El narco detenido en Nordelta escondía cocaína en un yate de US$ 300 mil

Narcotrafico & Terrorismo
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En poco tiempo lograron construir una maquinaria aceitada para hacer plata de manera ilegal. El secreto estaba en abarcar un público amplio y entonces la oferta era variada. Vendían cocaína y

marihuana en el Conurbano, y LSD, cristal y éxtasis en countries y fiestas privadas de zona norte y Capital.

En poco tiempo lograron construir una maquinaria aceitada para hacer plata de manera ilegal. El secreto estaba en abarcar un público amplio y entonces la oferta era variada. Vendían cocaína y marihuana en el Conurbano, y LSD, cristal y éxtasis en countries y fiestas privadas de zona norte y Capital. 

El círculo se completaba y retroalimentaba con dos financieras que ellos mismos habían montado. Allí compraban los dólares que necesitaban para traer la droga al por mayor. Las ganancias las invertían rápido y sin pudor. Uno de los acusados vivía en Nordelta, los otros en coquetas casas y quintas de zona norte. Tenían, entre otros lujos, autos de altísima gama y un yate de 300 mil dólares, que curiosamente lo usaban para esconder cocaína.

La embarcación secuestrada.

La embarcación secuestrada.

Después de dos años de investigación, la banda de narcos vip bautizada como "Los Reyes del Norte" cayó este viernes en 30 allanamientos realizados por la Policía Bonaerense en San Martín, Tres de Febrero, San Isidro y Tigre. Los operativos dejaron un saldo de 16 detenidos; entre ellos tres líderes de la organización; seis kilos de cocaína; cuatro de marihuana; uno de cristal; 650 pastillas de éxtasis y 130 dosis de LSD; y ocho autos secuestrados.

El nombre con el que fue bautizada la banda responde al apellido de su jefe máximo: Leandro Reyes. El "Flaco", como le dicen, todavía está prófugo. La Policía lo fue a buscar a sus casas ubicadas en un country de Escobar, en el barrio semi cerrado "El Remanso" y otra propiedad de Nordelta. Pero no estaba en ninguna de ellas. "Es muy escurridizo, vive cambiando de domicilio. Por ahí se muda a una casa y, donde algo no le gusta, no tiene problema de alquilar en otro lado a los 15 días", dijo a Clarín un investigador. Para no llamar la atención, se mueve en un modesto VW Fox.

Además de la dirección del negocio ilegal, Reyes tenía una función que solamente él podía hacer: testear la calidad de las sustancias que le entregaban.

Uno de los autos secuestrados durante los operativos.

Uno de los autos secuestrados durante los operativos.

Distinto es el perfil de Martín Asci, a quien la Policía identificó como el número 2 de la organización. Fanático del fisicoculturismo, se había mudado hace poco a una casa que alquilaba por 70 mil pesos mensuales más expensas en el barrio Las Caletas de Nordelta y vivía ostentando su fortuna.

Él y su esposa, que dice ser psicóloga y también fue detenida, se paseaban en un BMW M4 blanco valuado en 100 mil dólares, una camioneta Range Rover Evoque modelo 2012 de 50 mil dólares y un Ford Focus 0 kilómetro. Pero lo más extravagante lo guardaban en un amarradero privado de Nordelta, al que solamente se puede acceder por huella dactilar. Allí tenían un crucero Patagonia 44 valuado en 300 mil dólares y con una deuda impositiva de 1.600.000 pesos. Allí encontraron cocaína.

Ante la ausencia de Reyes, Asci era -según los investigadores- el que tomaba las decisiones de la banda. Todo lo controlaba por teléfono desde su casa de Nordelta, según señalaron fuentes del caso a este diario. No es la primera vez que el fisicoculturista se ve involucrado en una causa por narcotráfico. En 2015 fue procesado por almacenar pastillas de éxtasis para la venta, fallo que confirmó la Cámara Nacional de Casación. Como pantalla para su actividad, Asci decía que se dedicaba a la compra y venta de autos.

La casa en la que vivía uno de los detenidos era alquilada por 70 mil pesos por mes.

La casa en la que vivía uno de los detenidos era alquilada por 70 mil pesos por mes.

Abajo de Reyes y Asci aparecen otros dos nombres, también señalados por los investigadores como miembros de la cúpula de la banda. Son Jeremías David Fernández, alias "Jere" o "Enano", y Cristian Hernán Noya, apodado "El Ruso".

Jeremías vivía en una casa de Intendente Becco al 1100, en Béccar (San Isidro). Era mano derecha de Reyes y encargado del comercio y la distribución de éxtasis y cristal en zona norte del GBA, donde se concentraban los clientes VIP. También estaba vinculado al reparto de cocaína.

Por otra parte, "El Ruso" estaba por afuera de la estructura de la banda. En realidad era socio de "Reyes", a quien le compraba la marihuana y la cocaína para distribuir en Tres de Febrero, José C. Paz, San Martín y General Rodríguez. Vivía en una casa ubicada en Carriego al 2200, en Pablo Podestá, y se movía en un Citröen C4 y tenía como empleados a su hijo y a un joven identificado como Pablo, que repartía la droga en una Renault Kangoo. Luego, las dosis se vendían al "narcomenudeo" a través de "soldaditos".

La banda vendía cocaína, marihuana, éxtasis, LSD y cristal.

La banda vendía cocaína, marihuana, éxtasis, LSD y cristal.

La investigación arrancó en 2017 por una denuncia realizada en la Justicia Federal de Tres de Febrero e incluyó escuchas a 150 teléfonos y vigilancia encubierta. Una vez que toda la banda fue identificada, el juez Juan Manuel Culotta ordenó los allanamientos a la Delegación de Drogas Ilícitas y Crimen Organizado de La Matanza. El primero fue mientras la banda entregaba un cargamento de cocaína en San Martín. Luego, siguieron los de Nordelta, San Isidro y Escobar. Todavía falta Reyes, la pieza más importante, aunque ya se quedó sin organización. Fuentes del caso dicen que ya nombró a un mediático abogado para su defensa.

fuente clarin