Costo argentino: el obstáculo a sortear para exportar más y crecer

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La participación argentina en el comercio mundial se redujo en los últimos años. Transportar un contenedor al puerto de San Pablo cuesta cinco veces más que hacerlo desde Europa 

 

Para crecer Argentina necesita exportar más, pero la realidad es que la participación de nuestro país en el comercio mundial se redujo en los últimos años. Como ejemplo: transportar productos locales al puerto de San Pablo en un contenedor cuesta cinco veces más que hacerlo desde Europa.

El debate sobre los costos de producir en el país se intensifica frente a una profundización del déficit comercial, que rozó los USD 8.500 millones el año pasado.

Un informe de la consultora DNI (Desarrollo de negocios Internacionales), que dirige Marcelo Elizondo, explicó "Argentina tiene hoy un ratio de comercio exterior/PBI que es la mitad del que tiene Latinoamérica" por cuanto "la mayor integración internacional deberá prever, además de mayor flujo comercial, una evaluación de sectores más superavitarios y otros más deficitarias. Pero el comercio exterior de doble vía deberá crecer".

Según un informe de Invecq Consultoría Económica, el ratio de exportaciones respecto del PBI se encuentra en mínimos históricos, apenas sobre el 11% del Producto


"La capacidad de competir y atraer inversiones está jaqueada por la incidencia de la logística, industrias del juicio varias, altísimos impuestos, trabas burocráticas, duplicación de gastos y demás", indicó un estudio de la Fundación Mediterránea, elaborado por Jorge Vasconcelos.

Los últimos datos oficiales revelan un déficit histórico en el intercambio de mercaderías con el principal socio comercial, Brasil. Aunque en enero los valores exportados a Brasil crecieron 7% interanual, con protagonismo del trigo (+61%) y los automóviles (+62%), el rojo comercial trepó 34%, a 478 millones de dólares. El déficit en el comercio bilateral con Brasil en 2017 alcanzó los 8.187 millones de dólares.

 En dos décadas Argentina redujo su participación en las exportaciones mundiales de 0,55% a 0,38% del total

"Transportar productos locales al puerto de San Pablo en un contenedor cuesta cinco veces más que hacerlo desde Europa, por lo que no sorprende que la participación de la Argentina en el comercio mundial se haya achicado de modo dramático, fenómeno que obtura por diferentes vías los mecanismos que alimentan la inversión, la productividad y los ingresos de la población", indicó la Fundación Mediterránea.

DNI augura en el futuro un crecimiento tanto de importaciones como de exportaciones. "Claro que para equilibrar resultados será preciso obtener mayor capacidad exportadora en aquellos rubros en los que Argentina muestra potencial", apuntó.

La inflación local y la carga tributaria encarecieron la producción argentina, pero también hay una dificultad que no se puede atribuir a los históricos desequilibrios de la economía doméstica y es el retroceso de los términos de intercambio con el mundo, que para la Argentina cayeron 10% desde 2012.


"Desde el año 2005 al año 2012 la economía argentina se benefició fuertemente de un crecimiento sostenido de los términos de intercambio, como consecuencia de que los precios de sus exportaciones aumentaba considerablemente más que el precio de las importaciones. Sin embargo, ese proceso se detuvo y comenzó a revertirse. Entre los años 2012 y 2015, los términos de intercambio cayeron un 13%, se recuperaron parcialmente en 2016 y se estabilizaron durante el año pasado en un nivel inferior al 10% respecto al máximo histórico, y del 3% inferior al año 2016", detalló Invecq.

Esta pérdida en los precios de lo que Argentina exporta y el encarecimiento de los que importa explicaron por qué la balanza comercial arrojó en 2017 un déficit de USD 8.471 millones, con un deterioro de unos USD 10.000 millones respecto de 2016, cuando se registró un superávit de casi USD 1.970 millones.

 Fuente: PwC Argentina, en base a INDEC.

