Caruso Lombardi está de vuelta: "Soy un poco kamikaze"

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Acaba de bajarse de un avión que llegó desde Madrid. Pero elige viajar a Tucumán en su camioneta. “No les tengo miedo a los bichos grandes. Para ir a España me

tomé dos pastenacas (sic). Pero en los vuelos de cabotaje te llevan en palometas. Además, allá me tengo que movilizar en auto, jeje”, cuenta. Personaje mediático, histriónico, polémico, técnico bombero, ¿qué es Ricardo Caruso Lombardi? “Hago lo que pinta. Si sale la tele, voy a la tele. Si sale la radio, voy a la radio. Y si hay que dirigir, también. La verdad, soy un poco kamikaze”, dispara en diálogo Clarín. Habla desde algún punto de la ruta, mientras Juan Chumba, su inseparable ayudante, está al frente del volante.

Caruso está de vuelta. Con un desafío que sólo podía tomar un valiente: salvar a San Martín de Tucumán de un descenso que parece inexorable. “El 95% ya nos dio la extremaunción. Pero nos quedan cinco vidas y vamos a hacer todo lo posible para zafar. No hay mucha historia: estoy 10 a 1 arriba. Sólo una vez no pude dejar a un equipo (Quilmes) en Primera. Es 11 a 1 o 10 a 2. Pero lo vamos a intentar”, promete en plena madrugada.

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-Siempre criticaste a Christian Bragarnik. Sin embargo, no dudaste en aceptar sumarte a San Martín, un equipo con el que colabora.

-Yo no tengo problemas con Bragarnik. Lo critiqué por lo que hacía con Arsenal. A mí me llamó el presidente (Roberto Sagra), pero Bragarnik dio buenas referencias. Ojo que yo no formo parte de su escudería, eh.

-¿Por qué volviste a dirigir después de un año?

-Me había ido de la tele, de la radio y estaba aburrido en casa, jaja... No, me gusta trabajar y yo hago lo que me entusiasma. Y este es un lindo desafío.

-Llegás hoy, firmás contrato y dirigís la práctica. El sábado te toca jugar con Lanús. ¿Cómo vas a hacer para armar un buen equipo en 72 horas?

-Si fueran ocho o diez partidos, la podés pilotear. Pero los tiempos son tiranos. Tenemos cinco partidos: Lanús, Huracán, Boca, Estudiantes y San Lorenzo, tres de local. Si fallamos en uno solo, marchamos. Eso sí, yo no vengo con la intención de armar un equipo para la B Nacional. Ni siquiera lo hablamos. Pero sueño con poder salvarlo. Además, conozco un montón de jugadores que están en el club.

-¿Quiénes son?

-A Droopy Gómez y a (Valentín) Viola los hice debutar en Primera. Después están (Adrián) Arregui, (Luciano) Pons, (Lucas) Acevedo, todos pibes de Ascenso. Es un buen equipo, haremos lo imposible para que tenga vida hasta el final. Los jugadores tienen que entrar en una buena rachita.

Su última vez. Fue en Tigre, donde consiguió 8 puntos en 12 partidos. No dirige desde diciembre de 2017.

Su última vez. Fue en Tigre, donde consiguió 8 puntos en 12 partidos. No dirige desde diciembre de 2017.

-¿Te diste cuenta que vas a enfrentar a Matías Ibáñez, que era el arquero de Olimpo el día que te cerró el arco con Quilmes?

-¿Sabés que es en lo primero que pensé? Cuando vi que San Martín tenía que jugar con Lanús me dije: “Justo me toca con este pibe…”. Ibáñez ya me arruinó una vez, espero que no lo haga de vuelta.

-El domingo no le dieron un claro penal a San Martín contra River. ¿Te preocupan los arbitrajes?

- El presidente es el que está preocupado porque lo han perjudicado. Yo te digo la verdad, nos quedan cinco fechas y no quiero agarrarme la cabeza con los árbitros. Espero que nos maten porque sí. Si se equivocan te hacen perder la categoría y la ilusión de mucha gente que hace explotar la cancha de San Martín.

