El Brexit vuelve al comienzo: la premier May pone a votación su acuerdo por tercera vez

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Si Theresa May pasa a la historia será especialmente por su obstinación. Ha decidido volver a presentar el martes ante la Cámara de los Comunes su Plan de Brexit, que ya

fue derrotado dos veces por los legisladores. Hasta ahora es el único plan que existe, oficialmente acordado con la UE pero rechazado una y otra vez por el Parlamento. Propone una transición hasta 2021, durante el cual un acuerdo de comercio puede ser negociado.

Si milagrosamente pasa, ella solo exigiría una corta extensión del artículo 50 del Tratado de Lisboa invocado para el divorcio. Si vuelve a perder el “voto significativo”, terminará con la paciencia de los europeos que podrían hasta exigirle que se vaya o entierre el Brexit, porque no puede seguir dominando la agenda de la UE.

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Con un gabinete implosionado, ministros que votaron en contra de la moción del gobierno de extender el Brexit y apoyada por los laboristas para ganar la enmienda de extender el divorcio hasta el próximo 30 de junio, May ha iniciado otra nueva aventura tozuda. Quiere convencer a los unionistas protestantes democráticos de Irlanda del Norte (DUP) --que habitualmente le dan la mayoría pero votaron en contra del mismo plan que va a presentar-- para que la apoyen.

Las discusiones se están llevando adelante este viernes en las oficinas del gabinete y se extenderán durante el fin de semana. La oferta de May es el rol que va a tener la hoy disuelta Asamblea de Irlanda del Norte si se usan las salvaguardas o “backstops” irlandeses que preocupan al DUP. Los unionistas quieren un derecho a veto sobre ellas ante cualquier diferencia regulatoria.

Banderas en en Inglaterra en demanda de que el Reino Unido continue atado con Bruselas. afp

Banderas en en Inglaterra en demanda de que el Reino Unido continue atado con Bruselas. afp

Pero política es compromiso y compensaciones. El chancellor (ministro) de las finanzas Philip Hammond está reunido con el DUP para ver que garantías domésticas legales puede ofrecer al partido protestante. Un “task Force” de ministros están incluidos en este esfuerzo para convencer al más radicalizado y antediluviano de los partidos irlandeses. El procurador general Geoffrey Corx está estudiando si Gran Bretaña puede liberarse de las “backstops” o salvaguardas bajo los términos de la Convención de Viena. Aunque la Cámara de los Comunes haya votado mayoritariamente por extender el articulo 50 hasta el 30 de junio ayer y postergar el Brexit, todas las opciones y pesadillas están abiertas. Desde un modelo Noruega, una salida sin acuerdo decidida brutalmente por Europa, a una extensión condicionada a un Soft Brexit, con mercado único y unión aduanera incluido, y la exigencia de un segundo referéndum, como fuentes diplomáticas europeas confirmaron a Clarín.

Europa está exigiendo a May un levantamiento de sus autoimpuestas “líneas rojas” si quiere una extensión del articulo 50. Un plan que incluye adoptar su acuerdo del Brexit pero con una declaración que incluye una permanente unión aduanera con la UE. Los laboristas apoyan esta posibilidad. Muchos conservadores quieren un Brexit blando pero les preocupa la libertad de movimientos de europeos, que implica ser parte de la unión aduanera.

El otro gran tema es el segundo referéndum, que rechazaron masivamente la noche del jueves en la Cámara de los Comunes. Europa lo exige si quieren que apruebe la extensión y el presidente de la UE, Donald Tusk es el primer militante de un segundo voto en Gran Bretaña. Por eso apoya la extensión del artículo 50 a al menos por un año.

La cuestión es que hay varios clases de referéndums. Uno puede ser preguntar a los ciudadanos si aprueban el acuerdo de May. Pero también se les puede ofrecer las tres opciones en la consulta: un acuerdo, un no acuerdo o seguir en Europa o simplemente como el primer referéndum: Irse o quedarse. Son los parlamentarios quienes deben decidir sobre esta cuestión y debe ser aprobado por la Comisión Electoral.

May se opone ferozmente al referéndum, que es apoyado por un centenar de laboristas, algunos conservadores y el nuevo grupo Independiente parlamentario. Si bien no hay mayoría ahora para un segundo referéndum, la idea puede volver como enmienda si el Brexit esta “al borde del acantilado” para los parlamentarios. Pero no se puede descartar un No Acuerdo y un “Hard Brexit” al final de este camino. La única forma de frenar que Gran Bretaña se vaya sin acuerdo el próximo 29 de marzo es si Europa concede una extensión al artículo 50. Aún no lo tiene. Eso será decidido el próximo 21 de marzo, en la cumbre de los jefes de estado europeos. Esta es la salida abrupta que buscan los Brexitiers.

May solo puede caer con un voto de confianza. La alternativa es que la reemplace otro candidato conservador o convocar a elecciones generales, como quiere el líder laborista Jeremy Corbyn. Pero hoy están los “intereses nacionales” que hacen vacilar a legisladores para esta decisión, que normalmente hubiera sido la única posible. Hay otra posibilidad en la mesa. Que Gran Bretaña revoque el artículo 50, entierre el Brexit y evite una salida sin acuerdo. Para ello no necesita la autorización de la Unión Europea. La primera ministra participará en la Cumbre Europea, donde pedirá oficialmente la postergación del Brexit. Pero los británicos sienten que están perdiendo el control de su propio destino y sumergiéndose en una crisis que nadie sabe donde termina.