El gigante asiático habló del comienzo de una “etapa histórica” y prometió mayores reformas financieras y apertura económica.

 

 

La entrada del yuan este sábado en el club cerrado de las monedas de referencia del FMI supone una "etapa histórica" para la internacionalización de la divisa, declaró el banco central chino y prometió, a cambio, una "profundización" de las reformas financieras y de la apertura del país.

 

A partir del sábado, la divisa china es oficialmente parte integrante de la unidad de cuenta del Fondo Monetario Internacional (FMI), los Derechos Especiales de Giro (DEG), cesta en la que ya figuran el dólar, el euro, la libra esterlina británica y el yen japonés. Casualmente, sucede el mismo día que el Partido Comunista conmemora la fundación de la República Popular de China, en 1949.

 

Es "una etapa histórica" para el renminbi (nombre oficial del yuan), que "confirma los logros de China en el desarrollo económico, así como los frutos de las reformas y de la apertura de su sector financiero", comentó el banco central del gigante asiático (PBOC) en un comunicado.

 

 “China ve esta inclusión como un giro. Va a profundizar sus reformas, ampliar la apertura de su sector financiero”

"China ve esta inclusión como un giro. Va a profundizar sus reformas, ampliar la apertura de su sector financiero y reforzar sus contribuciones" para "consolidar el sistema financiero mundial", prosiguió.

 

Desde hace varios años China está empeñada en convertir el yuan en una moneda de reserva internacional, a la altura de su rango de segunda potencia económica mundial, con una apertura muy gradual de su mercado como telón de fondo.

 

Su ingreso podría amenazar la hegemonía del dólar, y por tanto podría significar una profunda reforma en el régimen financiero internacional.

 

El espaldarazo del FMI es por tanto una victoria diplomática para Pekín, y tiene una fuerte carga simbólica pues hace entrar oficialmente al yen entre las grandes monedas mundiales.

 

Esto podría "acelerar la diversificación de las reservas de los bancos centrales y fondos soberanos en la divisa china", incluso si "no están obligados a ajustarse estrictamente a la composición de los DEG", señala Dariusz Kowalczyk, analista del banco francés Crédit Agricole, quien prevé un crecimiento de sus reservas en yuanes de 25.000 a 30.000 millones de dólares.

 

Detractores de la inclusión del yuan en la canasta de SDR argumentan que la decisión es mayormente simbólica y que la moneda no cumple completamente con los criterios de divisas de reserva del FMI, y que tampoco tiene un uso extendido en el comercio ni en los mercados financieros.

 

Es que contrariamente a las otras monedas de la canasta del DEG, el yuan no es plenamente convertible y la repatriación de capitales invertidos en China por extranjeros sigue siendo difícil.

 

fuente infobae

La manera en que se desarrollaron los juicios en curso por crímenes de lesa humanidad, reabiertos en 2005, y el trato que se dio a los condenados y a los procesados sin condena, afectan dos principios básicos de nuestra democracia: el Estado de Derecho y los Derechos Humanos.Por Luis Alberto Romero

La demora en elaborar un proyecto propio para cumplir con el compromiso preelectoral  de que los trabajadores no pagaran el impuesto a las ganancias y, finalmente, la inclusión del tema en  sesiones extraordinarias sin  negociaciones para aprobarlo constituyeron, para muchos analistas, una  lamentable cadena de errores del Poder Ejecutivo. Por Jorge Raventos

 

Pero no cabe hablar de error: se trató de una apuesta. Si un jugador coloca sus fichas en el  número 8 y la bolilla de la ruleta se posa en el 22, no corresponde decir que  se haya “equivocado”.  Simplemente hizo una apuesta perdedora.

 

El rédito esperado de aquella jugada (contaminar a Sergio Massa pegándolo al kirchnerismo legislativo y dejar al oficialismo con el premio moral de defender heroicamente y en soledad la sensatez económica) tenía una lógica electoral y terminó siendo una ilusión óptica. Massa es, por cierto, el peronista que mejor penetra en las bases electorales oficialistas; la agresividad de la Casa Rosada contra él (fue tildado desde el poder de “impostor”, “ventajita” e “inconfiable”) quizás  lo benefició: si su táctica de presionar al gobierno lo había llevado a mezclarse legislativamente con Axel Kicillof y sus  seguidores de la letra K para aprobar una propuesta de reforma del impuesto a las ganancias,  la intransigencia oficialista y la reacción  airada del Presidente y su entorno  le dieron la oportunidad de recuperar la avenida del centro y reprocharle al gobierno falta de voluntad negociadora.

