Afirman que la contaminación del aire aumenta el riesgo de sufrir un paro cardíaco

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La contaminación​ que proviene de la quema de cosas -como el carbón, la minería, los incendios forestales, y hasta los vehículos a motor- está vinculada a un mayor

riesgo de sufrir un paro cardíaco. Esto pasa, incluso, cuando la exposición es corta y en bajas concentraciones, según un estudio publicado este lunes en The Lancet Planetary Health.

El informe fue encabezado por la Universidad de Sidney (Australia), pero se hizo con información de Japón, país elegido por su densidad poblacional y porque tiene un monitoreo completo de sus niveles de contaminación. Se considera que es la investigación más grande de su tipo

Los científicos detectaron que las partículas PM2.5 aumentan las posibilidades de sufrir un paro cardíaco, lo que significa que el corazón se detiene, y si no se trata tiende a causar la muerte en cuestión de minutos.

La PM2.5 es la contaminación del aire más peligrosa. Su nombre significa "materia particulada" (PM, en inglés) de hasta 2.5 micrómetros de ancho. Es tan fina, que no puede ser vista por el ojo humano. Mide el 3 por ciento del diámetro de un cabello.

Las Montañas Azules de Australia "desaparecen" en el humo, antes y durante los incendios forestales de Sydney (Shanthosh Sivapathan).

Las Montañas Azules de Australia "desaparecen" en el humo, antes y durante los incendios forestales de Sydney (Shanthosh Sivapathan).

Es la fracción respirable más pequeña. "La PM2.5 puede penetrar la barrera pulmonar y entrar en el torrente sanguíneo. Puede aumentar el riesgo de enfermedades cardíacas y respiratorias, así como de cáncer de pulmón", informa la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Hay dos fuentes principales de PM2.5 en todo el mundo. Una es el tráfico y los vehículos a motor. Otra son los incendios forestales, que son eventos anuales masivos en California (Estados Unidos), el Amazonas, y en Australia.

Los investigadores analizaron un cuarto de millón de casos de paros cardíacos extrahospitalarios y encontraron un "vínculo claro" con los niveles de contaminación del aire. Concluyen que en todo el mundo los estándares "deben ser más estrictos" y apuntan a la necesidad de obtener fuentes de energía más limpias.

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La OMS establece un límite de exposición diario a estas partículas finas de 25 ‎micrómetros por metro cúbico (µg/m3). Pero, según los autores del estudio, más del 90 por ciento de los paros cardíacos extrahospitalarios se produjeron en niveles inferiores a estas pautas.

El nivel estándar diario de estas partículas en Australia es 25 μg/m3, mientras que en Japón y Estados Unidos es de 35 μg/m3. Con cada aumento de 10 µg/m3, los investigadores encontraron un incremento de 1 a 4 por ciento en el riesgo asociado.

Por ejemplo, Sidney (Australia) acaba de experimentar una mayor contaminación debido al humo de los incendios forestales y, en su peor día, saltó a más de 500 µg/m3. "El aumento de la contaminación del aire en Sidney se traduciría en una duplicación de los paros cardíacos extrahospitalarios", indica el informe.

Contaminación de una fábrica metalúrgica en Kashima, Japón (Bloomberg).

Contaminación de una fábrica metalúrgica en Kashima, Japón (Bloomberg).

"El paro cardíaco extrahospitalario es una emergencia médica importante, con menos de 1 de cada 10 personas en todo el mundo que sobrevive a estos eventos. Hay una evidencia creciente de una asociación con la contaminación por finas partículas como PM2.5", dijo el autor principal del estudio, Kazuaki Negishi, cardiólogo y profesor de la Escuela de Medicina de la Universidad de Sidney.

Y alertó que "existe una tendencia a empeorar la contaminación del aire, debido al aumento del número de automóviles y a desastres como los incendios forestales".

Quienes generalmente están en riesgo son las personas mayores. Entre los que superan los 65 años, la exposición a PM2.5 se asoció significativamente con una incidencia de paros cardíacos extrahospitalarios. "Si eres joven y saludable, no debería haber riesgo inmediato de consecuencias devastadoras", aclaró Negishi.

El documento concluye que existe una necesidad "urgente" de mejorar la calidad del aire. "Como no existe un límite en la calidad del aire entre los países, es necesario un enfoque global para abordar este problema de salud crucial para nuestro planeta", afirman los autores.

La situación en Argentina

La OMS, en su página interactiva Breathlife, permite medir el nivel del particulado dañino. Actualmente arroja que, en Argentina, hay 14.763 muertes anuales por contaminación del aire. Muchas más que las 9.756 que Clarín registró -de esa misma fuente- en 2016. 

Este sitio agrega que la "calidad nacional del aire" en Argentina es de 13 µg/m3 promedio anual de PM 2.5. Está por encima del límite seguro estipulado por la OMS, que es una media anual de 10 µg/m3.

Además, la OMS establece en sus directrices un límite de exposición media diaria, que es de 25 µg/m3. Pero un relevamiento realizado en 2018 por Greenpeace concluyó que nuestra Ciudad supera ese parámetro. En barrios como Balvanera el "límite seguro" se llega a superar por un 356%, mientras que en Caballito está un 80% por encima.

Caos de tránsito en Buenos Aires (Martín Bonetto).

Caos de tránsito en Buenos Aires (Martín Bonetto).

Por ejemplo, durante el estudio, se encontró que en los alrededores de la Escuela Infantil N°5 del Distrito Escolar 2, donde también funciona la primaria N°16 Presidente Mitre, en Balvanera, presentó la cifra más alta: 35.6 µg/m3.

Según esta ONG, hasta el día de hoy, no hay información oficial sobre el tema. "Las estaciones de monitoreo que hay en Buenos Aires (una en Parque Centenario, otra en Balvanera y otra en Lugano) aún no están informando el PM2.5 que es el material particulado en el aire más dañino", dice a Clarín Laura Vidal, miembro del área de campañas de Greenpeace.

También hay centros en Rosario y en las provincias de Córdoba y Mendoza, pero desde Greenpeace aseguran que "no realizan monitoreo de este particulado PM2.5". Según Vidal, "es una deuda de las ciudades con los vecinos decir qué respiramos realmente".

DD