le tengo un aprecio especial.

-¿Comparaste a Centurión con Arturo Vidal?

-Sí, pero no como jugadores, porque son distintos. Pienso que a Centurión hay que cuidarlo porque vende y la prensa lo va a estar esperando. Se tiene que cuidar, es cierto, pero todos debemos acompañarlo porque no es fácil estar en su lugar. Eso mismo le pasaba a Arturo y por eso los comparé. Son futbolistas que se destacan y que llaman la atención.

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