El misterio en torno al celular de una de las víctimas de San Miguel del Monte

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Es un celular fantasma. Nadie sabe dónde está, nadie sabe quién lo tiene. Pero lo ve todo. Desde que el Fiat 147 impactó contra el camión producto de la salvaje persecución

policial, la ciudad de San Miguel del Monte quedó en shock. Todos buscan una respuesta, un porqué al motivo que inició la cacería contra el auto en el que viajaban los adolescentes. Una de esas dudas sin resolver hasta ahora es: ¿Qué pasó con los celulares de los chicos? ¿Por qué uno de ellos sigue activo? Por Mariano Gavira

Sobre la colectora 9 de Julio, a la altura del kilómetro 111 de la ruta 3, todo quedó esparcido por todos lados. El Fiat Spazio partido a la mitad y los restos de plástico desparramados. Entre todo eso, los celulares de los jóvenes. Según pudo reconstruir Clarín, el de Gonzalo Domínguez (14) jamás se encontró; Danilo Sansone (13) no tenía teléfono; el móvil de Rocío -internada en terapia intensiva en el hospital El Cruce de Florencio Varela- fue recuperado y está en manos de la familia; y el de Aníbal Suárez (22) lo tiene la Justicia.

Por el momento, el misterio gira en torno al celular de Camila López (13): sus familiares no encontraron en la zona pero aseguran que sigue activo como si alguien lo estuviera utilizando.

Una captura realizada por una amiga de la víctima.

Las redes sociales de Camila quedaron abiertas y recibe todos los mensajes, marca el “visto” cada vez que alguien le escribe y hasta mira las historias de Instagram que suben sus contactos. “Es un misterio, no sabemos quién lo está usando”, cuenta una amiga de la joven que le mostró a Clarín una captura de pantalla del chat que tienen donde se muestra que los mensajes fueron leídos luego de la masacre.

“El miércoles subí una historia y desde el perfil de Camila apareció como que lo miró. No entiendo, eso debería estar bloqueado sin que nadie tenga acceso”, dice con lógica la hermana de Rocío, quien también es amiga de la adolescente que falleció en las primeras horas del lunes pasado.

 

En la familia no entienden lo que pasa. Su madre, Yanina Zarzoso, cuenta que en la Fiscalía le dijeron que lograron recuperar un celular, pero no le confirman de cuál se trata: “Ya no sabemos qué pensar”, dice. Fuentes del caso señalaron a Clarín que el teléfono que está en manos de la Justicia sería el de Aníbal, el joven que manejaba el Fiat.

La sospecha sobre que los chicos pudieron ver a los policías en una situación comprometedora - y que eso inició la persecución- parece tomar fuerza. De hecho se viralizó un video que uno de los chicos subió a su Instagram donde se los ve riendo arriba del auto minutos antes del choque. ¿Podrían haber filmado algo que a los oficiales no les gustó?

En ese contexto, se investigan posibles vínculos entre bandas narco de la zona con algunos de los policías involucrados.

 

Lo cierto es que todavía no están claras las circunstancias por las cuales los policías empezaron a seguir al auto. La primera versión que brindaron los agentes aseguraba que fue un solo móvil, que volvía de un control vehicular, el que siguió al auto y que por un llamado al 911 intentó pararlo y el 147 escapó.

Las falsedades empezaron a salir a la luz con el correr de las horas. Se supo que fueron tres los patrulleros que participaron de la persecución. Las pericias confirmaron que hubo al menos cuatro disparos, algo que negaron los policías, y que una de las víctimas tenía un impacto de bala.

fuente clarin