Fuente: PwC Argentina, en base a INDEC. 

"Ésta pérdida, medida en términos de dólares, equivale a una disminución de 1.831 millones de dólares. Así, si los términos de intercambio no hubieran caído entre 2017 y 2016, el déficit comercial habría sido menor y, por lo tanto, hubiera rondado los 6.300 millones de dólares", analizó Invecq.

El año pasado las exportaciones alcanzaron a USD 58.428 millones: en valor fue 0,9% por encima de la marca de 2016, pero en cantidades hubo una caída de 0,4 por ciento. En tanto, las importaciones totalizaron USD 66.900 millones, lo que significa un aumento de 19,7% en valor.

OPORTUNIDADES PERDIDAS

El PIB de la Argentina equivale aproximadamente a 0,73% del PIB mundial, pero nuestras exportaciones representan el 0,38% del total.

"La inversa del 'modelo argentino' es Corea del Sur, cuya participación en el PIB mundial es de 1,9%, pero captura el 3,2% de las exportaciones del planeta", apunta la Fundación Mediterránea. Agrega que "para crecer y avanzar en productividad, se necesitan plantas industriales con economías de escala, se requiere mayor competencia en el mercado interno y mejor acceso a la tecnología de punta del exterior. Y eso se consigue cuando se logra abrir un camino de ida y vuelta con el mercado mundial".

El informe de Jorge Vasconcelos ofrece ejemplos para graficar que la Argentina tampoco aprovechó el auge de demanda global de materias primas del siglo XXI. En ese rubro, el market share de la Argentina se contrajo de 0,55% de las exportaciones mundiales en 1996 a 0,38% en 2016, según la base de WITS (World Integrate Trade Solutions o Solución Comercial Integrada Mundial) dependiente de las Naciones Unidas.

La participación de la Argentina en las exportaciones globales de carne bovina retrocedieron de 4,8 a 2,5 por ciento del total global entre 1997 y 2016, mientras Brasil creció de 1,6 a 9,9 por ciento. En lácteos y quesos, la porción de mercado de Argentina se estancó en torno a 1,1% de las exportaciones mundiales en los últimos 20 años, mientras que Nueva Zelanda pasó de captar el 7,3% del mercado al 11,4 por ciento.

UN "COSTO PAÍS" ALTO

En la última semana, el bloqueo de transportistas autoconvocados a la terminal portuaria de Rosario en reclamo de mayor tarifa por su servicios y la suba de 3,5% en el precio de los combustibles dejaron en evidencia que la tensión por los costos locales se extiende al 2018 sin horizonte de desescalar.

La Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC) señaló que "para que los camiones salgan a la ruta, los empresarios debieron desembolsar un 2,61% más en enero. El combustible es el principal responsable de la suba, a raíz del comportamiento que registró tras la desregulación del mercado de hidrocarburos".

FADEEAC refirió que en los últimos cuatro meses, los costos de transportar mercadería treparon un 11%. En ese lapso, de octubre de 2017 a esta parte, el combustible en la Argentina aumentó 20%, luego de la liberación de precios dispuesta para el sector de hidrocarburos.

"El sostenido aumento de los costos para transportar mercadería en el país tiene el agravante de sumar una carga impositiva del orden del 40% que conspira contra la competitividad del sector", precisó la Federación.

En 2017, la evolución de costos logísticos fue de 23,92%, por debajo del IPC Nacional del INDEC, que acumuló un 24,8% en 12 meses, lo que significa una caída de casi un punto porcentual en términos reales.

"Cabe señalar que si bien los costos son más bajos que en 2016, siguen siendo elevados para la actividad logística, lo cual dificulta la obtención de rentabilidad en la prestación de los servicios", indicaron desde la Cámara Empresaria de Operadores Logísticos (CEDOL), donde atribuyeron los altos valores de enero de 2018 a "componentes como las patentes, el combustible, peajes y otros costos directos de la operación".

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