"Nací para la violencia": la escalofriante historia de un descuartizador brasileño

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Comenzará en los próximas días el juicio al brasileño Francois Patrick Nogueira Gouveia, acusado de matar y descuartizar a sangre fría en agosto de 2016 en Pioz, Guadalajara, España, a su

primo, a la esposa y a los dos niños de la pareja, de uno y cuatro años. Enfrenta una condena a cadena perpetua .

En marzo de 2016, Nogueira viajó a España, pero los crímenes los cometió cinco meses después, precisamente el 17 de agosto. Por la descripción de los hechos que la fiscalía tiene en su poder, llegó ese día a la casa de su familia en la urbanización de La Arboleda, ubicada en Vizcaya, con dos pizzas, pero llevaba también un cuchillo afilado, cinta adhesiva y bolsas de basura. Estaban todos menos su primo Marcos Campos Nogueira

Francois tenía 19 años cuando mató a parte de su familia (El Español).

Francois tenía 19 años cuando mató a parte de su familia (El Español).

Luego de comer, su prima Janaína Santos Américo se levantó a lavar los platos y fue el momento en el que el asesino aprovechó para apuñalarla frente a los chicos, con quienes hizo lo mismo a los pocos minutos. A Marcos lo atacó de sorpresa cuando llegó a la casa.

Según los documentos legales, Nogueira, quien en ese entonces tenía 19 años, descuartizó los cadáveres de los adultos, decapitó los cuerpos de los niños y los metió en las bolsas de basura. Posteriormente, limpió la escena antes de bañarse y acostarse a dormir para tomar un micro de regreso la mañana siguiente hacia el lugar donde se alojaba.

Los cadáveres permanecieron allí un mes y fue la acumulación de correspondencia en el buzón por el servicio de entrega lo primero que despertó sospechas en el vecindario. Se acercaron, sintieron un mal olor y llamaron a la policía.

Al principio, los investigadores pensaron que se trataba de un ajuste de cuentas y que sicarios expresamente llegados de Brasil habían ido a cometer la atroz matanza. Pero el vecindario de La Arboleda tiene sólo dos entradas, una que permanecía cerrada y la otra con vigilancia permanente de guardias en una garita, y no hubo reportes de ver pasar sospechosos. Además, la puerta y las ventanas de la casa no habían sido forzadas.

Los crímenes ocurrieron el 17 de agosto de 2016 (El Español).

Los crímenes ocurrieron el 17 de agosto de 2016 (El Español).

Al darse a conocer el hallazgo en los medios, Nogueira huyó a Rio de Janeiro, Brasil, el 20 de septiembre de 2016. A su hermana Hanna y a su familia, les negó haber sido el autor de los atroces crímenes, pero se terminó quebrando y regresó a España el 19 de octubre del mismo año por voluntad propia para entregarse a la policía. "Este es un camino sin retorno. Mi tumba está cavada desde niño. Soy así desde pequeño. Yo nací para la violencia", le dijo a los oficiales, y explicó que lo hizo para satisfacer "unas irrefrenables ganas de matar".

Antes de entregarse, mantuvo una conversación por WhatsApp con su novia, Ester, en la que le explicó que cometió los asesinatos "por enajenación mental" y discutió con ella cómo debe hacer para pasar en la cárcel el menor tiempo posible. Estos mensajes serán utilizados por la fiscalía para refutar el argumento de la defensa.

Francois nació en João Pessoa, capital de Paraíba, un pequeño y alejado estado al noreste de Brasil (El Español).

Francois nació en João Pessoa, capital de Paraíba, un pequeño y alejado estado al noreste de Brasil (El Español).

"Desde niño no pienso en otra cosa. Yo sigo mis instintos. Hago lo que mi cuerpo me pide", le dijo Nogueira a Ester en dichos mensajes sobre los motivos que lo llevan a asesinar, según el medio El Español. El acusado también le dijo que si en la cárcel alguien intenta matarlo, "'el lo va a matar primero", pero que si nadie lo provoca va a ser "un niño bueno y estudioso".

Según un informe del Instituto de Medicina Legal de Guadalajara citado por el diario español El Mundo, observó en el asesino una actitud "arrogante, prepotente, egocéntrica, con total ausencia de empatía, así como de remordimiento por las acciones que reconoce haber cometido". Y siguió: "Incapaz de ponerse en el lugar del otro. Se detectan actitudes manipuladoras, frialdad emocional y afecto superficial".

Ahora, el brasileño que ya tiene 21 años enfrenta cuatro cargos por homicidio. Por dos de ellos puede recibir otras tantas cadenas perpetuas con posible revisión, la pena máxima en el Código Penal español, y 20 años por cada uno de los restantes.

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