Scania: la fábrica de Tucumán, blindada ante la crisis

Economia
Lectura

Scania Argentina dejó de ensamblar vehículos en su fábrica de Tucumán en 2001: hace casi dos décadas que la planta ubicada en la localidad de Colombres, a 15 minutos de la

capital tucumana, pasó a ser una autopartista especializada en sistemas de transmisión y engranajes. Inserta en un esquema de apenas nueve fábricas en todo el mundo, Scania Argentina exporta 100% de su producción a dos de esas fábricas, en Brasil y en Suecia. Y parece blindada frente a la crisis.

“Esta dinámica es sumamente ventajosa porque la actividad de la planta no depende del clima en el mercado local, ya que los componentes fabricados en Argentina son para equipar los vehículos que se comercializarán en latinoamericana e incluso en otras regiones del mundo”, dijo a Clarín Andrés Leonard, CEO de la filial.

Andrés Leonard, CEO de Scania Argentina.

Andrés Leonard, CEO de Scania Argentina.

A mediados de año, la empresa anunció una inversión de 35 millones de dólares en la fábrica, donde trabajan 500 operarios, para modernizar las líneas de producción de transmisiones. “La inversión sigue adelante, vamos a aumentar la capacidad productiva, mejorar los procesos existentes y capacitar al personal. Tenemos una planta modelo a nivel mundial”, agregó Leonard, quien es argentino y trabaja en Scania hace dos décadas.

En lo comercial, la marca está instalada como sinónimo de camión pesado y también entre los micros de larga distancia. Pero ahora también comenzó a incursionar con buses urbanos. Tienen dos unidades, una alimentada a GNC y otra con biocombustible, que están funcionando de manera experimental en la línea porteña 132.

“Queremos poner especial foco en el biodiesel y en el gas como alternativas más limpias y rentables. Entendemos que el futuro inmediato del trasporte de pasajeros va a ir de la mano de la implementación de combustibles alternativos al diésel”, agregó Leonard.