 

Por otra parte, ¿aquella defensa heroica de la racionalidad económica por parte del gobierno incluiría acaso un veto de Macri si el Senado convertía el proyecto en ley? Bastó que  la vicepresidente Gabriela Michetti mentara esa conjetura en público para que el círculo  presidencial la descartara. Hasta ese momento el veto  sólo era una hipótesis que se analizaba en el ámbito triangular de la jefatura de gabinete (Peña –Lopetegui- Quintana), más bien como placebo para elaborar la decepción de Macri. Vetar tiene un costo.

 

 Cambio de jugada

 

El gobierno decidió poner sus fichas en otro número. La nueva apuesta fue por el peronismo de las provincias: la Casa Rosada trabajó sobre los gobernadores para conseguir que ellos les reclamaran diciplina y racionalidad a sus senadores. Por suerte, el ministro de Interior, Rogelio Frigerio, interlocutor confiable  para los gobernadores, ya había regresado de China.

 

Las provincias tienen sus propios problemas: el impuesto a las ganancias se coparticipa y una recaudación menor del gravamen incide sobre los recursos que les corresponden. Una mayoría de gobernadores  pidió que se revisara el proyecto votado en Diputados…de modo que la reivindicación de los trabajadores de pagar mucho menos impuesto por su salario (que ellos respaldan) no afecte dañinamente a sus distritos.

 

Así se consiguió, en principio, que el peronismo senatorial se abstuviera de imponer el tratamiento urgente del  texto aprobado por Diputados. El jefe del bloque peronista de Senadores, Miguel Pichetto,  estableció algunas condiciones. La principal:  que el Poder Ejecutivo convocara con urgencia a la CGT, a los empresarios y a los diferentes bloques legislativos para reformar consensuadamente el proyecto de ley.

 

La propuesta de Pichetto, que daba un formato viable a los pedidos de los gobernadores (y a los cambiantes deseos del Ejecutivo), se convirtió en un cariñoso ultimátum  cuando el gobierno, en cambio de promover una mesa de consenso, anunció que atomizaría la convocatoria y la transformaría en diálogos bilaterales con cada una de las partes sugeridas. Pichetto recordó entonces que si el próximo miércoles no hay un proyecto consensuado se votará el que llegó con un fuerte apoyo de la Cámara Baja. El peronismo quiere resuelto el tema  del impuesto a los  salarios antes de fin de año

 

La reticencia oficial es una forma de maquillar el cambio de actitud;  más allá de la renuencia en los detalles, queda claro   que el gobierno ahora está dispuesto a negociar lo que no quiso negociar una semana atrás. Ha modificado su apuesta.

 

Entender  los motivos del viraje es menos importante que registrar el hecho, que  ofrece una nueva oportunidad  a una política de acuerdos que parecía frustrarse. Más vale tarde que nunca.

 

Los que no quieren negociar

 

Massa y el peronismo poskirchnerista adelantaron que están abiertos a revisar el proyecto y a consensuar. La CGT, que mantiene en reserva su respaldo a  la propuesta aprobada en Diputados, admite la búsqueda de una ley modificada de común acuerdo. Sus negociadores y los del gobierno han alcanzado algunas coincidencias sobre el mínimo no imponible  (una cifra más cercana al proyecto con media sanción que a la que manejaba el oficialismo) pero todavía quedan asuntos por discutir.  Algunos gremios quieren artículos específicos de exención del impuesto a las horas extra y, como es el caso del sector del transporte, anuncian  medidas para subrayar su reclamo. Pero se está  conversando en busca de un consenso.   

 

El sector que queda afuera (por propia decisión y por desinterés del  resto) es el kirchnerismo, que padeció su propio espejismo: creyó que había recuperado influencia cuando sólo estaba siendo  un instrumento del  peronismo  para  obligar al gobierno a reconsiderar su  intransigencia.

 

Por su parte, algunos sectores de Cambiemos, que hace unos días se mostraban entusiasmados por  la primera apuesta de la Casa Rosada - la que optaba por la lógica de la confrontación-  elaboran ahora teorías conspirativas. Argumentan que “Massa de un lado y Pichetto y los gobernadores del otro  son pinzas con las que el peronismo se turna  en el juego de policía malo-policía bueno. Alguno aprieta, otro negocia y al final consuman su extorsión”  En verdad, esas referencias a extorsiones, buitres o caranchos para aludir a los naturales juegos de  competencia y negociación de la política encubren un rechazo - práctico o pretendidamente ético-  al dispositivo de presiones y concesiones que la política supone y sugiere una preferencia por la imposición (siempre justificada, en esas visiones,  desde algún relato propio definido como justo o decente o revolucionario).  Cualquiera sea su excusa, la intolerancia conspira contra la convivencia y la necesidad de acuerdos básicos y políticas de estado.

