La uruguaya Jennifer Sosa, el ángel del arco que siempre supera adversidades

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Con un susto arrancó la participación de la Selección Sub 17 de Uruguay en el sexto Mundial FIFA de la categoría, que se está disputando en Montevideo. Jennifer Sosa, arquera local

chocó su cabeza con Fuseina Mumuni, volante ofensiva de Ghana, a los 36 minutos y debió salir en camilla y con un cuello ortopédico.

La juvenil arquera, que el sábado pasado cumplió 15 años, fue trasladada a un centro médico, donde le hicieron una tomografía computada. Rápidamente se disipó la preocupación: la lesión no era grave y Sosa se reintegró a la concentración junto a sus compañeras. Sin embargo, por precaución no jugó el siguiente cotejo, con nueva derrota uruguaya ante Nueva Zelanda, por la segunda fecha.

Fútbol femenino: Uruguay está perdiendo 2-0 frente a Ghana en el Charrúa. La golera titular Jennifer Sosa fue sustituida por lesión. https://t.co/SFXm5GBR0epic.twitter.com/gQNwyL4Uxz

— FútbolUy (@futbolportaluy) 13 de noviembre de 2018

El parte médico oficial de la Asociación Uruguaya de Fútbol, informó: "Jennifer Sosa sufrió un traumatismo leve de cráneo. Al ser evaluada por la sanidad de la selección encabezada por la Dra. Luisina Pasarello, fue trasladada a la Asociación Española donde se le realizó una tomografía de control que no mostró alteraciones. Razón por la cual fue dada de alta y de acuerdo al protocolo FIFA para estos casos se realizará su reintegro progresivo".

Mumuni (17 años) quedó afectada anímicamente por el choque y minutos después pidió el cambio. Al momento de esta situación, Ghana se imponía 2 a 0. En el segundo tiempo las africanas anotaron tres goles más para completar un contundente 5 a 0.

#U17WWC 36’ URU 0 - GHA 2 | Segundo cambio ???? en Uruguay, se retiró lesionada la arquera Jennifer Sosa e ingresó Agustina Caraballo. pic.twitter.com/TBhJxJVTnb

— Ceci Caputi (@cecicaputi) 13 de noviembre de 2018
Sosa, atenta en su área. Vive en Estados Unidos. (Foto: Facebook)

Sosa, atenta en su área. Vive en Estados Unidos. (Foto: Facebook)

Más allá de este incidente que posó el interés sobre ella, Jennifer Sosa tiene una historia muy particular y conmovedora. Nació en Nueva York, ciudad donde emigraron sus padres uruguayos. En la ciudad estadounidense la desgracia rozó a la familia Sosa. Mientras sus papás estaban trabajando, su casa en el Bronx se incendió completamente. La buena noticia fue que los integrantes de la familia resultaron ilesos.

Recordando ese duro episodio, Héctor Sosa, padre de Jennifer, le contó a El Observador: "Perdimos todo. Para colmo nos quedamos sin trabajo esa semana. Fue un golpe duro. Estuvimos a punto de volver a Uruguay". Al quedarse sin vivienda, los Sosa fueron traslados a un refugio.

En ese mismo reportaje, Héctor Sosa señaló: "Estaba con una depresión tremenda. Para despejarme iba a un campo de fútbol y ahí se me dio por poner a Jennifer a jugar en el arco". Observando sus movimientos y sus reflejos para frenar los remates, el padre, que había sido arquero en su Melo natal, comprendió que Jennifer, con 9 años entonces, tenía muchas condiciones para el puesto.

“Mi papá me llevaba a jugar para distraerme. Un día empezó a pelotearme, atajé bien y al llegar a casa le dijo a mi mamá que yo tenía condiciones para el arco”, declaró Jennifer en el sitio FIFA.com.

A los 9 años, Jennifer empezó a atajar. Y a los 14 tuvo su debut mundialista. (Foto: Facebok)

A los 9 años, Jennifer empezó a atajar. Y a los 14 tuvo su debut mundialista. (Foto: Facebok)

En esas canchitas la vieron allegados a un club barrial y así comenzó el recorrido organizado de Jennifer por el fútbol. Arrancó Jugando con varones más grandes que ella, soportó temperaturas congelantes mientras aguardaba los trenes para ir a entrenarse o a jugar. Pero la "gurisa" se bancaba todo, mientras los elogios iban en aumento y los principales clubes del fútbol femenino le daban espacio presagiando un enorme futuro. Actualmente pertenece al New York City F.C.

Las redes sociales propiciaron la llegada al país donde germinaron las raíces familiares. Videos subidos a Facebook despertaron el interés en territorio charrúa. La cadena de contactos se extendió hasta Carlos Pinasco (sin relación con el ex goleador de Argentinos, San Lorenzo y Deportivo Morón), entrenador de arqueras de las Selecciones Femeninas, quien quedó soprendido por el nivel de la golera (como le dicen en Uruguay a las arqueras) durante un breve período de prueba en Montevideo en la primera visita de Sosa, cuando tenía 13 años.

La sonrisa de Jennifer Sosa, en un entrenamiento en Uruguay. (Foto: Facebook)

La sonrisa de Jennifer Sosa, en un entrenamiento en Uruguay. (Foto: Facebook)

Jennifer se ganó un lugar en la selección Juvenil Celeste. Durante una gira por China se integró al grupo, destacándose en el arco y también en los gestos de la camaradería con sus compañeras. Se empapó de tanto de sus raíces uruguayas, a tal punto que rechazó la invitación para sumarse a la Sub 17 de Estados Unidos. Los genes pudieron más. Hasta memorizó sin inconvenientes el himno de Uruguay.

Mudando sus estudios secundarios del Norte al Sur del continente y con proyecto a futuro de iniciar la carrera universitaria de arquitectura, Sosa se siente tan uruguaya como el mate. Confirmada como titular en el inicio de este Mundial, el lamento pasa por no tener cerca a sus padres y a sus dos hermanos, quienes se quedaron en Nueva York.

Jennnifer en acción, en una práctica del Sub 17. (Foto: AUF)

Jennnifer en acción, en una práctica del Sub 17. (Foto: AUF)


"No se trata de lo grande que eres, sino de lo grande que juegas", escribió la futbolista que acaba de cumplir 15 años y participa en el Mundial Sub 17. Jennifer tiene apodo: El ángel del arco. “Somos creyentes y un día a mi papá se le apareció la imagen de un ángel antes de una final mía. Atajé muy bien y me puso así", reveló. Y sí, su vida, recuperándose de las adversidades, tiene mucho de vuelo angelical.

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