Debora Pérez Volpin: el director médico de La Trinidad negó que se haya cambiado el endoscopio

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El jueves pasado se cumplieron dos años de la muerte de la periodista y legisladora Debora Pérez Volpin, mientras se sometía a una endoscopía en el sanatorio La Trinidad de

Palermo. Por el caso, ya fue condenado el endoscopista Diego Bialolenkier y fue absuelta la anestesista Nélida Puente. Este jueves comenzó el segundo juicio por el caso, que investiga posible encubrimiento y falso testimonio.

En la causa hay 5 personas imputadas: Roberto Martingano, director del sanatorio; Miriam Irene Frías, instrumentista quirúrgica que estuvo presente en el procedimiento; Claudia Esther Balceda, jefa del área de instrumentistas; Eduardo Cavallo, presidente de la prepaga Galeno y Sebastián Cecchi Gallo, endoscopista.

El primero en ser citado fue el director del sanatorio, imputado por obstrucción a la justicia y falso testimonio. La querella lo acusa de haber entregado incompletos los registros cardíacos de Pérez Volpin para ocultar que no estuvo conectada a un monitor cardíaco desde el inicio del procedimiento. 

Martingano se presentó este jueves en el Juzgado de Instrucción 57, situado en Lavalle 1638, bajo la Jueza de Instrucción María Fabiana Galletti. Fuentes judiciales informaron que declaró durante cinco horas ante la presencia de la magistrada y sus secretarios.

Carlos Froment, abogado defensor, dijo a Clarín que Martingano respondió a todas las preguntas. Negó que él supiera que él o alguien más cambiara el endoscopio utilizado -una de las versiones indica que se habría entregado a la Justicia un equipo que no fue el que se usó-, aseguró que no es dueño del centro médico y que se entregó toda la documentación, incluyendo la factura de compra del equipo a Biotrust Service Technology, realizada en 2013.

Con respecto del trazado de los registros cardíacos que la procesadora grabó, el director indagado presentó a modo de ejemplo otro trazado para comprobar que el supuesto contenido que no aparece habrían sido hojas en blanco.

“Además de todos esos trazados, hay al final un resumen que emite la máquina, en ese resumen están las 60 hojas en blanco hasta que empieza el monitoreo y después hasta que concluye, lamentablemente, con el fallecimiento de la señora Pérez Volpin”, explicó Froment.

Por su parte, Deborah Lichtmann, abogada querellante, afirmó que el imputado está aportando información ahora que negó durante el juicio oral. Sostiene, por esa razón, que es responsable del delito de encubrimiento. “Él dijo que no sabía nada del equipo y que el equipo era responsabilidad del área de endoscopía, ahora sí tiene la información”, agregó.

El abogado defensor argumentó que, ante la posibilidad de un reemplazo del equipo médico, fueron secuestradas las grabaciones que muestran la actividad en el área de quirófanos y no se detectó que nadie hubiese salido con una máquina para reemplazarla. “Se hizo un relevamiento y grabó 800 horas de entradas y salidas de los quirófanos, no tienen salida a ningún lado, hay dos puertas: una donde entran los pacientes y otras donde entran los médicos, no hay una sola ventana. Si usted ve el tamaño del aparato, ve que es imposible cambiarlo sin que haya quedado registrado”, precisó.

En tanto que la abogada de la familia Pérez Volpin, afirmó: “Las cámaras están en las puertas de acceso, pero nadie sabe cuántos equipos hay dentro de los quirófanos, si hubiese allí un equipo que estaba en desuso, eso no se ve en las cámaras”.

“Él (Martingano) encubrió los delitos de los médicos, la responsabilidad de la anestesista para que no pudiera ser evaluada en su totalidad en aquel momento, y cuando dice que no tienen información sobre el equipamiento -en aquel entonces- omite los detalles de la compra. Los equipamientos médicos necesitan tener aprobación y certificados, ahora declaran que reconstruyeron el momento de la compra del equipo médico porque corresponde con la marca (Fujinon), pero esa marca también comercializa muchos otros equipos médicos especializados. Al parecer, esa reconstrucción fue la que presentaron”, agregó Lichtman.

Luego de responder las preguntas la defensa añadió una petición de prueba para dos declaraciones testimoniales, aunque no especificaron a Clarín quiénes serían los llamados.

El médico rechazó todos los cargos de falso testimonio y encubrimiento y se puso a disposición del juzgado. “Ahora tendrá que seguir la instrucción de la causa, nosotros estamos confiados en que él es inocente”, finalizó Froment.

Desde la querella sostienen que “intentó encubrir el delito cometido por los médicos, él es el que pide que se lave el endoscopio, el que dice que lo guarden. Porque con el endoscopio y la muestra de sangre hubiéramos podido saber desde el primer día por qué murió Debora si él no hubiese encubierto las pruebas”.

En cuanto a los otros imputados, la enfermera instrumentista Frías deberá presentarse este viernes a la mañana en el Juzgado y el lunes será la indagatoria de Balceda.

Otros de los acusados, Cecchi Gallo, quien fue el encargado de limpiar el endoscopio utilizado en el estudio, está imputado puesto que en el fallo judicial ya se establecía que “mediante esa limpieza se ha eliminado prueba de importancia para la decisión del caso. Este es otro de los aspectos que el Tribunal cree necesario sean investigados, con el fin de establecer qué es lo verdaderamente ocurrido”.

María Daniela Araujo Padrón

DD