Santa Fe: el PJ y el socialismo buscan polarizar y Elisa Carrió va a impulsar a José Corral

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En un escenario muy diferente al que concluyó en 2015 con el reparto en tercios de los votos y la apretadísima victoria del oficialismo provincial sobre Cambiemos, Santa Fe celebrará

el domingo que viene unas primarias que junto a la de Córdoba serán una prueba de fuste para el macrismo en busca de continuar al frente de la Casa Rosada.

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Luego del fracaso del proyecto de reforma constitucional y descartada así la chance de competir por un segundo mandato consecutivo, el gobernador Miguel Lifschitz le puso el pecho a la campaña del socialismo como primer precandidato a diputado provincial para postular a su antecesor Antonio Bonfatti.

A diferencia de lo que ocurrió en 2011 con la figura de Hermes Binner entre los posibles contendientes para pelear por la Presidencia, Bonfatti -actual titular de la Legislatura- es el precandidato de una alianza distrital sin una proyección nacional definida aún. No obstante, todo parece dado para seguir la línea trazada en reiteradas oportunidades por el actual mandatario provincial para asignarle ese lugar al ex ministro de Economía Roberto Lavagna.

Lo mismo ocurre en el caso del senador nacional Omar Perotti, quien apuesta a su propio nombre como aglutinador del justicialismo y evita la asociación con la ex presidenta Cristina Kirchner a pesar del acuerdo para contar con el respaldo de Unidad Ciudadana. La estrategia es similar a la que llevó al legislador santafesino a remontar la cuesta en 2015 hasta casi igualar en el escrutinio a las dos frentes más votados.

El gobernador Lifchitz con Roberto Lavagna, que se muestra como presidenciable.

El gobernador Lifchitz con Roberto Lavagna, que se muestra como presidenciable.

Lo que también se repite es que Perotti, ex intendente de Rafaela, será el único que competirá en las PASO. Esta vez sólo habrá una rival, la ex vicegobernadora María Eugenia Bielsa, protagonista de una campaña austera que a primera vista cuesta identificar como parte del plan del peronismo para volver a ganar en la "bota" después de 12 años.

En caso de ser derrotada, está por verse si la arquitecta conseguirá transferirle todos caudal electoral a un aliado al que este fin de semana tildó públicamente de "funcional" al gobierno de Mauricio Macri.

Mientras se mantiene la incógnita sobre la posibilidad de que se reedite la paridad de las tres fuerzas en las generales de junio, el macrismo tendrá su tercera contienda en Santa Fe y en una jugada inédita Cambiemos apostará esta vez a un radical para alcanzar el objetivo que se le escapó en ocasiones anteriores al humorista Miguel Del Sel.

José Corral se impuso en el verano como el nombre de la unidad por encima del diputado provincial Federico Angelini, quien resignó protagonismo y declinó su precandidatura cerca del plazo para presentar la lista del PRO y sus aliados.

Esta semana el intendente de la ciudad de Santa Fe contará con la visita de Elisa Carrió, que le brindará su apoyo antes de que concluya la campaña. Lilita también tiene previsto pasar por Córdoba en busca de fortalecer las chances del oficialismo en las provincias que más electores tienen por detrás de la de Buenos Aires. Mientras tanto, el discurso en territorio propio apunta como tema central a la preocupación por el narcotráfico y el delito, tal como quedó expuesto sin matices el sábado a la noche en la presentación de Corral en la mesa de Mirtha Legrand.

Mauricio Macri en febrero en la santafesina Timbües.

Mauricio Macri en febrero en la santafesina Timbües.

Mientras sus adversarios procuraron no convertirse en los “candidatos de”, Lifschitz apostó a reforzar esas referencias nacionales para respaldar a Bonfatti como representante de un proyecto que pretende romper la polarización entre el kirchnerismo y el macrismo.

En 2017, el Frente Progresista quedó en un lejano tercer lugar en las elecciones nacionales con esa consigna y el alejamiento de una parte importante del radicalismo para acompañar al PRO. Ahora, en medio de la crisis económica y con el oficialismo a la baja, tanto el socialismo como el peronismo aspiran a recuperar terreno y capitalizar el descontento con la gestión del Gobierno.