Asaltó un kiosco dos veces el mismo día y lo mataron a balazos

Policiales
Lectura

"Dame la plata o te pego un tiro". La empleada del kiosco-locutorio "El Sapito" no se sorprendió con la amenaza, ya que era el mismo ladrón que, esa misma mañana, había

asaltado el local, en Isidro Casanova (La Matanza). Habían pasado unas pocas horas y el delincuente, disconforme con el botín anterior, decidió regresar. Pero esta vez pagaría un precio demasiado caro: terminó muerto a balazos por un ex agente penitenciario que trabaja como vigilador privado.

Todo ocurrió el sábado a la tarde en el negocio ubicado en la calle Carlos Casares, entre Fournier y Otto Krause. Allí entró Cristian Chávez, de 27 años, armado con un revólver calibre 22, con la numeración limada. El asaltante le apuntó a la joven y le exigió la plata.

Newsletters Clarín
Qué pasó hoy | Te contamos las noticias más importantes del día, y que pasará mañana cuando te levantes

Qué pasó hoy | Te contamos las noticias más importantes del día, y que pasará mañana cuando te levantes

De Lunes a viernes por la tarde.

Recibir newsletter

Entonces fue que intervino un ex cabo 1° del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), de 39 años. Según le contó a la Policía, había ido al lugar a buscar a su esposa, que trabaja en una panadería cercana.

Al cruzar la calle, de acuerdo a su declaración, vio que el delincuente ingresaba al kiosco-locutorio con un arma en la mano. Así fue que decidió entrar en acción para evitar el robo: "Su casa estaba a unos metros y regresó a buscar su Bersa Thunder 9 milímetros para repeler el robo", declaró ante el fiscal Juan Pablo Tahtagian.

Según su relato, hubo un forcejeo y Chávez lo golpeó en la cara y le apuntó a la cabeza. Fue ahí que el ex penitenciario le disparó en el pecho, ya en la calle, adonde cayó muerto. El revólver que le secuestraron al asaltante tenía el cargador completo, con ocho cartuchos.

Los investigadores establecieron que ese mismo ladrón había asaltado el mismo comercio, por la mañana. De allí se llevó el celular de una empleada y 500 pesos.

El fiscal de Homicidios, a cargo del caso, procuraba determinar si Chávez tenía antecedentes penales. Por lo pronto, se supo que no tenía documentos y que vivía en Virrey del Pino, en el kilómetro 35 de la ruta nacional 3.

Intervino en el hecho personal policial de la comisaría de San Alberto y de la Jefatura Departamental La Matanza.

Tres casos más en pocas horas

También el sábado, una mujer policía baleó a un joven de 24 años que escapaba tras robarle la mochila a un hombre. Eran tres las agentes que hacían un recorrido preventivo en el kilómetro 33 de la ruta nacional 3 cuando vieron el arrebato y empezaron a perseguirlo.

Según informaron fuentes policiales a Télam, dieron la voz de alto y el asaltante escapó corriendo en bicicleta.

Una de las policías lo siguió a pie y las otras en el patrullero. Siempre según la versión de las oficiales, "el asaltante estaba trepando a un alambrado y le apuntó con un arma" a una de ellas. Ante esa situación, la agente disparó tres veces. Una de esas balas impactó en el cuerpo de Federico Antonio Barrios (24), quien murió en el acto.

Vecinos de la zona se acercaron a increpar a la Policía y hubo pedradas a la Guardia de Infantería y a los peritos que trabajaban en el lugar.

La investigación también quedó en manos del fiscal Tahtagian, que citó a las policías como testigos y no las imputó por el homicidio.

Horas antes, alrededor de las 5.20, otra oficial mató a un ladrón que quiso asaltarla mientras esperaba el colectivo 98. Según declaró, estaba vestida de civil en las calles Salvador Soreda y Casazza, en Sarandí (Avellaneda), al sur del Conurbano.

La mujer, que cumple servicio en la Comisaría Vecinal 2A, en el barrio porteño de Recoleta, fue sorprendida por dos delincuentes armados que circulaban en una moto.

Uno de ellos bajó y le exigió sus pertenencias. La mujer se identificó como policía, sacó su reglamentaria y le disparó dos veces.

El ladrón, herido como estaba, intentó escapar pero lo atraparon a los pocos metros.

Fue identificado como Arturo Derteano García (34), de nacionalidad peruana, quien finalmente murió por los dos balazos en el abdomen. Su cómplice escapó y los agentes de la comisaría 4° de Avellaneda no encontraron ningún arma que perteneciera a García.

Interviene en la causa el fiscal José Hernández, de la Descentralizada de Avellaneda, que dispuso no tomar ninguna medida contra la mujer policía excepto el secuestro del arma para las pericias.

El viernes a la noche, además, un policía bonaerense vestido de civil mató a un delincuente que le quiso robar la moto junto a cómplice, tras un tiroteo en Moreno.

Sucedió alrededor de las 22 en el cruce de las calles Nicaragua y Honduras. El motochorro recibió dos tiros en el pecho y murió en el lugar.