Los paquetes bomba en Estados Unidos reviven el fantasma del Unabomber

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Cuando en Estados Unidos empiezan a llegar paquetes bomba a diferentes destinatarios, como ocurrió entre el lunes y este miércoles --en este caso a personajes de alto nivel como George Soros

y Barack Obama--, suele surgir un recuerdo: el del Unabomber.

Ted J. Kaczynski, matemático, filósofo y terrorista estadounidense, se hizo famoso por mandar cartas explosivas durante años, sin que pudiera ser atrapado.

Una suerte de genio y ermitaño, se convirtió en una de las presas más escurridizas del FBI. Los agentes federales llevaban casi dos décadas detrás de Ted J. Kaczynski. El llamado Unabomber envió entre 1978 y 1995 16 paquetes bomba a objetivos aparentemente aleatorios de varias ciudades de Estados Unidos. Lo delató un familiar. Y cayó.

Actualmente, Kaczynski está encerrado en la única prisión de seguridad “supermax” de Estados Unidos, en Florence, Colorado, pero su recuerdo sigue vivo. El temor que una vez causaron sus ataques resurgido en marzo de este año, después de que cuatro bombas explotaran en Austin y una quinta en San Antonio, dejando un saldo total de dos muertos y al menos cinco heridos.

Theodore Kaczynski, conocido como el Unabomber./ AP ARCHIVO

Theodore Kaczynski, conocido como el Unabomber./ AP ARCHIVO

Ahora, el recuerdo vuelve a dispararse, con la ola de paquetes bomba que llegaron a las casas de George Soros, Hillary Clinton, Barack Obama y a las oficinas de la CNN en Nueva York, además de a una congresista demócrata en Florida, sin que se registraran víctimas.

A pesar de ser uno de los hombres más buscados del país durante años, las acciones de Unabomber mataron a tres personas y hirieron a otras 23, algunas muy graves, en 17 años.

Un ex subdirector del FBI que trabajó en la enorme investigación del caso Unabomber y participó en su detención en la cabaña del bosque de tres metros cuadrados donde vivía aislado de la sociedad admitía similitudes entre los paquetes bomba de Austin y Texas y Kaczynski. Por ahora, no se han trazado paralelismo con el Unabomber si los actuales paquetes, que el FBI investiga.

De niño prodigio a terrorista

La cabaña donde fue hallado Kaczynski en Montana. / Archivo Clarín

La cabaña donde fue hallado Kaczynski en Montana. / Archivo Clarín

Theodore John Kaczynski (Chicago, 1942) fue un niño prodigio de las matemáticas que se graduó en Harvard a la precoz edad de los 16 años y abandonó la civilización once años después. Antes, obtuvo un doctorado en matemáticas de la Universidad de Michigan en 1967 y se convirtió en profesor asistente en la Universidad de California, Berkeley, a la edad de 25 años, pero renunció dos años más tarde. Sus abogados atribuyeron la inestabilidad emocional de Kaczynski a la participación en un estudio de un profesor de Harvard subvencionado por la CIA que sometía a los estudiantes a altos niveles de estrés.

La defensa de sus abogados explicaría cómo un brillante ex profesor de matemáticas de 54 años de edad con una tesis doctoral premiada a sus espaldas se convirtió en un terrorista. De hecho, su alto coeficiente intelectual (167) mantuvo en vilo a un equipo del FBI formado por decenas de expertos.

Un dibujo recrea una audiencia del juicio contra Theodore Kaczynski, en Sacramento. / Reuters archivo

Un dibujo recrea una audiencia del juicio contra Theodore Kaczynski, en Sacramento. / Reuters archivo

Motivado por su crítica y análisis de la sociedad moderna tecnológica, plasmadas sobre todo en su manifiesto "La sociedad industrial y su futuro", firmado bajo el seudónimo de Freedom Club, Kaczynski empezó a enviar cartas bombas a personas que estaban a la vanguardia de avances tecnológicos, desde un genetista de la Universidad de California de San Francisco a un profesor de ingeniería e informática de la misma universidad en Berkeley.

Antes de conocerse su identidad, el FBI usaba el sobrenombre de ‘Una-bom’, que proviene de sus primeros objetivos, universidades y aerolíneas, para referirse al caso, lo que dio lugar a que los medios de comunicación lo bautizaran como ‘Unabomber’.

Agentes FBI junta evidencia contra el Unabomber Ted Kaczynski. Foto de archivo.

Agentes FBI junta evidencia contra el Unabomber Ted Kaczynski. Foto de archivo.

A pesar de los esfuerzos de la agencia federal, no fue hasta que el mismo Kaczynski envió su manifiesto a los periódicos de The Washington Post y The New York Times, exigiendo la publicación del texto de 35.000 palabras que desencalló la investigación. En él el asesino hacía una disertación filosófica de los males de la sociedad moderna, dominada por un llamado “sistema tecno-industrial”, en el que, a su juicio, “el hombre moderno ha de satisfacer su necesidad de experimentar el proceso de poder principalmente mediante la persecución de necesidades artificiales creadas por la industria de la publicidad y del marketing, así como mediante la realización de actividades sustitutivas”.

“Entre las condiciones anormales presentes en la sociedad industrial moderna cabe destacar la excesiva densidad de población, el aislamiento del hombre respecto de la naturaleza, la desmedida rapidez del cambio social y la descomposición de comunidades naturales de pequeña escala tales como la familia extensa, la aldea o la tribu”, escribía el filósofo.

La familia de Kaczynski salen del juzgado durante el juicio al terrorista. Archivo Clarín

La familia de Kaczynski salen del juzgado durante el juicio al terrorista. Archivo Clarín

El terrorista se comprometía a dejar de enviar paquetes explosivos a la gente si los periódicos accedían a sus demandas, cosa que hicieron tras acordarlo con las autoridades. El texto, una vez publicado, fue a parar a manos de David Kaczynski, hermano menor del asesino, que reconoció las similitudes de las ideas de Unabomber y las cartas que le había enviado su hermano mayor en el pasado. Lo delató y, por fin, el FBI dio con él.

Tras su arresto, Ted Kaczynski se declaró culpable para evitar la pena de muerte y a cambio fue condenado a ocho sentencias de cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. Desde prisión ha mantenido una febril actividad epistolar siguiendo con las ideas de su manifiesto que han sido recogidas en varios libros. Publicó, además, una obra en la que niega que esté loco.

En Estados Unidos Unabomber es una referencia recurrente en la cultura popular. La vida del anarquista ha sido explicada tanto en televisión en forma de películas y documentales, como a través de exposiciones o incluso en una subasta que hizo el Gobierno de su ropa, objetos y el terreno donde se ubicaba la cabaña en la que vivió los últimos años de su libertad y donde lo encontraron el día de su arresto con, como quien dice, el siguiente paquete bomba en las manos.

Fuente La Vanguardia y archivo Clarín

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