 

En días , apenas,  se inicia un año electoral, es decir, un tiempo en el que las tensiones de la competencia  se  manifestarán  naturalmente. Habrá  que acostumbrarse al  ruido: si hace falta  llegar a acuerdos en el país,  es porque  hay diferencias. Algunas muy sensibles.

 

Sería importante que  la racionalidad que opera en distintas fuerzas  elaborara un  listado de puntos que  queden apartados de la pelea, asuntos que  hacen a la gobernabilidad, al interés nacional, al bienestar de los ciudadanos y a los valores. Sería bueno, inclusive, que con ese espíritu se acordara en primer lugar los procedimientos para  tratar los desacuerdos: un esfuerzo para evitar que  alteraciones  circunstanciales  desbaraten  la construcción común, reglas de tránsito para autitos chocadores.

Argentina quedó en el puesto 26° de los países donde es más caro volar, con un promedio general de US$ 21,33 por cada 100 km de vuelo para los viajes locales e internacionales, informó la agencia de viajes Kiwi.com.

 

A nivel doméstico, en Argentina el valor promedio por cada 100 km es de US$ 12,47 para los vuelos tradicionales y de US$ 12,40 para los “low cost”, mientras que a nivel internacional los costos son US$ 32,74 y US$ 27,92 respectivamente.

 

La lista de los países más caros la encabezan los Emiratos Árabes Unidos, con un promedio general cada 100 km de US$ 105,97 (unas 30 veces más que el más barato del ranking) y un valor promedio de US$ 220,91 para los vuelos tradicionales de cabotaje.

 

 

Lo siguen en el top ten Finlandia (US$ 51.10 promedio), Katar (US$ 50,50), Países Bajos (US$ 42,46), Japón (US$ 41,59), Canadá (US$ 38,81), Bélgica (US$ 38,17), Dinamarca (US$ 37,95), Austria (US$ 37), Suiza (US$ 36,93), y las Islas Salomón (US$ 36,15).

 

Al contrario, India ofrece los vuelos más económicos, con un promedio de US$ 3,26, seguida por Malasia (US$ 3,79), Rusia (US$ 5,9), Portugal (US$ 6,73), Indonesia (US$ 6,85), Azerbaiyán (US$ 6,95), Sudáfrica (US$ 7,35), Argelia (US$ 7,69), Filipinas (US$ 7,78), y Suecia (US$ 8,09).

 

 

El ranking de 75 países se calculó analizando el costo de más de un millón de vuelos domésticos e internacionales durante un año, hechos en las mismas fechas (o cercanas) y en horarios y destinos similares.

Para el mercado doméstico se analizaron los vuelos desde la capital a las cinco ciudades con más tráfico y para el internacional los viajes desde todos los aeropuertos internacionales a 5 hubs (centro de transferencia) internacionales.

La diputada elogió el primer año de gestión. "Es un buen balance, pensé que iba a ser más conflictivo",dijo.

Elisa Carrió coquetea con la muerte. Y dice que su misión en la vida está hecha. Pero cuesta creerle cuando afirma que preferiría no ser candidata el año que viene. "Yo quiero estar acá, en la chacra", confía, sentada a medio metro de la piscina de la casa, en un barrio cerrado de Exaltación de la Cruz. Cae la noche. Una de las empleadas se acerca para preguntarle si enciende las luces del jardín. Ella asiente con un gesto y empiezan las preguntas. 

-¿El año de Gobierno fue mejor o peor del que imaginaba?

-Es un buen balance. La verdad que pensaba que iba a ser mucho más conflictivo el primer año. Pensé que íbamos a tener problemas en el Parlamento. Y salvo lo de este fin de año, que en término de gobernabilidad es absolutamente menor, la Cámara ha producido y los funcionarios han ido aprendiendo. En todos los gobiernos que yo viví, el primer año siempre ha sido de aprendizaje y en un contexto como en el que recibimos el país, destrozado, vamos paso a paso pero bien.

-¿Paso a paso quiere decir lento?

-La Argentina es ansiosa, el establishment es ansioso. Pero la ansiedad nos ha jugado muy malas pasadas en la historia. Tuvimos paciencia para llegar al poder, ahora hay que tener paciencia para salir de la emboscada kirchnerista.

-¿Coincide con el 8 que le puso el Presidente a la gestión?

