En sus cuatro años, Mauricio Macri erró los pronósticos de inflación por casi 90 puntos

Politica
Lectura

Cuando a las 20.30 del domingo 11 de agosto le avisaron que estaba perdiendo las PASO contra Alberto Fernández por unos 15 puntos, Mauricio Macri enfureció. Y en

su catarsis, recuerdan funcionarios que estuvieron junto al Presidente aquella noche fatídica, pidió explicaciones por los números de las encuestas que lo daban peleando voto a voto. Aún hoy, en el Gobierno culpan a esos sondeos por una campaña errática de cara a las primarias. Poco y nada se escucha, en cambio, por los pronósticos propios para uno de los temas que más preocupa a los argentinos: la inflación. Macri cerrará sus cuatro años de gestión habiendo pifiado sus vaticinios con los precios por cerca de 90 puntos.

Los yerros vinieron en documentos oficiales, como los presupuestos, pero también verbalmente, cuando el propio Presidente corregía sobre la marcha los desfasados pronósticos originales, con la idea de traer algo de realismo, siempre acompañado con una dosis de optimismo.

Mirá también
El enigma Florencia
Mirá también

El enigma Florencia

Un caso paradigmático se dio el 18 de julio del año pasado. El dólar había aumentado 10 pesos desde principios de año (pasó de $ 18 a $ 28) y los precios volvían a recalentarse. Macri decidió hablar en conferencia de prensa para dar certezas. Primero, aseguró que la inflación de ese año rondaría el 30%. Y luego pronosticó que bajaría "más de 10 puntos en el próximo" y sería "de un dígito" en 2020.

¿Qué pasó?

- 2018, el del presunto 30%, terminó en 47,6%.

- Este año, en vez de bajar más de 10, terminará subiendo entre 6 y 8.

- Y para 2020, con la inercia que viene, ya se habla de entre 35% y 40%. Bien lejos de un dígito.


2016: la primera devaluación y una diferencia de 16 a 21 puntos

El presupuesto había sido elaborado por el kirchnerismo, aún con Cristina en el poder, y establecía un acotado 14,5% de inflación para 2016. La victoria de Macri cambió los planes y los pronósticos. El levantamiento del cepo al dólar llevó al Presidente y a su ministro de Hacienda, Alfonso Prat-Gay, a establecer una nueva pauta: "Entre 20 y 25 puntos". Era, también, un modo de intentar acotar las paritarias.

Sin embargo, primero la suba del dólar y después el mega tarifazo del ministro de Energía, Juan José Aranguren, se trasladaron con fuerza a los precios y el año cerró con 41% de subas. Como el Indec aún se estaba normalizando, el dato que se tomó como parámetro fue la inflación porteña. Así, en su año debut, el Presidente terminaba con un yerro de entre 16 (41 - 25) y 21 puntos (41 - 16).


2017: bajó menos de lo esperado y la diferencia osciló entre 7,8 y 12,8 puntos

En septiembre de 2016, el Gobierno envió al Congreso su proyecto de presupuesto. Con letra de Prat-Gay, pero también con parámetros de inflación del titular del Banco Central, Federico Sturzenegger, en quien Macri había depositado su confianza para frenar la suba de precios.

El proyecto fijaba una banda de 12 a 17 puntos, que parecían cumplibles por cómo venían desacelerándose los precios: diciembre de 2016 cerraría con 1,2%. Pero a medida que pasaron los meses, ya en 2017, nuevas subas de tarifas y otros incrementos llenaron al pronóstico de dudas.

Así, el debate se situó en un escalón superior: ¿la inflación cerraría el año por encima o por debajo del 20%? Terminó claramente arriba, en 24,8%, con una diferencia de entre 7,8 (24,8 - 17) y 12,8 (24,8 - 12) respecto al presupuesto. El jefe de Gabinete, Marcos Peña, igual transmitía optimismo: decía que "lo importante" era la tendencia a la baja y prometía que en 2018 se seguiría ese camino. 

inflacion era macri

2018: nueva devaluación y una diferencia de entre 32,6 y 39,6 puntos

Con letra de Sturzenegger, y el resultado en descenso de 2017, el Banco Central se planteó una meta por demás ambiciosa para 2018: una inflación de 8 a 12 puntos. El Gobierno la imaginó otra vez como un ancla para moderar paritarias. Pero rápidamente esa banda quedó a un lado. En una recordada conferencia de prensa, con Peña en el centro, se fijó una nueva meta de inflación: 15%. Se anunció un 28 de diciembre, Día de los Inocentes.

Sin embargo el número, otra vez, quedaría ridiculizado. Una nueva devaluación impactaría de lleno en los precios y vendría aquella conferencia de prensa de Macri. Quedaban poco más de cinco meses por delante y el Presidente se conformaba con un 30% de incremento. El año, como se dijo, terminó en 47,6%: 32,6 puntos más que el 15 de Peña y compañía, y 39,6 más que el piso de 8 de Sturzenegger.

2019: otra devaluación y un diferencia cercana a los 32 puntos

Otro año fuera de control. El presupuesto previó una inflación de 23 puntos, pero ya en marzo se tocó un (primer) techo complicado: 4,7%. Entonces, arrancó una baja moderada de los precios, que tuvo su piso en julio (2,2%), pero tras el cimbronazo político de las PASO, culminó en una nueva devaluación: en cuestión de horas, el dólar paso de 40 y pico a 60 y pico.

Así, volvió a tocarse un nuevo techo en septiembre, con 5,9%, y los pronósticos empezaron a acercarse al 60% anual. La desaceleración en octubre (3,3%) recalibró algunas metas y ahora se habla de un 55%. De terminar así, otra vez la distancia entre proyección y realidad tendrá más de 30 puntos de diferencia. La brecha será incluso superior al número original.

Cuando restan un par de meses por delante, el balance es rojo oscuro: en cuatro años, si se toman incluso los parámetros más altos de las bandas que se pronosticaban, los errores de Macri se acercarán a 90 puntos. Igual (o peor) que los encuestadores.

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA

CARGANDO COMENTARIOS

Clarín

Para comentar debés activar tu cuenta haciendo clic en el e-mail que te enviamos a la casilla ¿No encontraste el e-mail? Hace clic acá y te lo volvemos a enviar.

Clarín

Para comentar nuestras notas por favor completá los siguientes datos.

BLOG COMMENTS POWERED BY DISQUS
Cargando...