Dime qué color usas: la grieta del aborto se metió en la moda y el color ingenuo ya fue

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Una chica camina por una calle de Buenos Aires con una chalina verde. No es necesariamente el verde elegido por la campaña por el aborto legal, pero es verde. Y eso

es suficiente para que otra persona que camina por esa misma calle le grite "asesina".

Otra chica que está saliendo de la niñez pero que todavía festeja el Día del Niño recibe de regalo un jean de una marca de moda. El jean viene con un pañuelo atado en una de las presillas. Y ella deja de ser una nena cuando dice que prefiere no usar el pañuelo porque es celeste.

Una mujer viaja en subte y percibe un objeto verde colgado en la cartera de otra. La primera impresión es que se trata del pañuelo clásico de estos días, pero una segunda mirada advierte que en realidad se trata de un envase de alcohol en gel de ese color.

Otro pasajero se cruza en el colectivo con un joven que lleva una mochila verde. Por el desgaste de la tela fue adquirida antes de que se desatara el debate sobre el aborto. Ahora, su mochila dice cosas que antes no decía.

"Creo que la vidriera va a tratar de evitar estos colores", dice Piazza.

"Creo que la vidriera va a tratar de evitar estos colores", dice Piazza.

Son cuatro escenas de los últimos días, con el debate sobre el aborto a flor de piel. Los colores dejaron de ser ingenuos: el celeste fue apropiado por los que se oponen al aborto legal. El verde, por los que lo reclaman. Y el naranja, por los que piden la separación de la Iglesia y el Estado.

El naranja por ahora es el menos famoso y pasa un poco más inadvertido. En cuanto al verde y el celeste, esta grieta entre colores es la más fuerte desde el celeste y el rosa para nenas y nenes. O desde que el negro se destinó al luto. Quedan fuera de discusión las camisetas de fútbol.

¿Afectará a la moda esta nueva división política de los colores? Responde el modisto Roberto Piazza: "Ya no nos van a quedar colores. Creo que puede influir en las vidrieras, en el pret a porter. No en la alta moda que es lo mío. Ayer vendí un vestido verde y en ningún momento salió el tema del aborto. Gucci hizo todo verde para el verano, obviamente por fuera del debate argentino. Sí creo en cambio que la vidriera va a tratar de evitar determinados colores porque no va a faltar el neurótico que la quiera romper o pegarle un tiro al vendedor".

El rechazo al celeste puede generar identificación con el verde y viceversa. Hay consumidores que eligen prendas de esos colores, con el objetivo de pronunciarse a través de cualquier tipo de vestimenta o accesorio, más allá de los pañuelos embrionarios.

"Son colores que van a pesar en la moda", dice Benito Fernández.

"Son colores que van a pesar en la moda", dice Benito Fernández.

El diseñador Benito Fernández tiene una mirada optimista sobre el fenómeno: "Estos tres colores van a influenciar en la moda. En lo consciente, porque quieren decir algo. Y en lo inconsciente, a la hora de armar las colecciones o cuando la gente mira una vidriera. Son colores que van a pesar. La moda es muy sensible y todas estas cosas influyen muy rápidamente. No es como otras artes como la arquitectura o la pintura. En las colecciones se van a ver reflejados estos colores".

¿Puede haber gente que prefiera evitar estos colores por lo que ahora significan? Reponde Fernández: "Los que son más fanáticos o que se involucraron con mayor energía en el debate por el aborto tal vez sí eviten los colores verde, celeste o naranja. Pero en todo esto trabaja más el inconsciente. Y en la gente en general va a ocurrir que estos colores empiecen a verse más porque la moda los va a adoptar".