Pity Martínez, el especialista en amargar a Boca: "Siento que estoy hecho para estos partidos"

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"Sí, sí, puede ser que sea así. Siento que estoy hecho para estos partidos. No es que en los otros no juegue de la misma manera. Porque en River no podés

relajarte en ningún momento. Trato de dejar todo siempre pero en estos encuentros trascendentales se me están dando las cosas y estoy presente", afirmó Gonzalo Martínez ante la consulta de Clarín sobre si sentía que el traje del Superclásico es el que mejor le queda.

Y los antecedentes lo avalan. No solo por el encuentro de este domingo en el que River consiguió un nuevo triunfo en la Bombonera y el zurdo hizo un golazo para abrir el marcador cuando apenas se llevaba jugado un cuarto de hora. Tuvo que salir un ratito después por lesión pero 20 minutos le alcanzaron para ser la figura de la cancha.

Ese misil de zurda que se clavó en la red -y en el corazón- Xeneize fue un calco del que hizo hace un año y cuatro meses, también para abrir el partido en el último Superclásico disputado en ese escenario. Fue el 14 de mayo de 2017 cuando conectó de volea un centro de la derecha de Sebastián Driussi, hoy en el Zenit de Rusia.

"Por ahí la jugada fue distinta porque esa vez había sido elaborada y en esta llegó tras un rebote pero por la forma en la que le pegué a la pelota fue igual", expresó Pity. Hasta el festejo fue calcado. Las manos atrás para agarrar la camiseta de la espalda y mostrar el 10, ese número que lleva con orgullo. "El festejo fue igual me agarré la camiseta de la misma manera", admitió el ex Huracán.

Aquel partido terminó 3 a 1 en favor de River. Y Pity no solo aportó el gol. También asistió a Lucas Alario, quien marcó el segundo gol millonario.

Y entre medio de esos dos encuentros está la final de la Supercopa Argentina. Otra vez un Pity sobresaliente. Primero, al demostrar personalidad y hacerse cargo del penal que ejecutó a la derecha de Agustín Rossi para, una vez más, abrir el marcador ante Boca.

También había participado en la jugada previa en sociedad con Nacho Fernández, a quien Edwin Cardona le hizo el penal.

Luego, en el segundo tiempo, Martínez asistió a Scocco en el segundo gol, el que selló aquel partido en Mendoza y le permitió a River levantar el trofeo y vengar la final del Nacional '76 ante su rival de toda la vida.

Y si hubo partidos decisivos entre River y Boca en los últimos tiempos esos fueron en los octavos de final de la Copa Libertadores 2015, la que conquistó el equipo de Marcelo Gallardo. En la ida en el Monumental, Pity entró en el segundo tiempo y a él, Leandro Marín le hizo el penal que luego Carlos Sánchez convirtió. Fue 1-0 y después el bochorno del gas pimienta en la Bombonera.

En partidos estivales Pity también se destacó contra Boca. De hecho, participó de la jugada que desembocó en el gol de Rafael Santos Borré para el 1-0 del último verano en Mar del Plata.

En ese mismo estadio, en enero de 2017 provocó el penal que derivó en el gol de Sebastián Driussi.

Ah, también le puso la pelota en la cabeza a Arturo Mina tras un córner para el segundo gol. Ese encuentro terminó 2-0 para River.

Un año antes en Mendoza, a once minutos del final del partido, Sebastián Palacios lo bajó adentro del área. Pitana no dudó. Clara falta a Pity Martínez. Rodrigo Mora cambió el penal por gol y River venció 1 a 0.

"Estos partidos son hermosos. Y si hacés las cosas bien, quedás marcado para toda la vida y te meten en la historia del club. Me quedan estas alegrías para el futuro y los goles para que los pueda ver mi hija cuando sea grande", expresó el zurdo. El que hace delirar a su padre, fanático de River. El que le cumple sueños al pequeño Pity que imaginaba jugar con la banda roja sobre el pecho cuando pateaba en los potreros de Guaymallén.

El Pity Martínez ya es un clásico dentro del Superclásico.

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