-Yo no hago calificaciones de ese tipo. Son un simplismo. En algunas cosas se ha avanzado bien y en otras no, pero se ha rectificado. Es la primera vez desde que yo me acuerdo en la Argentina que los gobernantes no son tozudos. ¿Esta claro? No se encaprichan.

Café. Elisa Carrió, en su casa de Exaltación de la Cruz, durante la entrevista con Clarín. Foto: Martín Bonetto.

Café. Elisa Carrió, en su casa de Exaltación de la Cruz, durante la entrevista con Clarín. Foto: Martín Bonetto.

-Casi que está poniendo a Macri en un lugar de privilegio...

-Sí. Tiene una gran oportunidad histórica, aunque ya con la necesidad de no cometer más errores. Tengo la certeza interior de que a pesar de las dificultades es un lugar extraordinario para una Argentina competitiva, productiva y republicana.

-¿Cuál será su rol en Cambiemos en 2017?

-Yo soy una voz. Una voz escuchada por toda la Nación y una voz en el Paramento. Pero no sé cuál es mi destino, ni siquiera de mi vida personal. O si tengo o no destino político. O sea... no me interesaban las encuestas antes y no me interesan ahora. Puedo ser candidata o no serlo. Preferiría no serlo. Yo quiero servir a la República. Si es imprescindible van a contar conmigo y si no tendré derecho al descanso.

-¿Como termina Ganancias?

Bien. No hay mal que por bien no venga. ¿Qué quiero decir? Afloró el Estado federal. Afloraron los gobernadores, que habían sido absolutamente anulados durante el kirchnerismo. En Diputados se cometió una irracionalidad sobre todo en materia democrática. Se va a para muy caro ese procedimiento. La primera pregunta que te hace en el mundo la gente que quiere invertir y traer capitales es sobre la falta de confianza que generan personajes como Massa. O como Kicillof. El daño no ha sido a un gobierno. Ha sido a la Argentina y lo ha provocado la oposición.

-¿Está de acuerdo con el decreto de Macri que permite a los familiares de los funcionarios entrar al blanqueo?

-Me consultaron. El artículo 99 de la Constitución nacional que responde a la vieja constitución dice que el Ejecutivo tiene la facultad de reglamentar las leyes sin alterar su espíritu. Yo creo que el espíritu no está alterado. ¿Por qué? Porque son familiares antes de que sean funcionarios. La verdadera incompatibilidad es que vos seas funcionario. En todo caso decidirá la Justicia contenciosa administrativa la razonabilidad o no de la reglamentación. Puede haber un exceso reglamentario pero nunca un abuso de poder. No hay delito.

-Cuando se firmó el decreto usted estaba de viaje. ¿Fue un gesto al Presidente o de verdad cree que no es un retroceso?

-Yo estoy segura. Esto es lo que he enseñado toda la vida. Lo que pasa es que la legislación delegada, los decretos de necesidad y urgencia, sustituyeron la facultad reglamentaria. Pero en realidad es así: lo único que no se reglamenta porque va directo a los jueces, es el código civil, el código penal, los códigos procesales. Esos van a la Justicia, Pero lo que va a la administración siempre está sujeto a reglamentación. ¿Puede haber exceso? Puede haber. Y se discute en lo contenciosa administrativo.

-Monzó dijo que Cambiemos no tiene futuro si no se amplía la coalición de gobierno. ¿Qué piensa?

-Si se respetan condiciones éticas, yo siempre creo en la ampliación. En lo que no creo es en la ampliación totalmente pragmática, sin principios y sin ningún código moral solo para ganar una elección. Pero lo otro por supuesto. Siempre creé alianzas para ampliar.

-Le tiro algunos nombres que dio Monzó: Randazzo, Domínguez, Katopodis...

-Hay mucha gente del peronismo que puede ayudar a la gobernabilidad. Conozco muchos gobernadores que no están en la tesitura... un hombre como Schiaretti, por ejemplo, apuesta a la gobernabilidad democrática. ¿Me entendés?

-¿O sea que aceptaría sumar peronistas?

-Yo creé Cambiemos y creé la salida. Mientras sean republicanos... yo no pongo objeciones, al contrario. Porque además me estoy retirando de la vida pública. Y de hecho Monzó viene del peronismo. Si se dan condiciones éticas no yo tengo problemas con nadie. Mínimas condiciones èticas. Porque tampoco es que Cambiemos tiene todas las condiciones éticas, porque está el radicalismo que tiene mucha gente con enormes problemas de corrupción. Y también hay en el PRO.

-¿Randazzo sí o Randazzo no?

