Diseñan y fabrican muebles de hierro desde Neuquén a todo el país

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Rocío Silka es arquitecta y Sofía Alonso es diseñadora gráfica. Amigas desde que cursaban el colegio secundario en Neuquén, en 2016 crearon MOLA, un emprendimiento muy particular: ellas se encargan del

diseño de muebles, hechos de hierro y madera, que presentan ante sus potenciales clientes. Una vez que tienen el ok, se ponen el mameluco, la máscara para soldar y se dedican a la fabricación.

Cuentan que todo comenzó en 2015, cuando una amiga estudiante de Bellas Artas las llevó al taller de Alejandro, un herrero que les iba a dar algunos consejos sobre soldadura. Su amiga no siguió, pero Rocío y Sofía quedaron tan fascinadas que convencieron a Alejandro para que les enseñara más. “Él no daba clases ni a sus propios hijos, pero con nosotras hizo una excepción y no sólo nos enseñó sino que también nos prestó su taller para que pudiéramos hacer nuestras prácticas”, recuerdan.

Rocío Silka y Sofìa Alonso, de MOLA. Foto: Maju Franzan.

Rocío Silka y Sofìa Alonso, de MOLA. Foto: Maju Franzan.

Su primer trabajo fue una parrilla, un objeto que según su maestro reúne todas las pautas básicas de la herrería. Después empezaron a llegar los pedidos informales de los familiares y amigos: una barra con banquetas, una mesa, una biblioteca. Después, los pedidos de amigos de los amigos. “MOLA se fue haciendo con la misma demanda de los clientes y con los mismos pedidos fuimos también aprendiendo”, cuenta Silka. Alejandro, sin pedir nada a cambio, les dejó abiertas las puertas de su taller para que pudieran trabajar; recién a mediados de 2018, después de tres años y medio, las socias (infinitamente agradecidas) decidieron abrir su propio espacio.

“Como el taller de Ale estaba súper equipado, nuestra inversión hasta entonces había sido sólo de una soldadora y una moladora. Compartir aquel espacio nos permitió ir ahorrando para el propio taller”, explica. Si bien con la devaluación de 2018 la plata ahorrada les alcanzó para menos de lo planeado, con cuotas y un comienzo más austero lograron mudarse sin pedir préstamos.

Rocío Silka y Sofía Alonso, de MOLA. Foto: Maju Franzan

Rocío Silka y Sofía Alonso, de MOLA. Foto: Maju Franzan

MOLA no es la única empresa que hace muebles de diseño en Neuquén. Sin embargo, explica Rocío, su diferencial es que ellas hacen los muebles personalizados. “Decodificamos pedidos y materializamos deseos”, agrega. La marca tiene tres líneas de productos o servicios: los objetos de diseño propio estandarizados, muebles a medida personalizados (que incluye relevar el espacio en la casa del cliente) y piezas exclusivas más artísticas y únicas.

El principal canal de venta de MOLA son las redes sociales y el foco está puesto en Neuquén, ya que las distancias le ponen un límite a la atención personalizada. “Nos llegan pedidos de todo el país y hemos intentado canalizarlos, pero es muy difícil trabajar sin conocer el lugar donde después va a estar el mueble. Hemos hecho algunos envíos fuera de la provincia, pero sólo de productos estandarizados”, cuenta.

Sofía Alonso, de MOLA. Foto: Maju Franzan

Sofía Alonso, de MOLA. Foto: Maju Franzan

Aunque Silka y Alonso intentan naturalizarlo, han sido premiadas e invitadas a dar charlas por el hecho de que son dos mujeres que encaran personalmente la herrería, sin tercerizar la actividad. El proyecto MOLA, además, fue uno de los 20 finalistas de la reciente edición del premio "Emprendedor del Año".

Rocío Silka y Sofìa Alonso, de MOLA. Foto: Maju Franzan

Rocío Silka y Sofìa Alonso, de MOLA. Foto: Maju Franzan

“Entendemos que ocupamos socialmente un espacio importante que es el de romper esquemas. Llama la atención la presencia de dos mujeres en un taller, con mameluco, haciendo un trabajo comúnmente masculino. Sabemos que eso le da identidad a MOLA, pero nunca hicimos de eso un tema en sí mismo. Nosotras y todos tenemos que naturalizarlo”, dice la arquitecta.

Publicado en Revista Pymes