El Gobierno trata de destrabar el conflicto de los petroleros, que ahora preparan una "gran movilización"

Politica
Lectura

El gobierno de Alberto Fernández inició gestiones de urgencia para tratar de destrabar el creciente conflicto de los trabajadores petroleros, que comenzaron a realizar asambleas y preparan una

"gran movilización" para reclamar una mejora salarial y que se reviertan las suspensiones y los despidos en el sector.

El ministro de Trabajo, Claudio Moroni, convocó a los referentes sindicales para el próximo viernes. "Vamos a estar presentes para contarles todo lo que está pasando", adelantó Guillermo Pereyra,​ el senador nacional y referente del gremio de Petróleo y Gas Privado de Neuquén, Río Negro y La Pampa.

Según explicó Pereyra, el conflicto comenzó el año pasado a partir de las suspensiones y de los despidos que resolvieron las empresas tras el congelamiento de los precios que decretó el entonces presidente Mauricio Macri y que mantuvo Fernández.

"No hay ninguna razón para que se los despida, pero los quieren tomar de rehenes a los trabajadores para conseguir modificar algunas normativas del gobierno nacional, como el decreto 566 que modificó todo", confirmó Pereyra.

El referente sindical se refirió así al Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que firmó Macri el 15 de agosto (tras el cimbronazo financiero y la devaluación posterior a las elecciones primarias) para contener los precios en el mercado interno.

Aquel DNU, que tuvo una vigencia de 90 días, estableció que "las entregas de petróleo crudo efectuadas en el mercado local deberán ser facturadas y pagadas al precio convenido entre las empresas productoras y refinadoras al día 9 de agosto de 2019, aplicando un tipo de cambio de referencia de $ 45,19 y un precio de referencia BRENT de 59 dólares".

"Nosotros cuando declaramos el paro de actividades fue por el despido de 600 compañeros y 1200 suspensiones, que creemos que es innecesario, porque no es que las empresas pierden plata con las medidas que tomó el Gobierno sino que dejaron de ganar un poquito, nada más", rememoró Pereyra.

Mirá también
Vaca Muerta: los tiempos apremian

Las protestas de los petroleros comenzaron durante la anterior administración en el Gobierno nacional, y el conflicto se contuvo con una conciliación obligatoria que venció el 27 de diciembre pasado.

Sin embargo, según explicó Pereyra, los petroleros decidieron extender la tregua "voluntariamente" hasta el 28 de enero para cumplir con el compromiso de "no complicar al Gobierno" de Fernández.

Pero el referente sindical se quejó que los representantes de las empresas "no avanzaron nada" frente a los reclamos planteados y remarcó que, por ello, se retomaron las medidas de fuerza que incluyen asambleas y la convocatoria a una movilización.

"Vamos a terminar con una gran movilización, para el 23, en un lugar a determinar, pero es muy probable sea Neuquén capital", adelantó. 

Puntualmente, la organización sindical expresó su preocupación por la falta de avances en la paritaria y los más de 1.800 trabajadores suspendidos en Vaca Muerta.

Hasta el momento, los petroleros lograron que las cámaras empresarias CEPH y CEOPE adelanten a enero el 9 por ciento de la última cuota de aumento salarial previsto en la paritaria de 2019, pero se comprometieron a no percibir nuevos aumentos hasta abril del 2020 y los 4 mil pesos por decreto serán absorbidos por este adelantamiento.