-No opino sobre nombres. Estoy al servicio de la República y de Cambiemos. El tema es no ser Kirchner. El más parecido a Kirchner es Massa. Yo no comparto la estrategia de aceptar la extorsión. Ese carácter extorsivo que tenía Kirchner lo tiene Massa. Creo que le debemos mucho a Monzó, y se lo tienen que reconocer. Es un gran Presidente de la Cámara y no lo han reconocido lo suficiente.

¿Cuánto suma Durán Barba para 2017?

-Lo desconozco. Después de todo lo que luché, duermo tranquila. No pienso, ni se me ocurre pensar en Durán Barba.

-¿Qué pasa si Cambiemos no gana el año que viene?

-No va a perder. Cambiemos va a ganar, no tengo ninguna duda. Como no la tuve cuando dije que íbamos a ganar la presidencia. Tengo la absoluta certeza de que vamos a una República en serio. En relación a lo que vivimos, a la violencia política en la que vivíamos, este año ha sido muy bueno. Ya no escuchar a un Presidente todos los días es una maravilla. La gente y los periodistas vivían acosados e íbamos a ser Venezuela.

-Pero este año hay más pobres

-No hay mas pobres. La pobreza que dejó el kirchnerismo y la falta de fondos hicieron 4 puntos más. Estábamos pobres y estábamos para ser muchísimo más pobres si renovaba Scioli. Porque el negocio del PJ y el kirchnerismo ha sido construir pobreza para ganar elecciones.

¿Cuánto le preocupa la recesión económica?

-Durará un tiempo, hay un contexto internacional bastante difícil. El mundo se ha vuelto muy complejo, está paralizado. 

-¿No cayó la imagen de Macri?

-Si, pero después sube. Nosotros los argentinos tenemos pensamiento mágico: creemos que las cosas mejoran de un día para el otro. 

-¿Angelici sigue siendo el operador en la Justicia de Macri?

-Lo desconozco. No estoy muy metida en la justicia federal. Estoy investigando toda la corrupción y la droga del conurbano bonaerense

-Siempre se dice que usted, en algún momento, va a romper con Cambiemos. ¿Qué puede responder?

-¿Cómo? Si yo creé esto. Tendría que ser una traición moral imperdonable. Y la sociedad también se desprendería. Pero no creo que eso ocurra. Yo confío en Macri. Él quiere ser otra cosa.

-¿Definió ser candidata?

-Depende de mi salud también. Y de la necesidad.

-¿Es cierto que si usted compite en la Ciudad ayudaría a que Lousteau no sea candidato?

-Hay miles de especulaciones. Ni Lousteau ni yo ni nadie ha tomado decisiones. Hay que hacerlo en el marco de Cambiemos y de ayudar entre todas a profundizar la república. Preferiría no se rmás nada. A mí me enferma la Cámara. El otro día con lo del proyecto opositor de Ganancias... si estaba en la cámara me infartaba.

-¿Macri se tiene que ir o debe presentarse por un nuevo período en 2019?

-Todo Presidente quiere reelegir. La única que se hubiera quedado un solo mandato hubiera sido yo.

-Se habla menos de Cristina, ¿no?

-No tengo registro. Es bueno que se hable poco para el país y bueno para ella. Que se viva cierta calma.

-La noto demasiado tranquila y muy optimista

 

Tengo paz. Entregué mi vida.

 

fuente clarin

Los titulares de la CTA de los Trabajadores y la CTA Autónoma cerraron la movilización; la premisa fue "contra el tarifazo, el ajuste y los despidos".s titulares de la CTA de los Trabajadores y la CTA Autónoma, Hugo Yasky y Pablo Micheli hablaron en el cierre de la Marcha Federal en Plaza de Mayo.


Protestaron contra "el ajuste", reclamaron una "agenda social", y pidieron la reapertura de paritarias. Además, amenazaron con un futuro paro nacional.

El primero en tomar la palabra fue Micheli. "No nos merecemos gobernantes que nos saqueen como están haciendo", dijo.

En un duro discurso, Micheli dijo que el Gobierno pretende que "los que menos tienen paguen el ajuste, mientras que las empresas acumulan cada vez más ganancias". Después agregó: "No queremos ningún ajuste, ni violento, ni gradual, ajuste las pe.....".

Además, dijo que las inversiones que necesita el Gobierno no vendrán por el nivel de "conflictividad social". "Son vivos. No quieren venir porque hay conflictividad social. Y va a seguir habiéndola si no escuchan el clamor de los compañeros que vienen peleando. Si no nos escuchan, va a haber paro nacional más temprano que tarde", dijo.


