Crimen en Villa Gesell: "¡Aguante Ventura!", el aliento de los vecinos al detenido N° 11

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Aguante Ventura!". "¡Vamos Pablo!". Los gritos son de los vecinos. El destinatario es Pablo Ventura, el remero de 21 años que fue acusado de un crimen brutal, el de

title="fernando-baez-sosa" target="_blank">Fernando Báez Sosa​ (18), por el que sigue imputado a pesar de que demostró que no estuvo en Villa Gesell la madrugada del 18 de enero, sino en Zárate, adonde regresó en la noche de este martes después de 10 días de pesadilla.

"No les tengo miedo, me voy a cuidar un poco más, obviamente", les dice a sus amigos apenas llega a su casa, en la calle Hipólito Yrigoyen al 1600. Habla de los rugbiers que lo señalaron como uno de los agresores de la víctima y que están detenidos por el asesinato.

Fernando no sabe todavía quién fue el que lo mencionó con nombre y apellido. "Hasta el día de hoy no lo sé y me gustaría saberlo", le cuenta a Clarín en medio de los abrazos, las arengas y los bocinazos de los autos que pasan.

"Era una situación horrible, no sabía lo que estaba pasando. Nadie está preparado para vivir una situación así", comenta sobre el momento del arresto. Pasó cuatro días detenido, hasta que lo liberaron el martes 21 a la noche.

Pablo Ventura y el abrazo con su madre en la vuelta a su casa en Zárate. Foto Martín Bonetto.

Pablo Ventura y el abrazo con su madre en la vuelta a su casa en Zárate. Foto Martín Bonetto.

Ahora Fernando solo piensa en "retomar la vida normal y tratar de que pase este mal trago". En "estudiar y remar". Está cursando la carrera universitaria de Farmacia en la Universidad de Belgrano.

Su madre, Marisa Pittilini (54), lo esperó con su plato preferido: "milanesas con puré y ensalada, tan simple como él", dice.

En diálogo con Clarín, afirma que atravesó todo con "mucha angustia, si bien tenía toda la fuerza que era su inocencia". Pero admite que las sensaciones de la familia no se pueden comparar con lo que atraviesan los allegados a Báez Sosa. "Ante eso siento que lo mío es un dolor menor", señala.

EMJ