El príncipe Andrés de Inglaterra anunció que deja la actividad pública por el escándalo Epstein

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El príncipe Andrés de Inglaterra, hijo de la reina Isabel II anunció este miércoles que se aleja de sus actividades públicas debido al escándalo que lo golpeó por su amistad con

el magnate estadounidense Jeffrey Epstein​, acusado de abusos y tráfico sexual de menores, y que apareció muerto en su celda en agosto.

En un comunicado, el príncipe, de 59 años, detalló que le pidió permiso a la reina debido a que, según precisó, su asociación con el delincuente sexual convicto Epstein se ha convertido en una "gran distracción" para el trabajo de la familia real.

El comunicado del príncipe Andrés se dio a conocer poco después de que el gran grupo británico de las telecomunicaciones BT y tres universidades australianas decidieran romper sus relaciones con él.

Fue por una entrevista que se dio a conocer el sábado por la noche, en la que el príncipe no tomó, según estas entidades, la distancia necesaria con Epstein, acusado de pederastia y encontrado muerto en la cárcel, y no tuvo palabras de compasión para las víctimas.

"Continúo lamentando inequívocamente mis erróneos vínculos con Jeffrey Epstein", indicó el príncipe, que asegura que ha recibido el beneplácito de la soberana británica, de 93 años, para alejarse de la vida pública.

Su amistad con Epstein, que apareció ahorcado en su celda de Nueva York en agosto pasado, cuando crecía el escándalo en Estados Unidos tras las declaraciones de varias mujeres que aseguraron haber sido sus víctimas cuando eran menores, había causado controversia después de que el príncipe admitiera que se hospedó varias veces en residencias del empresario.

A statement by His Royal Highness The Duke of York KG. pic.twitter.com/solPHzEzzp

— The Duke of York (@TheDukeOfYork) November 20, 2019

Una mujer estadounidense, Virginia Giuffre, aseguró que fue forzada a mantener relaciones sexuales con el príncipe cuando tenía 17 años, algo que Andrés ha negado "categóricamente".

"Su suicidio (el de Epstein) ha dejado muchas preguntas sin responder, particularmente para sus víctimas. Compadezco profundamente a todos los que se han visto afectados y quieren que todo esto termine de alguna forma", afirma el príncipe en el comunicado.

"Solo puedo esperar que, con el tiempo, sean capaces de reconstruir sus vidas. Por supuesto, estoy dispuesto a colaborar con cualquier autoridad judicial apropiada", recalcó.

Después de la emisión, el sábado a la noche, de una larga entrevista concedida a la BBC, al príncipe se le reprocha no haberse distanciado de su amigo Epstein y de no haber expresado su compasión hacia sus víctimas.

Desde la entrevista, las críticas y las deserciones se multiplican, sumiendo a la familia real en lo que algunos medios de comunicación no han dudado en llamar "un segundo annus horribilis", según una expresión de Isabel II.

El operador British Telecom anunció el miércoles que no continuaría financiando un programa educativo si el duque de York seguía siendo el padrino del programa.

Además, tres universidades australianas, la Bond University de Queensland y las universidades Murdoch y RMIT de Melbourne, anunciaron que ya no querían colaborar con el príncipe en una asociación que ayuda a los empresarios y a las compañías emergentes.

El martes, varias empresas anunciaron su reticencia a seguir patrocinando la asociación del príncipe, llamada Pitch@Palace.

El escándalo irrumpió incluso en el primer debate televisado de las elecciones legislativas del 12 de diciembre, entre el Primer ministro Boris Johnson y el líder de la oposición laborista Jeremy Corbyn​. Ambos expresaron su "simpatía" y sus "pensamientos" hacia las víctimas.

"Hay preguntas muy serias a las que hay que responder", añadió Corbyn, para quien la monarquía "necesita algunas mejoras".

El príncipe Andrés, segundo hijo de la reina y octavo en la línea de sucesión al trono, reconoció en su entrevista que sus relaciones con Epstein han podido poner a la familia real en aprietos, pero cree no haber perjudicado la reputación de Isabel II.

Fuente: AFP y EFE