Dividida y sin rumbo, la OTAN arranca su Cumbre en Londres

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La Cumbre de la OTAN ha comenzando este martes en Londres con todos los problemas de una familia disfuncional de 29 miembros. Profundas divergencias en cuanto a su

destino, su estrategia y sus verdaderos enemigos, cuando los europeos sienten que el Estados Unidos de Donald Trump no defiende los mismos valores que los suyos. Turquía, su difícil aliado fronterizo con el Medio Oriente, testea su paciencia hasta al límite con la estrategia doméstica y las ambiciones del presidente Recep Tayyip Erdogan, en alianza con el ruso Vladimir Putin​, en medio del caos en Siria e Irak y la desestabilización de los rusos en los países Bálticos.

El cumpleaños de los 70 años de la oficialmente “más exitosa alianza de la Europa de pos guerra” tuvo un tempestuoso comienzo, en medio de la delicada elección británica con el Brexit en su corazón, y hasta ahora no tiene perspectivas de mejorar. El presidente Donald Trump aterrizó el lunes por la noche en Londres. En la mañana del martes lanzó un provocativo asalto al presidente francésEmmanuel Macron​, que había acusado en The Economist a la OTAN de estar con “muerte cerebral”.

Trump decidió atacar a Macron y a Francia en sus primeras palabras en la capital británica. “Fue muy insultante (…). Una declaración muy, muy dura para los otros 28 países “, dijo a la prensa el presidente norteamericano en su encuentro con el secretario de la OTAN, Jeans Stoltenberg.

AFP

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Luego se refirió al país de su primer ex aliado favorito. "A Francia no le está yendo bien económicamente, ellos están luchando. Es una dura declaración para hacer cuando usted tiene las dificultades que tiene Francia”, continuó.

“Si ustedes ven lo que pasa con los Chalecos Amarillos, tienen un duro año hacia adelante. Uno no puede estar haciendo estos ásperos comentarios sobre la OTAN. Son irrespetuosos,” agregó Trump en Londres.

“Nadie necesita más a la OTAN que Francia”, aclaró.

Luego explicó por qué aplicó aranceles de hasta 200 por ciento a productos franceses, luego que Francia introdujera impuestos a Google, Facebook y Twitter. Desde vinos, champagne hasta productos alimenticios recibirán estos aranceles en Estados Unidos.

“Estas son compañías que están contra mí. No sé por qué. Ellas supuestamente son muy poderosas pero yo gané por lo tanto no son tan poderosas. Pero son compañías americanas. Yo no quiero que Francia aplique impuestos a compañías americanas. Si alguien les va a cobrar impuestos será Estados Unidos", dijo.

Emmanuel Macron escucha a Donald Trump durante una bilateral que mantuvieron en Londres. / AFP

Emmanuel Macron escucha a Donald Trump durante una bilateral que mantuvieron en Londres. / AFP

El presidente Macron asume totalmente su crítica a la OTAN y así se lo hizo saber al secretario de la Alianza Atlántica el jueves. Deploró que las últimas dos cumbres hayan sido dedicadas a aliviar el costo financiero para Estados Unidos, que exige que sus aliados gasten el 2% por ciento del PBI en gastos de defensa y contribuyan a la OTAN.

“Durante estos tiempos hay dos cuestiones estratégicas enormes sobre la paz en Europa, la relación con Rusia, la cuestión de Turquía o quién es el enemigo, que no han sido resueltas”, cuestionó el presidente Emmanuel Macron.

Para el presidente francés, Rusia debe dejar de ser un enemigo para la Alianza y concentrarse en la lucha contra el terrorismo yihadista. Una posibilidad que aterra a Polonia, que sufrió a Rusia durante la guerra fría, a los Bálticos, que lo consideran su inminente peligro, a Gran Bretaña y a Alemania.

The Grove Hotel en Watford, en el sudeste de Londres, donde se reunirán los líderes de los países miembros de la OTAN./ AFP

The Grove Hotel en Watford, en el sudeste de Londres, donde se reunirán los líderes de los países miembros de la OTAN./ AFP

“La OTAN es una organización de defensa colectiva.¿Pero contra qué o contra quién? ¿Quién es nuestro enemigo común? Debemos aclararlo. Y es una cuestión muy estratégica. A veces escucho algunos decir que nuestro enemigo es Rusia o China. ¿Debe ser el objetivo de la Alianza Atlántica identificar a uno u otro como enemigos? No creo. Nuestro enemigo común es el terrorismo, que golpea a nuestros países”, dijo el presidente Macron, en provocadora propuesta.

