Un mensaje que buscó contrarrestar la idea de "tierra arrasada", que animan Alberto y los K

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A solo 5 días de dejar el poder, Mauricio Macri realizó finalmente su primera cadena nacional por fuera de las transmisiones oficiales. “Es un momento de balance y reflexión”, justificó el

mandatario al comienzo del video que terminó de grabar el miércoles en el despacho presidencial.

En 39 minutos, ayudado por imágenes de obras, estadística comparativas y textuales, repasó los resultados de su gobierno en seis: infraestructura y energía; cultura del poder y calidad democrática; desarrollo humano; economía; política exterior; y lucha contra el narcotráfico.

Para imprimirle un carácter institucional, el jefe de Estado había firmado el decreto 815/2019 que obliga al Ejecutivo a un informe "previo a la finalización del mandato presidencial".

El Presidente aprovechó la comunicación oficial para marcar contrastes con el kirchnerismo y para enviar un mensaje a su electorado y a sus socios políticos. “Lo más importante fue darnos cuenta de que se puede gestionar el Estado de manera distinta, sin corrupción, sin prepotencia. También se puede hacer oposición de una manera distinta, apoyando las cosas en las que estemos de acuerdo y proponiendo alternativas”, aseguró. "Después de cuatro años de reformas, dejamos un Estado en el que es mucho más difícil robar la plata de los argentinos", agregó.

Con la cadena -cuyo uso reclamaba parte de sus votantes y del círculo rojo- Macri, buscó contrastar la idea de "tierra arrasada", que Alberto Fernández y el Frente de Todos expresaron sobre la herencia que recibirán el 10 de diciembre.

El jefe de Estado saliente reiteró una batería de argumentos que comunicó por separado a lo largo de los 4 años de su gobierno. “La verdad es que no hay tanta autocrítica”, se sinceró un colaborador estrecho del Presidente antes de que se proyectara el mensaje. A la hora señalada, Macri estaba en Olivos. 

Reconoció apenas que los resultados de la política económica no fueron los esperados. “No me voy satisfecho con cómo creció la economía ni con cuáles fueron los resultados en la lucha contra la inflación y la pobreza. Enfrentamos una situación delicada. Durante algo mas de 2 años tuvimos éxito. En 2017 tuvimos la pobreza más baja en 25 años”, recordó el mismo día en que la UCA comunicó que la pobreza ya alcanza al 40,8 por ciento de los argentinos. “Cuando tuvimos la sequía y el fin del financiamiento, entramos en una crisis de la que no pudimos recuperarnos”, añadió.

De todos modos, el Presidente insistió en afirmar que la recuperación quedó interrumpida por el resultado de las PASO, añadió que su administración también deja bases sólidas en materia económica. “Una parte importante del trabajo ya está hecho. El próximo gobierno va a poder apoyarse en muchas de nuestras reformas para iniciar un período de crecimiento”, dijo antes insistir -como en el debate- que 2 de 3 pesos de deuda se utilizaron para pagar deuda de otros gobiernos.

Ponderó la baja del déficit, el equilibrio comercial, energético y un Banco Central con “reservas robustas”. También, defendió el acuerdo con el FMI. “Como la deuda con el Fondo es más barata que la del sector privado, a lo largo de la vida del préstamo el país se habrá ahorrado US$ 10 mil millones de intereses”, dijo.

El mandatario confrontó con el kirchnerismo a la hora de referirse a la transparencia de las obras de infraestructura, uno de los capítulos más largos de su exposición. “La norma era todo lo contrario: corrupción, sobreprecios y obras que nunca se terminaban”, sostuvo luego de ponderar los kilómetros de rutas, vías de ferrocarril y fibra óptica.

Hubo varios borradores del discurso y los gráficos, según relataron los responsables del equipo de comunicación que conduce el jefe de Gabinete Marcos Peña.

Macri calificó la lucha contra el narcotráfico como una de las áreas en la que más éxito tuvo. “Argentina ya no es un lugar seguro para las redes de narcotráfico”, expuso.

El mandatario también defendió su política social -la ampliación del AUH, de los programas de empleo y de las jubilaciones- y su política exterior, otro ítem con el que decidió confrontar con el kirchnerismo. “Estábamos aislados, teníamos pocos aliados y una política exterior basada en la confrontación y la desconfianza”, describió antes de subrayar los acuerdos comerciales que firmó con el Mercosur.

El cierre, la despedida, estuvo enfocado en su futuro político y en el de Juntos por el Cambio. “Voy a seguir acompañándolos desde la oposición, siempre de manera constructiva y responsable. Hoy hay una alternativa sana de poder en la Argentina”, recordó. Insistirá con el mismo mensaje este sábado ante sus seguidores en la Plaza de Mayo. En la noche de este jueves, fuera de la Casa Rosada ya pendía una enorme bandera argentina.