"No entiendo por qué me acusan", dijo el ex intendente juzgado por el crimen de su esposa

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"No entiendo por qué me acusan", lanzó Diego Hernán Lorenzetti (42), ex intendente de la localidad puntana de La Calera, antes de entrar a la sala donde este martes

empezó a ser juzgado por el crimen de su esposa, Romina Aguilar (32).

A Lorenzetti le imputan haber sido el autor intelectual del femicidio, cometido por dos sicarios que también son enjuiciados en la Cámara de Apelaciones en lo Penal, Contravencional y Correccional Nº 1 de la ciudad de San Luis.

Se trata del jockey brasileño Edivaldo de Oliveira Pereira (35) y Cristian Leandro "El Bocón" Vilchez (33). Para este juicio fueron citados más de 150 testigos.

El homicidio de Aguilar ocurrió el 30 de enero de 2016, a las 6.40 de la mañana, cuando la mujer salió de su casa, en un barrio periférico de la ciudad de San Luis, a bordo de su Renault Duster, y fue interceptada por dos hombres en moto. Uno de ellos bajó y le disparó dos veces.

Romina Aguilar, asesinada en San Luis.

Romina Aguilar, asesinada en San Luis.

Lorenzetti estaba durmiendo en el interior de la propiedad, al igual que su hijo, por entonces de 16 años. Cuando escuchó los disparos, salió a la calle y encontró a su mujer en el piso ensangrentada. Después diría que había sido un asesinato político de "punteros del gobernador" en su pueblo.

El caso tomó una repercusión mediática aquel verano de 2016, hasta que detuvieron a uno de los motoqueros que declaró que Lorenzetti los había contratado.

Según la requisitoria fiscal, Lorenzetti -que al momento del hecho era el intendente de La Calera y pareja de la víctima-, está acusado de ser el autor intelectual del delito de “homicidio calificado por el vínculo, por mediar promesa remuneratoria y por el uso del arma de fuego”.

Lorenzetti había ganado las elecciones por la intendencia de La Calera en 2014, luego de haberse impuesto por sólo dos votos en la interna del PJ, desplazando a los hermanos Leyes, quienes desde hacía muchos años se alternaban el mando en esa comuna.

El ex intendente responsabilizó por el crimen a su adversario político, el caudillo del PJ y su antecesor en La Calera, Alberto Leyes, de quien Aguilar sospechaba ser hija.

El crimen de Romina Aguilar, en San Luis. Foto archivo DyN.

El crimen de Romina Aguilar, en San Luis. Foto archivo DyN.

En el expediente, unos mensajes de texto enviados por Lorenzetti al jockey brasileño fueron claves para su imputación. "Necesito hablar con vos personalmente porque quiero ver si te animás a hacer un trabajo", le dice en uno de ellos.

En los siguientes mensajes, la misión empieza a tomar forma. "Vos no te animás? Y te armás un buen sueldo mensual", dice el 27 de diciembre, dos días después del primer mensaje. Oliveira Pereyra responde: "Pero yo quiero una buena entrega para tener donde para salir de este momento de mierda que estoy pasando". Y agrega: "No tengo nada ni para la comida".

La contestación de Lorenzetti fue la siguiente: "Yo te tiro unos mangos y después te doy la Duster para que la vendas o te la quedes. La Duster vale $ 250.000. Después que hagas eso te la puedo dar a vos para que la vendas o dejártela, o tengo una Fiorino 2008 como para que la hagas laburar".

Además de los mensajes de texto, la jueza Virginia Palacios habló de "maniobras preparatorias en la dirección y planificación" del crimen por parte de Lorenzetti, que ocurrió en la puerta de la casa que compartía con su esposa.

También hizo referencia al perfil del acusado, "que dista mucho del que quería hacer notar puertas afuera de su relación". Indicó que existía "el constante reclamo" de Romina, "la presunta existencia episodios de violencia y el presunto conocimiento por la víctima de hechos cuya exposición pública perjudicarían seriamente" a Lorenzetti.

La autopsia realizada sobre el cuerpo de la víctima reveló que recibió dos impactos de bala calibre .45, de las cuales la primera ingresó por la parte superior izquierda del tórax, perforó el pulmón derecho, luego su brazo derecho y finalmente su mano izquierda, la cual habría puesto como mecanismo de defensa.

El segundo disparo le ingresó por detrás de la cabeza, al lado de la oreja, y le ocasionó la ruptura de órbita, salió por su ceja izquierda, y se incrustó en su mano derecha. La bala quedó alojada entre el índice y el pulgar.

Pereira y Vilchez están acusados de ser coautores materialmente responsables del delito de “homicidio doblemente calificado por mediar promesa remuneratoria y uso de arma de fuego (un hecho)”.

El tribunal está compuesto por Silvia Inés Aizpeolea, José Luis Flores y Jorge Sabaini Zapata. Mientras que como fiscal de Cámara actúa Carolina Monte Riso y como secretaria, Isabel del Carmen Olguín Yurchag.

En tanto, la defensa de Lorenzetti está representada por Marcos Juárez y Natalia Sarmiento. La de Vilchez, por Jorge Sosa y la de Pereira por Olga Allende e Iván Coria.

EMJ