La incertidumbre en América Latina llegó para quedarse?

Fernando J Robles
Lectura

Después de las elecciones llevadas a cabo el 27 de octubre pasado, el tiempo de reflexión se acortó abruptamente por las convulsiones políticas y sociales surgidas en varios países vecinos.Por Fernando Robles

 

Cuesta creer que un módico aumento en la tarifa del subte en Santiago de Chile, haya motorizado por si solo los brutales disturbios generados en la capital trasandina del país vecino. El inicio apareció como una acción perfectamente planificada por grupos terroristas.

La quema simultánea de varios edificios corporativos, de estaciones de subte, de puestos de peaje, de edificios universitarios, de supermercados y tiendas dan cuenta de la acción premeditada desplegada por grupos violentos. Forajidos encapuchados blandiendo todo tipo de armas caseras arrojando bloques de cemento y piedras contra los comercios y las fuerzas del orden no tienen nada en común con los vecinos indignados. Más bien se trata de terroristas que se mimetizan y autoproclaman como pertenecientes al Movimiento de Resistencia Mapuche. Y por cierto tienen mucho que ver con la “brisa bolivariana” a la que tiempo atrás se habían referido el dictador Nicolás Maduro y su “preceptor” preferido Diosdado Cabello. El objetivo central de esta movida no fue y es otra que desplazar del gobierno al Presidente elegido libremente por los ciudadanos chilenos, Sebastián Piñera.

Lamentablemente los graves disturbios acontecidos se cobraron la vida de ciudadanos de a pie en el país hermano.. En este contexto los vecinos marcharon en más de una ocasión reclamando por algunas mejoras de òrden económico y social, pero en general se retiraban a sus casas después de las 23 horas momento en que comienza el toque de queda. Finalmente las fuerzas políticas chilenas llegaron a un acuerdo para reformar la Constitución, solicitud ésta que surgió como una de las soluciones posibles que contribuya a superar la crisis. En estos días la política discute la forma en que se llevará adelante la reforma de la Carta Magna a partir de un plebiscito a llevarse a cabo en abril de 2020. Es de desear que prive el diálogo político y que en Chile vuelva la calma y las disputas se diriman en el marco de la Ley.

Otro país vecino convulsionado es Bolivia. Allí se produjo un movimiento que desplazó al Presidente Evo Morales. Técnicamente no pareció tratarse de un golpe de estado. Las fuerzas armadas no se hicieron cargo del gobierno y el gobierno quedó a cargo de la Senadora Jeanine Añez, quien integraba la lista de sucesión presidencial. Más bien se trató del desplazamiento del poder de un golpista. Recordemos que en Bolivia se modificó la Constitución y luego de ello se efectuó un referéndum para determinar si el “demócrata” Morales podía acceder a su cuarto mandato como presidente. El resultado del referéndum resultó adverso para Morales, pese a lo cual convocó a elecciones participando de las mismas como candidato. Como el escrutinio provisorio de la votación marcaba un virtual empate con su rival opositor y ex – Presidente boliviano Carlos Mesa, Morales dispuso la suspensión del conteo y se autoproclamó presidente electo. Todo ello marca un significativo record de acciones ilegales vulnerando la Constitución boliviana. Cabe mencionar en este sentido, las denuncias de la Organización de Estados Americanos – OEA- cuyo Secretario General el uruguayo Luis Almagro calificó de fraudulentas las elecciones bolivianas. Como se advierte el comportamiento de Morales mostró un abierto incumplimiento de la Ley. Paradójico viniendo de uno de los presidentes más exitosos en la gestión que gobernó Bolivia. Parece que es cierto “que el poder enferma”. En la noche de ayer el Senado boliviano intentaba aprobar un proyecto consensuado para llamar a elecciones que permita volver a la calma y dejar atrás este nefasto proceso que costó la vida de varios ciudadanos.

Un capítulo aparte merece la sesión llevada a cabo en el Congreso argentino para determinar si en Bolivia el desplazamiento y posterior refugio humanitario de Evo Morales en Méjico constituyó o no un golpe de estado. Los legisladores emplearon horas en escucharse a sì mismos, en la segunda o tercera reunión parlamentaria del año, tratando de emitir una declaración calificatoria respecto de la salida de Evo Morales del poder. Más que una discusión se trató más bien de una masturbación ideológica que al ciudadano común poco le importa ni lo involucra. Hay algunos temas importantes y otros urgentes a los que deberían abocarse los legisladores, a quienes les pagamos el sueldo a través de los impuestos que nos cobra el Estado. Un tema importante resulta el tratamiento del proyecto de Ley de “Ficha Limpia” con la que se buscaría impedir que personas condenadas en segunda instancia por delitos de corrupción puedan postularse para ocupar cargos públicos.

Si esta Ley existiera, unos cuantos candidatos elegidos el pasado 27 de octubre no hubieran podido integrar listas y consecuentemente no podrían en el futuro inmediato ocupar cargos públicos. Cabe mencionar que esa Ley existe en Brasil. Sin embargo el pasado jueves no dieron quórum para el tratamiento del aludido proyecto al no bajar al recinto, los diputados del Frente para la Victoria, los bloques aliados a Alberto Fernández y los diputados de izquierda. Un tema urgente por el que deberían reunirse los legisladores es la proyecto de Ley de Presupuesto para el año 2020 que remitiera en Poder Ejecutivo en su momento. Algunos dicen que los legisladores legislan para la gente, estaría bueno que contestaran si lo hacen sólo para gente como ellos.

Al momento de escribir esta columna un paro general en Colombia genera disturbios de importancia en Bogotá, Cali, Medellín y Barranquilla a partir de la acción de grupos radicalizados que arrastraron a ciudadanos que quieren un futuro mejor sin que el país estalle. El Presidente colombiano Iván Duque exhibe un nivel de aprobación de su gestión del orden del 16% y un nivel de desaprobación de su gestión cercano al 69%. Tal vez alentados por la ola de protestas que recorren América Latina, campesinos, indígenas, sindicalista, estudiantes, artistas y ambientalistas manifiestan con sus carteles y cantos expresando su indignación, temores y esperanzas. Ayer jueves se produjeron inevitables enfrentamientos entre los manifestantes y las fuerzas del orden. Hacemos votos para que la situación en Colombia se encauce a través del diálogo político, que debería primar en estas circunstancias para evitar pérdidas que todos lamentaríamos.

En el plano local dejamos para la próxima columna las consideraciones pertinentes, ya que hasta hoy sólo abundan los rumores, chismes, trascendidos intencionados que a mi juicio en nada contribuyen a clarificar la compleja situación política, económica y social por la que atraviesa nuestro querido país.

Fernando Robles
Analista Político y Economista
También en: www.fernandorobles.com.ar

Cargando...