Manzanares calculó que Muñoz movía US$ 96 millones al año de la corrupción

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El ex contador de los Kirchner, Víctor Manzanares, calculó que Daniel Muñoz llegó a mover en los aviones que viajaban a Río Gallegos unos US$ 96 millones por año de la

corrupción. Las revelaciones de Manzanares potencian la magnitud de la estructura de lavado que había montado junto el ex secretario fallecido de Néstor Kirchner para ocultar dinero negro, ya que hasta ahora la Justicia había detectado que tenía unos US$ 70 millones ocultos en propiedades en Miami y Nueva York. "En cada viaje de avión, Daniel (Muñoz) se llevaba uno o dos bolsos de esos. Te puede dar de 400 a 800 millones si sumamos un viaje por semana durante todos los años que él prestó funciones", evaluó e incluso fue más meticuloso. "Tendrías 96 millones de dólares al año, más o menos", explicó el contador K.

Manzanares hizo estas revelaciones en una entrevista con el programa La Cornisa que conduce Luis Majul. El contador está procesado en la causa de los cuadernos de las coimas, pero luego de declarar como arrepentido fue liberado y hoy se encuentra oculto bajo el Programa Nacional de Protección de Testigos e imputados que depende del Ministerio de Justicia. Aunque su condición de detención es restrictiva. Pasa gran parte del tiempo solo y su principal contacto es con sus abogados.

 

En la entrevista Manzanares además contó detalles de por qué tomó la decisión de arrepentirse. Dijo que se sintió "abandonado, ninguneado y desprotegido". "Por todos, tanto por la familia Kirchner como por la familia Muñoz", agregó. El destrato de la ex presidenta fue tal, que incluso el contador reveló que en una ocasión -cuando ya estaba siendo investigado- fue a pedirle ayuda económica y ella se la negó: "Le llevó una lista de gastos y la doctora (por Cristina Kirchner) dijo que ella era una mujer jubilada, embargada y vieja. Me dijo que me bancara mi suegro que para eso mi suegro tiene plata".

El ex contador aceptó que cometió "delitos" y dijo que Muñoz trabajaba bajo "mandato" de Néstor Kirchner, pero que Cristina no podía ignorar todos los movimientos de dinero. Para explicar esta situación, Manzanares recurrió a una anécdota en la que Cristina le confesó que era un alivio que Muñoz hubiera fallecido ya que conocía muchos secretos. "Estábamos en su casa (de Cristina) de la calle Mascarello y cuando salió todo el tema de los Panamá Papers, como ella sabía que yo hacía trabajos para Daniel (Muñoz), me preguntó si sabía algo. Le dije que no. Que me había enterado unos días antes por un mensaje de texto de Muñoz. Ahí es cuando ella me dice 'menos mal que se murió'. Pienso que me lo dijo por todos estos problemas y lo que podía llegar a significar que Daniel revelara sus secretos".

 

Manzanares también habló de las tensiones que se generaron entre los hombres de Néstor Kirchner tras su muerte y cómo Muñoz junto a Osvaldo "Bochi" Sanfelice se peleaban por conseguir "las llaves de los tesoros" que eran los lugares donde se acopiaban los fondos ilegales. Según el contador, había dos domicilios donde se guardaban los dólares de la corrupción. La casa de la madre de Néstor Kirchner, en Río Gallegos, y el departamento de los ex presidente en Recoleta donde hoy vive Cristina Fernández.

Las tensiones entre Sanfelice -a quien llama el López Rega de Kirchner- y Muñoz por las llaves de los tesoros ocurrieron, según Manzanares, durante el velatorio del ex presidente en El Calafate. "Muñoz es el último en llegar a el Calafate. Y él me cuenta después que lo fueron a recibir Sanfelice y algunas personas más. Iban por las llaves de los tesoros".

 

Máximo Kirchner también aparece en un lugar central, según las revelaciones de Manzanares. El hijo K fue quien se dedicó a administrar los negocios familiares tras la muerte del ex presidente. "Las cosas había que conducirlas. Los contratos de alquiler hay que firmarlos. Hay que cobrar, mantener reuniones y todo eso lo realizaba Máximo. Todas las inversiones financieras con Banco Santa Cruz las manejaba él directamente. Algunas veces yo le hacía de puente con el gerente general del Banco para que Máximo los reciba y así se realizaban las conversaciones de plazos fijos y algunos temas que yo no conozco".

Manzanares está detenido desde julio de 2017. El juez Claudio Bonadio había ordenado su arresto en la marco de la causa Los Sauces tras detectar que había ordenado depositar dinero en cuentas que no estaban declaradas ante la Justicia -que las había intervenido. Así, para el juez buscaba entorpecer la causa manipulando dinero que estaba por fuera de los embargos.

 

En la entrevista, también contó que en los últimos tiempos la ex presidenta le envió un mensaje a través de un secretario en el que le decía que no estaba enojada con él. "¡Lo único que falta es que usted está enojada conmigo! Imposible", le contestó. Y cerró: "Si alguien tiene que estar enojado soy yo, sin embargo no estoy enojado, puedo estar dolido. Estoy dolido por el abandono, por toda esa situación, todo el daño colateral. Lo mínimo es que yo hubiera tenido que estar cubierto por ellos, lo mínimo".