En medio de tironeos internos, la CGT discute el llamado a una medida de fuerza y aún no fijan fecha

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La CGT deshoja el almanaque: pasaron el paro moyanista del 30-A y el del transporte del 1-M, bulle un pedido para otra medida de fuerza el 25 de mayo y rezan

para que se efectivice la letra chica de un decreto presidencial del 5 de mayo.

Hay otra fecha en la ruleta sindical: el 22 de junio, día del cierre de listas, y hasta podría aparecer en la mesa de análisis y discusión de la central obrera, el turno de la PASO del 11 de agosto.

 

Ese mix pesa en los futuros movimientos de la CGT. Aunque no se programó reunión del Consejo Directivo, lunes o martes de la semana que viene habría una reunión de la mesa chica.

Ese ámbito suele reunir a Andrés Rodríguez (UPCN), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias) y Gerardo Martínez (UOCRA), con Armando Cavalieri (Comercio) y Héctor Daer (Sanidad), Carlos Acuña (Estaciones de Servicio) -ligado a Luis Barrionuevo- y algunos de de los principales soportes de la CATT: Omar Maturano (Fraternidad) y Roberto Fernández (UTA), entre otros.

La agenda combina varios aspectos.

# Uno, muy sensible al humor sindical, tiene que ver con el decreto N° 251/2019, que firmaron Mauricio Macri, Marcos Peña; Carolina Stanley y Dante Sica, y que prevé el giro de $5 mil millones para las obras sociales. Son fondos que retiene el Poder Ejecutivo y que ha sido, de manera recurrente, utilizado como medio de negociación con el gremialismo. En 2018, en medio de una negociación, el gobierno liberó mediante un decreto 4.500 millones, ahora la cifra sería superior. Sin embargo, según confiaron a Clarín desde dos gremios, esos fondos todavía no fueron remitidos. "Se supone que van a cumplir", señaló una fuente sindical.

 

# El reclamo por Ganancias, que fue el motivo formal del paro del 1° de mayo -como se cobra extra, se eleva el salario y supera los mínimos del impuesto por lo que, según Juan Carlos Schmid, "el extra se va a Ganancias", también está sobre la mesa. En eso el gobierno promete abrir una mesa de análisis para atender la demanda de los gremios.

# Maturano, de La Fraternidad, fue uno de los dirigentes que salió a pedir que la CGT; formalmente, convoque a una medida de fuerza. Es un planteo de carácter sindical que choca, según lo que reconstruyó Clarín, con la mitad política del mundo gremial. "Le debemos dar al Gobierno un plazo: sino hay respuestas, tenemos que hacer un paro", aseguró un jefe sindical de un gremio grande. Teorizó que la medida de fuerza debería ser en mayo o a más tardar, los primeros días de junio.

 

# Pero ahí aparece la cuestión política. "A esta altura, la discusión es política no sindical", aportó un referente y sostuvo que la CGT no puede correr el riesgo de convocar a una medida de fuerza y que el Gobierno lo acuse de querer desestabilizarlo. Más simple: un sector amplio de la mesa chica, cree que hasta el cierre de listas del 22 de junio, no puede haber ninguna protesta. Alguno va más lejos y sugiere que la "veda" debería estirarse hasta después de las PASO cuando se despeje el panorama dentro del peronismo.