Yasky destacó la cantidad de gente presente en la movilización. Según él, "200 mil personas" participaron de la marcha. "Intentaron ocultarnos. Ni siquiera decían que esto era una marcha, decían que era una congestión de tránsito. Pero bueno, bienvenido. Va a haber muchas congestiones de tránsito más, entonces. Y cada vez más grandes", dijo.Luego, Hugo Yasky cerró el acto. "Este pueblo no se arrodilla ante el poder económico ni la represión", dijo, y agregó: "Vamos a instalar la agenda social que el Gobierno se niega a discutir".

"Queremos que se reabran las paritarias. Queremos un salario para llegar a fin de mes, no un bono para llegar a fin de año", dijo, y cerró: "Este es el comienzo, puntapié inicial para el gran paro nacional".

Las horas previas

Faltando poco menos de una hora para el acto central, la plaza y las calles y arterias que conducen a ella estaban colmadas de manifestantes. En el lugar ya estaban presentes Roberto Baradel , Pablo Micheli , Hugo Yasky ,Facundo Moyano , Pablo Moyano y algunas madres de Plaza de Mayo, entre otros.

Frente a la Casa Rosada confluyeron un centenar de banderas, colores y consignas. Si bien la premisa de la movilización es "contra el tarifazo, el ajuste y los despidos", cada agrupación y partido suma la propia. Se leían pancartas que pedían la renuncia de Mauricio Macri, banderas que reclamaban la liberación de Milagro Sala, otras que demandaban el regreso de Cristina Kirchner y hasta algunos marchantes que improvisaban carteles de "Fora Temer" en vista de la reciente destitución de la presidenta de Brasil. Incluso un grupo de taxistas mantenía el reclamo en contra de la empresa Uber.

 

A medida que las distintas columnas provenientes del interior se acercaban, el ruido se volvía ensordecedor. Bombos, bombas de estruendos y parlantes en los que sonaba música de Patricio Rey y los Redonditos de Ricota acompañaban la jornada. En simultáneo, desde uno de los escenarios montados sobre la plaza, una mujer se ocupaba de nombrar cuidadosamente a todos los que participaban: 'ATE, las dos CTA, Movimiento Evita, Miles, Nuevo Encuentro, Tupac Amaru, Suteba y siguen llegando".

Qué fue la Marcha Federal

Fue una convocatoria de centrales obreras, movimientos sociales, la izquierda y agrupaciones de derechos humanos de todo el país que se manifestaron en contra del aumento en las tarifas, la caída del empleo y el ajuste. Comenzó el miércoles y finalizó hoy, con un acto en Plaza de Mayo, a las 17. Hubo una marcha similiar en los 90, contra las "políticas neoliberales" de Carlos Menem.

Quiénes la convocaron

La organización estuvo a cargo de las dos CTA y organizaciones sociales. También participaron las diferentes seccionales del gremio estatal de ATE.

Quiénes apoyaron la iniciativa

Algunos gremios de peso de la CGT, como el de Camioneros, de Hugo Moyano , o los bancarios. Participaron, además, el gremialismo de clase, identificado con la izquierda, y agrupaciones políticas ligadas al kirchnerismo, como la Tupac Amaru.

Con la colaboración de Agustina López

fuente lanacion

Se resistió al desembarco de una reconocida aerolínea en el país. Y ese es el proyecto que desde el Gobierno alientan para que comiencen a concretarse inversiones.

 

 

 

Isela Costantini se resistió al desembarco privilegiado de Avianca en el mercado aerocomercial doméstico. Se trata de un proyecto que la Casa Rosada alienta para que comiencen a concretarse inversiones en la Argentina. Esa posición fue uno de los motivos centrales que desencadenó su abrupta e inexplicable salida del equipo de Gobierno. Y así terminó la experiencia política de Cambiemos de incluir a una eficiente ejecutiva para comandar a la estatal Aerolíneas Argentinas. La contracara del descontrol de Mariano Recalde.

 

El otro hecho puntual ocurrió el domingo: la Jefatura de Gabinete no le perdonó a Isela que tuviera una actitud condescendiente con el paro del lunes pasado y les facilitara las cosas a los gremios con la decisión empresaria de suspender directamente los vuelos. Ambas causas detonaron la ya explosiva relación que ella mantenía con Gustavo Lopetegui, Mario Quintana y Guillermo Dietrich.

