Gas: en 2019 las empresas no podrán reclamar compensaciones por la devaluación

Economia
Lectura

Aunque la devaluación provocó múltiples trastornos en la economía, pocos episodios generaron tanta polémica reciente como las "compensaciones" a las productoras de gas. El Gobierno interpretó que, en cumplimiento del marco

regulatorio, debía pagarle a las empresas por las "diferencias en el tipo de cambio", esto es por haber despachado gas -a través de las distribuidoras- a un dólar que osciló entre $ 28 y $ 42, pero haberlo cobrado a $ 20, porque ese era el precio de las tarifas en abril.

En principio, esa diferencia la iban a cubrir los hogares y comercios, pero luego -bajo una lluvia de críticas al Poder Ejecutivo- se decidió que fuera el Tesoro Nacional. Con la publicación de un decreto el viernes en el Boletín Oficial, el Gobierno zanjó la discusión hacia adelante: las productoras y distribuidoras deben presentan una propuesta tarifaria que les sea suficiente para cubrir cualquier devaluación. No habrá margen para pedir "recomposiciones" posteriores, pase lo que pase con el dólar.

Se estableció que: "A partir del 1º de abril de 2019, los proveedores de gas natural y las prestadoras del servicio de distribución de gas natural por redes prevean en sus contratos que en ningún caso podrá trasladarse a los usuarios que reciban servicio completo el mayor costo ocasionado por variaciones del tipo de cambio ocurridas durante cada período estacional", se detalla en el Boletín Oficial. De esta forma, la secretaría de Energía les indica a los productoras de gas -que despachan a través de las distribuidoras- que no reconocerá costos adicionales por depreciación del tipo de cambio.

En ocasiones anteriores, el secretario de Energía -Javier Iguacel- sugirió que productoras y distribuidoras de gas se cubran de la depreciación del dólar a través de coberturas en el mercado de futuros. En el sector, se estudia una profunda reforma en la industria. Se avanzaría hacia una "liberalización". Productoras y distribuidoras podrían pactar libremente contratos en períodos más largos -de tres a cinco años, por ejemplo- sin intervención de la mayorista Cammesa.

Los cuadros tarifarios de 2019 no se pueden anticipar hasta que no haya una previsión clara sobre el comportamiento del tipo de cambio. En teoría, el suministro debería ser más caro, ya que el dólar vale del doble que en abril de 2018. Sin embargo, las empresas creen que un mercado de gas liberalizado podría contribuir a menores costos. Pero el país sigue importando gas en el invierno por unos meses. El último aumento -del 35%- podría ser el indicador para la recomposición del próximo invierno. En el Gobierno estiman que falta mucho tiempo para tener alguna definición al respecto.

La polémica de este 2018 fue por la variación en el tipo de cambio. Las distribuidoras (las que llevan gas a hogares y comercios) pactaron contratos con las productoras (YPF, Total, Wintershall, CGC, PAE) con una previsión de dólar cotizando en torno a los $ 20. Y armaron sus cuadros tarifarios, que es la fuente de sus ingresos, con esa previsión.

Cuando el dólar se escapó, los pesos que ingresaron a las distribuidoras no alcanzaron para pagarle a sus proveedores, es decir que las productoras de gas. Allí se generó una diferencia millonaria, de entre $ 17.000 millones y $ 20.000 millones, según distintas estimaciones.

El Poder Ejecutivo asumió la responsabilidad de la deuda, en una decisión que es bien vista por la industria. "Es necesario que el Estado Nacional asuma, con carácter excepcional, el pago de las diferencias diarias acumuladas mensualmente entre el valor del gas comprado por las prestadoras del servicio de distribución de gas natural por redes y el valor del gas natural incluido en los cuadros tarifarios vigentes entre el 1º de abril de 2018 y el 31 de marzo de 2019, generadas exclusivamente por la variación del tipo de cambio y correspondientes a volúmenes de gas natural entregados en ese mismo período", dice el texto oficial.

La justificación de esa medida radica en dos vigas. Una es que las diferencias están contempladas en "las reglas básicas de la licencia de Distribución de Gas fueron aprobadas por el Decreto Nº 2255 del 2 de diciembre de 1992, en el marco de un régimen de tipo de cambio fijo". La otra es la excepcionalidad: "Las volatilidades de las variables financieras y del tipo de cambio que tuvieron lugar este año pusieron en evidencia aspectos no contemplados en el régimen previsto hace más de veinticinco años en ese contexto", aclararon. El texto oficial es incluso más enfático: refiere a 25 (VEINTICINCO), así en mayúsculas destacadas, como para que se comprenda lo particular de la situación.

El último aumento de las tarifas de gas fue de 34,7%. Corresponde al período octubre 2018-marzo 2019. La secretaría de Energía decidió las tarifas, pese a que las productoras de gas no habían llegado a un acuerdo con las distribuidoras sobre la cotización del dólar. La ex Enarsa proponía un dólar a $ 31,47 en sus contratos, pero el resto de las compañías prefería que el tipo de cambio se ajuste a fluctuaciones diarias. Como en estos meses se consume poco gas (por el calor), la situación no asomaba como fuente de controversias.

Hacia adelante, Iguacel ya había hablado con las productoras con la idea de establecer una cotización "fija" para el dólar para el próximo invierno. Quería que el sector acuerde establecer un tipo de cambio que se respete durante los seis meses. En las empresas son partidarias de un mercado libre, con proyecciones a mediano plazo. "Queremos contratos de mayor plazo. Lo que se pierda un año se puede ganar en otro", señalaron en una de las compañías más grandes.

BLOG COMMENTS POWERED BY DISQUS
Suscribite y recibi las noticias de Totalnews en tu casilla de correo.