La verborragia anti francesa de Trump es una compensación ante el ruego de silencio que le hizo el primer ministro Boris Johnson para que no hable ni interfiera en una delicada campaña electoral británica. La diferencia entre los conservadores y los laboristas es solo de nueve puntos y así van a un gobierno sin mayoría y sin Brexit.

Donald Trump junto a Macron durante un encuentro este martes en Lonrdres. / AFP

Donald Trump junto a Macron durante un encuentro este martes en Lonrdres. / AFP

Boris Johnson primero canceló un encuentro a solas con Trump y luego le rogó que no hablara públicamente ni del Brexit ni del servicio de salud británico que capitales norteamericanos quieren comprar, según el líder laborista Jeremy Corbyn.

La andanada contra el presidente francés suplió los otros temas.

Trump prometió que él permanecerá fuera de la campaña británica pero apoya a Boris y al Brexit.

Cuando le preguntaron sobre su interferencia en las elecciones del 12 de diciembre, Trump dijo: ”Yo no quiero complicar esto. Gané muchas elecciones para mucha gente. Estaré fuera de esta elección. Soy un fan del Brexit. Estaré afuera pero Boris es muy capaz y pienso que hará un buen trabajo", anunció.

La policía custodia los alrededores de The Grove Hotel en Watford, Inglaterra. / AFP

La policía custodia los alrededores de The Grove Hotel en Watford, Inglaterra. / AFP

Desmintió que Estados Unidos discutirá con Gran Bretaña un futuro acuerdo por el servicio de salud gratuito británico,(NHS), que los británicos valoran como un tesoro. El presidente norteamericano respondió: "No, para nada. No tengo nada que ver con esto. Ni siquiera lo pensamos. No sé cómo comenzó el rumor. Si no los dan en bandeja de plata, nosotros no queremos tener nada que ver con esto”, respondió.

La cumbre va a estar dominada por el esgrima de la ofensiva turca en Siria, que se inició con una limpieza étnica sobre los kurdos sirios, aliados de los occidentales en su lucha con el autoproclamado Estado Islámico, pero con un guiño inicial de Donald Trump, que retiró sus tropas sin comunicar a sus aliados.

El clima de la OTAN se va a parecer a esas incómodas reuniones familiares navideñas.

La dificultad con Erdogan es que la OTAN sabe que Turquía debe permanecer adentro del organismo y no afuera, a pesar de los chantajes del presidente turco y pro Hermanos Musulmanes. El último desaire fue no apoyar un plan de defensa de la OTAN a los países Bálticos si no aprobaban su batalla contra los milicias kurdas en Siria. Erdogan y sus trampas debilita la estrategia de la OTAN frente a Putin en los estratégicos países Bálticos, que eran parte de la Cortina de Hierro de la guerra fría. Jugar fuerte contra la OTAN en la cumbre para su populista frente interno será la estrategia del autócrata turco.

Estas diferencias son un regalo para Putin, que busca debilitar la Alianza Atlántica y expandirse en la región. Por eso el presidente Emmanuel Macron busca reconsiderar su vínculo con Vladimir Putin, en nombre de los intereses europeos, establecer quién es el enemigo y con quién se mantienen diferencias.

Como en este cumpleaños de la fragilizada dama OTAN hay más coincidencias que diferencias en la alianza atlántica, las celebraciones son de corta ambición. Una recepción ofrecida por la reina Isabel en el palacio de Buckingham y una sesión de trabajo en un hotel en los suburbios de Londres, aislado como un bunker, el miércoles por unas pocas horas, es su única agenda. La idea es que los aliados coincidan y no se peleen abiertamente por sus diferencias, que son mayoría. En sus 70 años, el objetivo es defenderla y no hundirla o debilitarla en un mundo impredecible, abrumado por el neopopulismo y con Turquía actuando como un líbero, en una crisis de seguridad vital para Europa como es la guerra en Medio Oriente y la ola de refugiados.

Con la reina Isabel a la cabeza, la Familia Real deberá en la noche del martes recibir a todos los jefes de estado y estará a tono con los problemas de la OTAN. Tiaras, joyas, tradiciones y fastuosidad palaciega no ocultarán la actual disfuncionalidad de la Casa de Windsor en tiempos difíciles, de escándalos sexuales y de sobrevivencia política para la monarquía. No estarán los príncipes William, Harry y Meghan, duques de Sussex de “vacaciones de reflexión”, el príncipe Felipe, retirado, ni el príncipe Andrew, expulsado de sus funciones Royals, en la recepción. Es un serio problema para la reina, cuando Gran Bretaña quiere defender la OTAN. Al menos ella sabrá entender los conflictos que la dividen.

París, corresponsal