 

 

El trío utilizó esas inflexibles posiciones para empujar a Costantini definitivamente del Gobierno. La “ejecutiva” no compartía que a la futura inversión de Avianca se le otorgaran privilegios. De la mano del empresario Carlos Colunga –de fuerte llegada a la Casa Rosada– Avianca pretende obtener rutas clave para invertir en la Argentina. Colunga es vicepresidente de Avian Líneas Aéreas, la subsidiara de Avianca que adquirió 12 aviones con la idea de operar las mejores rutas del país. Antes dirigía Mac-Air, la firma de Franco Macri que fue vendida a Avianca.

 

Desde el inicio, Costantini tuvo un fuerte enfrentamiento con Lopetegui. El vicejefe de Gabinete –fue jefe de LAN y es experto en el negocio– propició acelerar la política de “cielos abiertos” y pidió, desde el inicio, cirugía sin anestesia para el déficit de Aerolíneas. Las peleas entre Costantini y Lopetegui derivaron en una decisión del Presidente para evitar cuestionamientos éticos : hace meses decidió que Costantini sea auditada por Quintana y no por Lopetegui.

 

Guillermo Dietrich fue el encargado de cuestionar la flexibilidad con los gremios. Primero, por los fuertes aumentos acordados en las paritarias –pilotos, del 49 %– y después por lo ocurrido el lunes. El viernes pasado nada hacía presagiar la crisis. El presidente Mauricio Macri estuvo a solas en Olivos con Isela, Dietrich y Quintana. Hablaron del futuro de Aerolíneas, y Costantini defendió su posición sin sobresaltos.

 

La salida de Costantini opacó la desgastante negociación por Ganancias. Ayer terminó todo con éxito, pero la cuestión reflejó el inadecuado manejo político inicial del Gobierno. Héctor Daer, de la CGT y diputado nacional por el Frente Renovador, inauguró así el primer encuentro con el Gobierno: “Mario, entiendo que no quieran poner el impuesto al dólar futuro, porque vos te vas a perjudicar económicamente”, dijo. Mario era Quintana. El hombre fuerte de la economía respondió : “Yo no voy a pagar, porque no gané ni un peso con el dólar futuro.” Ocurrió hace una semana. La reunión clave fue en la casa de Sergio Massa. Ahí las cosas estaban más distendidas: todos querían una salida al costoso conflicto político. Quintana y Rogelio Frigerio no ahorraron críticas hacia Alfonso Prat- Gay. Frigerio dijo : “Alfonso le llenó la cabeza a Mauricio”. La negociación estuvo a punto de naufragar cuando se discutió el monotributo y las exenciones a jubilados. Pero la flexibilidad de la dupla Frigerio-Quintana permitió llegar a buen puerto y sacar un proyecto de consenso.

 

 

Prat- Gay fue cuestionado en la Casa Rosada. Pero el ministro reivindicó entre sus íntimos que su dura posición inicial le permitió al Gobierno acordar un proyecto unánime sin un elevado costo fiscal. Según Economía, asciende a $ 33.000 millones y en el Congreso se habló de $ 50.000 millones. Por eso en Wall Street persisten las dudas: ¿puede el Gobierno aprobar leyes, sin grandes concesiones en nuevos gastos? Los informes de los bancos de inversión insisten en que las últimas leyes implicaron un taxi fiscal que aumenta el gasto y el déficit.

 

En la comunidad de negocios hubo ayer una conmoción por la admisión de la poderosa firma Oderbrecht del pago de coimas al gobierno de Cristina Kirchner. Es la primera vez que una empresa confirma un método sobre el cual nadie dudaba: los retornos para adjudicar obras públicas en la era kirchnerista. La noticia volvió a inquietar a la Cámara de la Construcción, que hasta ahora salió airosa de las denuncias de corrupción. Ningún juez la involucró ni la investiga.

 

Por el momento, la declaración de la firma brasileña no incluye nombres de funcionarios. Pero hubo sólo tres personas que decidieron la adjudicación de las megaobras públicas a Odebrecht: Néstor Kirchner, Cristina Kirchner y Julio de Vido. La firma pagó honorarios a la inmobiliaria familiar. Para el Gobierno, también es un serio problema: Odebrecht participa del consorcio que construye el soterramiento del Sarmiento. Según fuentes de la investigación internacional, existen otras compañías de la Argentina sospechadas y hay –al menos– dos intermediarios individualizados: uno de ellos es un conocido miembro de la farándula de resonantes romances con divas de la TV.

