Elecciones europeas: los primeros datos entusiasman a los socialdemócratas

Internacionales
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Los primeros datos que salen de las urnas europeas están rompiendo las previsiones de las encuestas y muestran que podría estar produciéndose una reacción progresista que los sondeos no supieron descifrar.

A la vez habría una participación mayor de lo esperado del voto más europeísta como reacción a la anunciada ola ultraderechista.

Este domingo votan todos los grandes países del bloque excepto el Reino Unido y la tendencia podría confirmarse o resultar sólo una luz fugaz, pero los datos conocidos de Holanda, Irlanda y Gran Bretaña dispararon las expectativas del arco progresista de la política europea y principalmente de dos grupos: socialdemócratas y ecologistas.

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Dos sondeos en boca de urna dieron dos sorpresas. En Holanda habrían ganado los socialdemócratas de Frans Timmermans con 5 eurodiputados y el 18% de los votos cuando en las previsiones no alcanzaban ni el 10% de los votos y se quedaban en la barrera entre 1 y 2 eurodiputados. El nuevo partido eurófobo, el FVD, al que los sondeos daban en igualdad con los liberales para la victoria, se habría ido hasta la cuarta posición.

Javi López, eurodiputado socialdemócrata español que hizo varios mítines de campaña con Timmermans, explicó a Clarín que “la victoria socialdemócrata en Holanda se explica fundamentalmente por el efecto Frans Timmermans (el candidato del centro izquierda europeo a presidir la Comisión Europea). De igual forma, los buenos resultados en España y una incipiente recuperación del PD italiano pueden marcar una tendencia positiva para la socialdemocracia”.

López pide esperar a la noche del domingo para saber los resultados pero advierte que “mientras han dado por muerta a la socialdemocracia varias veces durante los últimos años, hoy está en disposición de competir por la victoria”. Si las previsiones de los socialdemócratas se rompen al alza en algunos países más estarían en la carrera, como indica este eurodiputado, de pelear por ser la primera fuerza política europea casi 20 años después.

Irlanda votó el viernes. Los sondeos en boca de urna publicados cerca de la medianoche rompieron otra vez las previsiones. Si el ganador fue el favorito, el conservador Fine Gael del primer ministro Leo Varadkar, los ecologistas dieron la sorpresa. Del 3% del voto y 0 eurodiputados que preveían hasta hace pocos días, podrían estar rozando el 15% y se habrían asegurado 3 eurodiputados. En Dublín habrían alcanzado el 23%. El país envía 11 representantes al Parlamento Europeo.

Los británicos también votaron el jueves pero, a falta de sondeos a pie de urna, sí hay estimaciones de participación que muestran que en las regiones que votaron mayoritariamente por seguir en la Unión Europea habría habido más movilización y menos en las que votaron mayoritariamente por salir del bloque.

Los analistas de la prensa británica estimaban este sábado que esos datos podrían esconder unos resultados mejores de lo esperado para las fuerzas claramente anti-Brexit, como los liberales de Lib Dem, la nueva formación ChUK y los ecologistas.

Hay más datos que apuntan en la dirección de una movilización mayor del electorado progresista. La participación sube según el voto adelantado (por correo y que en algunos países puede superar el 20% del total) e incluso en Polonia estaría en duda la victoria de los nacionalistas del PIS, amenazada por una coalición de conservadores, liberales, socialdemócratas y ecologistas que tienen en común su visión europeísta y que estarían codo a codo según las encuestas publicadas este sábado.

El auge ecologista y socialdemócrata y la contención de la ultraderecha en dos de los primeros países que votaron, totalmente sorpresivo según las encuestas previas, podría ser una casualidad. Pero si esa tendencia se mantiene en otros países del bloque, la ola nacionalista que amenazaba con asaltar los diques de las instituciones europeas podría ser contenida no por los conservadores, que en muchos casos pactaron con los ultras, sino por una movilización del electorado más progresista.

​Bruselas. Especial