Murió Lord Montgomery, un inglés aliado de la Argentina en la guerra de las Malvinas

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Murió Lord David Montgomery, miembro de la Cámara de los Lores británica , y un gran amigo de Argentina. Se opuso a la campaña británica y a la guerra de las

Malvinas públicamente y logró enfurecer a la entonces primera ministra Margaret Thatcher.

Hijo único del primer vizconde Montgomery del Alamein, el famoso comandante de la Segunda Guerra Mundial, falleció a los 91 años, después de una vida trabajando en América Latina y construyendo vínculos con ella, a través de su propia consultora.

No había político argentino en la pre y pos guerra de las Malvinas que no fuera recibido por Lord Montgomery, segundo vizconde de El Alamein, en su oficina de la Cámara de los Lores. Con un muy buen español y portugués, siempre trabajó para el acercamiento de Argentina y Gran Bretaña tras el conflicto. Fue presidente de la Anglo Argentine Society en Londres, Canning House y el Luzo Brazilian Council. Recibió condecoraciones de Argentina, Brasil, Chile, México, Venezuela, Colombia, España y Bélgica.

Conciliador, apasionado por el diálogo, por encontrar un punto en común entre históricos adversarios, demostró en la historia que los rencores no eran parte de su estilo.

Construyó una cálida relación amistosa con Manfred Rommel, alcalde de Stuttgart, hijo del general alemán que combatió su padre en la segunda guerra mundial, el “zorro del desierto”. Juntos conmemoraron esos eventos 30 años después. Luego, cuando se celebraron los 50 años de la victoria del Alamei, el hijo de Monty y el de Rommel se sentaron al lado, en la abadía de Westminster, y juntos hicieron dos lecturas.

“Nosotros tenemos la misma edad, con una diferencia de tres meses. Nuestras vidas tienen muchas cosas en común. Nuestros padres están siempre presentes en nuestra vidas”, contaba siempre Montgomery.

Toda su vida defendió la reputación de Monty, su padre y héroe de guerra, que lo dejó abandonado cuando su madre murió de una infección durante sus vacaciones. De colegio pupilo en colegio, sin una familia donde cobijarse en sus vacaciones escolares, finalmente quedó a cargo de los Reynolds, directores del colegio de Amesbury primero y de Winchester después, que el adoró como si fueran sus padres.

Un nómade en su infancia, despachado a los siete años desde Queta a un colegio pupilo en Gran Bretaña, el era un verdadero producto del Imperio británico y sus secuelas.

Lord Montgomery veía los negocios como un catalizador para el compromiso constructivo, para encauzar un diálogo difícil como el que existe entre argentinos y británicos. Una fórmula que siempre aplicaba.

Había estudiado en la universidad de Cambridge y fue consejero conservador en el distrito de Kensington y Chelsea. Su esposa Tessa, hija de Sir Frederick “Boy” Browning, compañero de armas de su padre, lo sobrevive, junto a dos hijos de su primer matrimonio.