 

fuente clarin

Puja por los ingresos.El lunes habrá dos reuniones con los jefes sindicales. Los gobernadores, Pichetto y Massa esperan la opinión de los gremios para negociar un proyecto con la casa Rosada.Guido Carelli Lynch

 

El Gobierno, buena parte de los gobernadores y Miguel Angel Pichetto tienen la misma visión sobre cómo podría resolverse el conflicto de Ganancias. Si los delegados de Mauricio Macri logran un acuerdo con la CGT, quedaría allanado virtualmente el camino para una ley de consenso, opinan los tres actores. El problema, claro, es que dentro de la reunificada central obrera todavía persisten las viejas fracturas y hay nuevas: los gremios más pequeños insisten con el mínimo no imponible y el viernes quedaron lejos de la propuesta oficial; los más poderosos presionan con más exenciones.

 

El jefe de la bancada de senadores del PJ-FPV lo explicitó ayer. "Si se llega a un acuerdo con la CGT, se abre un camino interesante para poder resolver esta cuestión", señaló la principal espada peronista. En la Casa Rosada opinan exactamente lo mismo. Por esa razón iniciaron formalmente la ronda de diálogo con los sindicalistas, en lugar de los legisladores, a quienes recibirán mañana. “Si acordamos con los gremios y con los gobernadores, el peronismo quedaría bien representado”, explicó uno de los funcionarios que diagramó la posible oferte del Ejecutivo al sindicalismo.

 

La coincidencia entre el oficialismo y Pichetto no debería sorprender; la estrategia ya había sido consensuada en parte con el Presidente independientemente de que el senador por Río Negro había reclamado públicamente una gran mesa multisectorial y ayer cuestionó la "torpeza infinita" del Gobierno por "mandar un proyecto de ley" a sesiones extraordinarias del Congreso "sin base de acuerdo ni diálogo con el sector del trabajo". En el oficialismo valoran su lugar como interlocutor y no quieren que “se siga desgastando”. Su reemplazo -piensan- podría ser menos confiable.

 

Con esa perspectiva, el jefe de Gabinete Marcos Peña planeaba recibir mañana a las 11 a los jefes bloque del oficialismo y la oposición del Congreso en la Casa Rosada. Sin embargo, la reunión finalmente se postergó para la tarde. Por la mañana habrá dos reuniones -sin sede fija- con la CGT para intentar plasmar un acuerdo luego de la visita del viernes del ministro de Trabajo Jorge Triaca y del vicejefe de Gabinete Mario Quintana al gremio de Sanidad para reunirse con el triunvirato cegetista. El ministro de Hacienda Alfonso Prat Gay y el de Interior Rogelio Frigerio podrían sumarse a alguna de esas reuniones, igual que los titulares de las Cámaras Emilio Monzó y Federico Pinedo.

 

Cerca de Sergio Massa, que no asistirá a la tarde porque no es autoridad de bloque, también apostaban a una postergación. No querían prestarse a una foto por la mañana y que por la tarde los sindicatos despotriquen contra la propuesta oficial.

 

Durante los fines de semana, los técnicos de la CGT planeaban intercambiar borradores con los de la AFIP y el ministerio de Hacienda. El titular de Transporte Guillermo Dietrich y Triaca mantienen conversaciones con Juan Carlos Schmid, de Dragado, que anunció medidas de fuerza de los transportista para el lunes. Los transportistas reclaman específicamente por exenciones en los viáticos, los domingos y los feriados. Algunos piden cautela para no facilitar las picardías. “No queremos que de pronto el 80% de los sueldos pasen a ser por horas extras”, decía un peronista de excelente diálogo con Balcarce 50.

 

Los gobernadores, que están citados para el martes en el salón de los Escudos de Balcarce 50, también creen que la llave la tienen los sindicalistas. “Soy optimista en que habrá un acuerdo con la CGT”, le dijo a Clarín el gobernador de Salta Juan Manuel Urtubey, que presentó en el Senado un proyecto alternativo al oficialista que fracasó en Diputados y al de Massa y el FPV, que recibió media sanción. Ayer el Presidente sumó otra foto con un gobernador y se mostró en Entre Ríos con Gustavo Bordet antes del inicio de una semana clave.

 

Otro mandatario provincial, de trayectoria larga en el Congreso, avizoró que el texto final será como una ensalada: “Tendrá partes parecidas al del Ejecutivo, al de Urtubey y al de Massa”, dijo. Macri, por ahora, solo autorizó a aumentar tímidamente el impacto fiscal. “Soy optimista, podemos llegar a un acuerdo con todos los sectores. Si acordamos cambios en el Senado después tiene que volver a Diputados", sentenció Frigerio, una de las pocas voces que ayer quebró el silencio oficial al respecto.

 

fuente clarin

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