Caruso había viajado a Japón y Canadá con Argentinos Juniors, cuando todavía era un mediocampista que no imaginaba una carrera tan corta sobre el verde césped. Y por primera vez, viajó a Europa. “Fui a asesor al Club Deportivo Guadalajara, un equipo de Tercera División. Hacía doce partidos que no ganaba. Hablé con el técnico y cortaron la racha: ganaron 3 a 2”, se jacta. “Y de ahí me fui a ver al Cholo Simeone. Estuve con el Mono Burgos, con (Nelson) Vivas… Son unos fenómenos”, elogia.

-¿Cómo te recibió el Cholo?

-Cuando me vio en el campo de entrenamiento, se bajó del micro a darme un abrazo. También estuve con (Mauricio) Pellegrino y (Carlos) Compagnucci en el Leganés. Me atendieron de película. Vi muchos entrenamientos. Aprendí un montón. Me sirvió.

-¿Y no te dieron ganas de dirigir en España?

-Me picó el bichito, jaja… Había chances en un equipo de Segunda. Pero como estaba en tren de paseo, me volví. Fui al Real Madrid, al Atlético… estamos a años luz de ellos. Es impecable todo. ¡La cancha tiene escaleras mecánicas! Y pizzería, cafetería, tenés negocios para tomar y comer. Es un lujo.

-Vos siempre ponderaste al fútbol argentino y dijiste que acá había jugadores a la altura de los europeos. Sinceramente, ¿te ves trabajando allá?

- Estuve con Jonatan Silva, Guido Carrillo, Ezequiel Muñoz, también con los uruguayos (Diego) Godín y (José Manuel) Giménez, los centrales que son muy buenos, te cabecean hasta las macetas. En Argentina tenés jugadores bárbaros que pueden estar en la Selección. No es que los que juegan en Europa inventaron la pelota o te meten 4 caños cuando atacan. Hay mucho menos roce, no hay patada, no hay empuje, favorece al espectáculo.

Dice que Godín y Giménez querían pagarle el pasaje a Turín porque les trajo suerte en contra Juventus. Que Antoine Griezmann le regaló una camiseta a su hijo. Que le encantó el “5” de Atlético, Thomas. Y que le encantaría jugar contra Barcelona.

-Y a propósito de Lionel Messi, Claudio Tapia confirmó que volverá la Selección. ¿Qué te genera el regreso del 10?

-Está bien. Messi es el único que tiene un lugar asegurado. Después, un poquito (Nicolás) Otamendi. Y el resto, que se gane los porotos en la cancha.

Su cruzada por los técnicos y la política Entre todas las actividades que tuvo a lo largo del último año, Caruso se lanzó a buscar la presidencia de la Asociación Argentina de Técnicos. Pero no pudo destronar al histórico Vitorio Cocco. “La Justicia hizo todo mal, lamentablemente. Entre gallos y medianoches, en dos o tres días sacaban resoluciones la Cámara 9 del Juzgado 38. No dejaron que se limpie el gremio para poder votar como nunca pudimos hacerlo en 30 años. Esta gente hizo todo mal, todo turbio”, dispara.

-¿Vas a seguir luchando?

-Claro que sí. Porque esto es un desastre. En España no hay un técnico sin cobrar. Todos tienen contrato, aportes, acá no tienen nada de lo que tienen los de afuera. Y en vez de dejar que la Justicia falle lo que corresponde, le dan la provisoria para que sigan. Voy a aprovechar para juntarme con los técnicos del Norte del país. Voy a ir a Salta, La Rioja y Catamarca.

-¿No pensaste en largarte a la política nacional?

-Me lo insinuaron, ojo. Porque ven que juntamos mucha gente con los técnicos. Pero no lo pensé, realmente.

La señal se pierde en algún lugar de la ruta. Lo que no pierde este “kamikaze”, como él mismo se definió, es la fe.

-¿Si salvás a San Martín te recibís de mago?

-De más gordo, jajaja… No sé. Si lo podemos salvar sería bárbaro. Confianza me sobra.