Por el Brexit, muchos europeos abandonan Gales

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Los europeos en Gran Bretaña no se sienten bienvenidos en medio del proceso del Brexitni sienten que su status de residentes está asegurado. En este

proceso, donde son los “chivos expiatorios” de una negociación entre el gobierno británico y la UE, muchos de los europeos residentes en Galeshan decidido abandonar el reino.

Son parte de los 3 millones de europeos que viven en Gran Bretaña y que deben aplicar por “settled status”, una posición que les permite residir y gozar de los mismos derechos que los británicos.

Pero si bien 2.100.000 lo han hecho, al menos faltan 900.000 que no lo han solicitado. Son los que no se sienten “bienvenidos en Gran Bretaña”, a pesar de su larga residencia. Han decidido partir, una vez que el Brexit se declare y se haga efectivo al final del 2020, si no se van antes sin acuerdo.

Los políticos galeses están preocupados de que la gente europea no aplique al status de residente. Saben que están furiosos con la retórica anti inmigrantes, la xenofobia y el miedo que los extranjeros generan en una Gran Bretaña dividida como jamás por el Brexit.

El temor de los galeses es que no van a poder reemplazarlos ,ante la falta de mano de obra calificada en sectores claves. La hotelería, los restaurantes, la agricultura ya empiezan a sentir la ausencia de trabajadores europeos, que era su masa laboral.

David Rees, que lidera el debate en la asamblea parlamentaria galesa, dijo que “se debe enviar un claro mensaje a los ciudadanos europeos que son bienvenidos en Gales y a lo largo de Gran Bretaña”.

“Es una situación preocupante. Nosotros queremos dar la seguridad de que todos los ciudadanos europeos en Gales apliquen con suficiente tiempo y reciban el “Settled status”. La gente quiere quedarse, ser parte de una comunidad donde ellos viven y la economía galesa se beneficia claramente con ellos”, explicó.

Rees llamó al gobierno británico a usar un lenguaje más amplio de bienvenida. ”Ellos deben estar seguros que el mensaje es lo más claro posible. El lenguaje que hemos escuchado en el Parlamento de ciertos individuos debe cambiar”, urgió.

“Nosotros debemos rechazar a todo aquel que de la impresión que la gente de la Unión Europea no es bienvenida aquí”, dijo.

Según las estadísticas hay probablemente 3 millones de europeos viviendo en Gran Bretaña y 80.000 residen en Gales. Solo el 63 por ciento de los europeos residentes en Gales han firmado por el “settled status”, si se compara con el 84 por ciento en Inglaterra y el 82 por ciento en Gran Bretaña, según un estudio de la Cámara de los Comunes.

Michael Poreba, un polaco que vive en Swansea, dijo al diario The Guardian que “el esquema de residencia europeo y las propuestas de inmigración del gobierno británico después del Brexit no son simples procesos administrativos. Esto es la vida de la gente. Gente real está envuelta en este proceso y es importante considerar como este proceso afecta a ellos y sus familias. El debate parece limitado a las prácticas de implementación. Yendo al proceso, mientras técnicamente es fácil, nos hace sentir débiles y viene sin garantías legales. Por eso no hay colas para hacerlo”, explica el inmigrante polaco.

“El mensaje repetido por los políticos es el mismo: usted estará autorizado a quedarse. Nosotros queremos quedarnos. Por supuesto económicamente ellos necesitan que nosotros estemos, al menos por el corto plazo. Pero es una enorme diferencia tener permitido quedarse a ser bienvenido”, especificó Michael Poreba.

El Brexit no solo ha dividido al país. Tiene un contenido de xenofobia anti extranjera, con una clase social obrera blanca, poco calificada, con baja educación, y sin trabajo, que ve a los extranjeros como adversarios en el mercado laboral y lo votó masivamente. Ese rechazo es sentido por los extranjeros que trabajan en el reino, que no se sienten ni cómodos ni bien recibidos.

El primer ministro Boris Johnson nunca fue anti inmigrantes, a diferencia de su antecesora conservadora Theresa May. Cuando fue alcalde de Londres promovía una amnistía para todos los extranjeros indocumentados, pero el Brexit lo es.

Boris lanzó un nuevo sistema migratorio, que elimina la exigencia de Theresa May de tener un salario mínimo de 30.000 libras esterlinas para los inmigrantes que lleguen a Gran Bretaña, bajo un plan con un sistema de puntos, como Australia. Otro criterio incluye su nivel de inglés, sus calificaciones educativas, su profesión y su deseo de trabajar no solo en Londres sino en otras regiones británicas para ser admitido como inmigrante y pueden venir desde cualquier lugar del mundo.

El problema para él son los Brexitiers y su partido conservador, profundamente anti inmigrantes. Ellos quieren frenar el libre movimiento de gente desde la Unión Europea, reducir el número de inmigrantes que llegan al reino y “tomar control de las fronteras”. La nueva política migratoria por puntos va a comenzar a aplicarse cuando finalice el período de transición del Brexit, en diciembre del 2020.