Florencia no llegó a concejala, pero sueña con seguir en la política

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"Lo lamento, tiene síndrome de Down. Agradezcan si puede decir bien alguna que otra palabra". "Me compadezco de ustedes". "Uh, el calvario que les espera".

Eso escucharon Mónica Candás (52) y

Esteban Ledesma (53) tras el parto. Un mes y medio después, empezaron a investigar cómo hacer para que su hija no percibiera el mundo de la manera en que el mundo la percibiría a ella.

Hoy, Florencia Ledesma Candás es la adolescente de 19 años que quiso ser concejala en San Luis.

"No llegaste", le dijeron ellos el 10 de noviembre, tras la elección municipal. Quedó cuarta, en una elección polarizada entre justicialistas y macristas. Ganaron los primeros. Pero en realidad, lejos de esas urnas, a "Flor" ya la habían votado todos.

Su caso no es inédito. Ni en Argentina ni en el mundo. Pero la entrevistaron desde Francia y Colombia por ser la mujer más joven con su condición en aspirar a ser funcionaria pública.

En nuestro país hasta salió en la revista Gente, muy cerca de las páginas en las que Pampita hablaba de los preparativos de su casamiento. 

En el barrio CGT, en la humilde zona oeste de la provincia puntana, Clarín la entrevistó apenas su sonrisa, que resaltaba en la boleta del Frente Independiente por San Luis, se convirtió en una oportunidad para que las personas con síndrome de Down sean incluidas en la política.

Sí, no llegó. No entró al Concejo Deliberante como segunda concejala. Pero la carrera no terminó.

Florencia Ledesma Candás, egresada de la escuela Juan Pascual Pringles de la Universidad Nacional de San Luis.

Florencia Ledesma Candás, egresada de la escuela Juan Pascual Pringles de la Universidad Nacional de San Luis.

Mientras espera una nueva reunión para que en marzo vuelva a hacer campaña, el viernes pasado egresó del 6° año de escuela Juan Pascual Pringles, un prestigioso secundario común que depende de la Universidad Nacional de San Luis.

Además, mientras averigua qué cámara comprarse para empezar a cursar Fotografía, ya tiene una propuesta de trabajo: ser auxiliar de maestra jardinera.

En la boleta. Florencia Ledesma Candás, candidata en la elección de octubre.

En la boleta. Florencia Ledesma Candás, candidata en la elección de octubre.

La boleta en la que se veía a Flor era encabezada por Roberto González Espíndola, expresidente del Concejo Deliberante de San Luis, que aspiraba a la intendencia de esa capital provincial. Con él, también se postuló a primer concejal Juan Carlos Palma, quien durante varios años fue profesor de Matemática de la adolescente.

"Me gusta ayudar a la gente con capacidades especiales. Llevo una vida normal, como cualquier chica. Quiero que en las plazas haya juegos inclusivos, para que todos puedan disfrutarlos. También colectivos adaptados", dice Florencia a Clarín. La "ciudad inclusiva" era el eje de su campaña. Todavía no tiene claro cómo, pero en el futuro cercano se proyecta trabajando en política para poder lograr esos objetivos. 

Como detallan desde la Asociación de Síndrome de Down de la República Argentina (ASDRA), Florencia desde chica comenzó con estimulación temprana, con el acompañamiento de esta entidad. "Nadie mejor que quien tiene una discapacidad intelectual para ocupar un cargo así y contar en primera persona cuál es la realidad en la que viven", había dicho Alejandro Cytrynbaum, vicepresidente de ASDRA, al celebrar la candidatura.

Con un vestido fucsia con detalles de strass en el escote y la cintura -que ella mismo eligió cuando lo vio en la vidriera de la boutique de alta costura "Teresa", sobre la calle Lavalle de su barrio- se hizo notar entre los "Egresados 2019".

Florencia Ledesma Candás, junto a su hermano, en la gala de "Egresados 2019"

Florencia Ledesma Candás, junto a su hermano, en la gala de "Egresados 2019"

Los 120 alumnos de 6° año -entre los que de su curso sólo 15 lograron pagar el viaje a Bariloche y Flor no pasó de la primera cuota- podían llevar hasta 10 familiares. Después de la medianoche, cinco invitados más. A ella el número le quedó chico. Llevó 17: no quiso dejar afuera a sus amigas de equinoterapia.

El sábado, en la gala en el Centro de Convenciones de San Luis, cada uno eligió una canción para su momento en el desfile. Ella entró bailando "Vuela, Vuela", el remix de Magneto.

Es que, además de los caballos, su terapia es la música. Nadie se lo dijo, pero Mónica cree que fortalece la memoria de su hija. 

Florencia Ledesma Candás practica equinoterapia.

Florencia Ledesma Candás practica equinoterapia.

“Puede estar tres horas escuchando canciones distintas cada vez. No pone a repetir ninguna, Sabe cuál fue la anterior que escuchó y la que escuchó mucho antes”, dice Mónica, que es docente de la Universidad Nacional de San Luis.

Cuando Flor nació, Esteban era supervisor industrial. La fábrica lo mantenía demasiado tiempo afuera y decidió ponerse una despensa en su casa. Así, Florencia no faltó jamás a sus citas con la fonoaudióloga, Mariana Olmos, creadora de la Fundación Par XXI, ni a la psicopedagoga. Ni a la psicóloga. Tampoco a equinoterapia.

El foco de estos padres, además, siempre estuvo puesto en la educación. Tradicional. Normal. Como la de su hijo mayor, Cristian (24), que estudia Medicina.

“A nivel atención médica, sí. Pero a nivel educativo Flor, nunca se sintió discriminada. Siempre fue incluida. La trataron como lo que es. Una más. En la escuela estaba el departamento especial para que eso pase. Pero ella también se hacía incluir solita", aclara su padre.

Con las adaptaciones necesarias -tal como indica la legislación nacional y la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad- fue la primera abanderada con esa condición en la historia de la escuela. Su promedio fue de 9,25.

Florencia Ledesma Candás llevando la bandera nacional de su Escuela Normal.

Florencia Ledesma Candás llevando la bandera nacional de su Escuela Normal.

Pese a la derrota en las urnas, Espíndola no la quiere dejar ir. "Este recién es el comienzo de su carrera. Ella quiere seguir apostando a la inclusión y no va a bajar los brazos. Hace tres años, cuando la conocí en una charla en el auditorio de su escuela, de la que yo también soy egresado, noté su vocación inclusiva. Eso no cambia", asegura a este diario.

Al menos "no públicamente", dice el político, no recibió chicanas por incluir a Flor en la fórmula. Algunas sólo en redes sociales, cuando subió el spot en el que ella es la protagonista y él la abraza casi en cámara lenta. 

"Sé que muchos deben dudar de lo que pueda hacer. Pero Flor puede ser un gran puntapié para que la sociedad deje de relegar a quienes son diferentes. Hay que darles la confianza a familiares y a los mismos chicos con síndrome de Down para que sepan que el destino no es que no van a llegar a nada. No hay que menospreciarlos. Pueden dar muchísimo. Hay que escuchar lo que piensan, porque por su sensibilidad, a veces ven cosas que nosotros no vemos", cierra su madre.

Hay ejemplos que la respaldan. Como el de la española Angela Bachiller, que en el 2013 se convirtió en la primera mujer con síndrome de Down en ser concejala en su país, por el Partido Popular en la ciudad de Valladolid. Florencia no llegó, pero la campaña continúa.

AS