También vamos por todo

Ernesto Bobek Cáceres
Lectura

Cuando a quienes saquearon impunemente al país durante más de una década se les cae la careta y quedan en evidencia, los hechos probados superan las expectativas de inimputabilidad de los miembros de la banda, sus secuaces y alcahuetesy recurren entonces al viejo truco de cambiar el eje de los temas candentes. Por Ernesto Bobek Cáceres

 

 

 

 

Si la política es el arte de servirse de los hombres haciéndoles creer que se les sirve a ellos. (Louis Dumur, periodista),entonces, la política debería ser la profesión a tiempo parcial de todo ciudadano. (Dwight D. Eisenhower, presidente de los EEUU)

 

 

 

En un reportaje reciente el periodista Luis Noveresio le pregunta a su entrevistado si considera que los hechos en investigación constituyen un golpe letal para la carrera política de CFK. El periodista Andrés Oppenheimer le respondió “…si no llega a ser, entonces Argentina se merece un futuro peor del que ha tenido…” Agregó que no solo es el haber robado a cuatro manos, sino el haber desperdiciado la mayor bonanza económica de la historia del país; diez años con la soja a 600 dólares y con el petróleo a 150, era la oportunidad para hacer despegar al país para que sea una potencia mundial. Concluye afirmando que dilapidó, robó y dejó al país en peores condiciones que antes, engañando a la gente.

En el contexto de una evaluación tan terrible como certera, los ex caciques políticos ya detenidos, y los peces más gordos aterrados por la posibilidad de terminar tras las rejas interponen a través de sus muy potentes medios de comunicación maniobras de distracción para minimizar el efecto de estar en las primeras planas producto de anotaciones en cuadernos y de las confesiones de arrepentidos.

Todos los cañones los dirigen hacia la situación económica del país, achacándole a la actual gestión la situación que es ni más ni menos que la que ellos provocaron dejándola maquillada de bonanza. Pero para desgracia de los políticos otrora poderosos y hoy caídos en desgracia, el actor Alfredo Casero desenmascaró magistralmente sus maniobras exculpatorias con el tan ocurrente como genial “Quiero flan”.

A esta altura de los acontecimientos, con un ex vicepresidente condenado, con varios funcionarios del kirchnerismo detenidos, otros contra las sogas y cuando ya todo el “relato versión completa” se cayó a pedazos, resulta relevante entender la figura del arrepentido de la Ley 27.304. 

El imputadoarrepentido, necesariamente intervino en la comisión de un delito (art. 41 ter del Código Penal). La ley le habilita una reducción de la pena a cambio de brindar información que contribuya al esclarecimiento del mismo, identificando a otros intervinientes de igual o mayor responsabilidad que la propia. A su vez, el arrepentido no puede ser o haber sido funcionario público. Y si proporciona información falsa o inexacta, se aviene a penas de 4 a 10 años de prisión. Pero queda claro que del delito del que se arrepiente fue autor o partícipe.

La mayoría de los imputados arrepentidos intentan públicamente dejar la impresión de que fueron “apretados” para contribuir a campañas políticas. Pero muchas de las “contribuciones” se produjeron muy lejos de fechas de actos comiciales.

El “arrepentimiento” se potenció con la misma celeridad que las revelaciones de los cuadernos, y hoy resulta imposible siquiera aventurar hasta dónde llevará la investigación que a su vez se alimenta con las informaciones aportadas por los imputados arrepentidos que cada vez son más. 

Obviamente lo que como ciudadanos democráticos debiéramos esperar, es el esclarecimiento de la totalidad de hechos de corrupción cometidos hasta la fecha, con el condigno castigo para los responsables. Y esclarecido cada hecho, que se logre el recupero de los fondos públicos mal habidos, mal dispuestos, sustraídos o retenidos. 

A la luz de los montos que se van barajando y proyectando con el avance de la investigación, de recuperarse tan solo el 50 %, la situación económica del país puede revertirse esencialmente en cuanto a índices nacionales de inflación e internacionales de riesgo país; retracción de las ventas, salud y  educación públicas, empleo, salarios, etc.

El kirchnerismo ha tocado fondo. A su gobiernono solo le cayó el telón: Se les cayó el teatro entero. Por eso los ciudadanos tenemos el derecho y la obligación de ir por todo: El castigo a los culpables por hechos de corrupción y traición a la patria, y el recupero de los fondos públicos sustraídos que dejaron vacías  las arcas del estado y en la mayor miseria a los más vulnerables. 

 

ebobek@fibertel.com.ar