El "hongo de la muerte", un peligro expandido desde la sierras cordobesas hasta el Conurbano Bonaerense

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Luego de conocerse que un turista murió por haber comido un "hongo letal"  en la ciudad cordobesa de Santa Rosa de Calamuchita, Clarín dialogó con el Profesor Dr. Eduardo Scarlato, jefe

de toxicología del Hospital de Clínicas José de San Martín, (M.N. 71517) quien contó las principales características del Amanita Phalloides y advirtió que lo más importante es saber que es un hongo venenoso y que la ingesta de aunque sea un pedazo puede ser letal.

"El Amanita Phalloides -explicó el especialista- pertenece a un grupo de la familia de las Amanitas, que son muy variadas. En este caso, a la especie Phalloides se la llama de esta manera porque tiene forma de falo".

Scarlatto agregó: "Es un hongo de un color amarillo verdoso, de un diámetro de aproximadamente diez centímetros. Tiene un pie de unos diez centímetros de alto, mas o menos un centímetro de diámetro. En su tallo medio tiene como un anillo o un engrosamiento. En su base está recubierto por una membrana que se llama volva".

El experto explicó que "el mundo de los hongos es muy variado" y que "hay hongos que son muy parecidos, pero no son iguales". Es clave comprender que no existe una forma segura de distinguir en un 100% si un hongo es comestible o es venenoso. "Debe hacerlo un especialista en el tema", aclaró. "Una persona que no es idónea no tiene forma de determinar si un hongo es comestible o no".  Por eso, el consejo que siempre se da en toxicología es que los hongos que se vayan a comer deben provenir de una comercialización segura.

¿Qué ocurre si se consume esta especie? "El consumo no de un hongo entero, sino de un pedazo o un bocado de un hongo de estos puede ser letal. Son hongos sumamente severos en su daño", respondió Scarlato. .

También añadió que no es el único hongo silvestre que puede crecer en zonas con sierras (como este en las de Córdoba).  "La Amanitas Phalloides es la que más casos hemos tenido en el país por la distribución de este hongo en diferentes puntos de Argentina. Además es la más severa. Ha registrado la mayor cantidad de casos severos o fatales", reveló.

La extensión del hongo es muy vasta. No solamente crece en Córdoba, sino que se encuentra en varias partes del país. De hecho, se lo puede encontrar en la provincia de Buenos Aires y en distintas zonas del conurbano o en el Parque Pereyra Iraola de La Plata. "Ha habido muchos casos severos de intoxicación en provincia de Buenos Aires, recordó. 

¿Qué efectos produce en el organismo?

-La Amanitas Phalloides tiene distintas toxinas que son muy agresivas para distintas células de nuestro organismo y producen, fundamentalmente, dos grandes cuadros clínicos. Primero, la mayoría de las toxinas de este hongo son hepatotóxicas, es decir, agreden a la célula hepática. La destruyen y produce una hepatitis fulminante, un cuadro de destrucción del hígado muy severo. 

Por otro lado, hay otras toxinas que afectan, fundamentalmente, a las células de la sangre y producen hemólisis, la destrucción de glóbulos rojos. Con lo cual el cuadro clínico que generalmente ocurre en estos casos es una hepatitis fulminante con sobreagregados de cuadros hemolíticos y se produce un compromiso renal. Entonces los que tenemos es una falla hepática y una falla renal que se lleva muchas veces la vida del paciente.

-¿Hay una cantidad en la que se consuma y no llegue a ser letal?

-No se puede especificar eso. Depende de la suceptibilidad del paciente y de la cantidad de toxina que haya presente en un hongo. Lo concreto es que no hay que comer mucha cantidad para morirse. La sola ingestión de un hongo puede ser letal. Esto no quiere decir que no se lo pueda tocar. Uno puede pasar por al lado del hongo, tocarlo y no pasa nada. El tema es la ingestión.

-¿Hay posibilidad de salvarse si se interviene ´a tiempo´?

-Hay tratamiento, pero lo que ocurre es que al ingerirlo la intoxicación que se produce es sumamente severa. Existe un tratamiento que se implementa en los servicios de toxicología, fundamentalmente basado en preservar estos órganos que están afectados. En muchos casos, por la gran agresión que ha tenido el hígado, la solución es el trasplante hepático. Lo concreto es que la intoxicación del paciente se desarrolla en el transcurso de las 48 y 72 horas y puede ser letal.

Agustín Cassano

GS