Qué es la turbulencia en aire claro que causó pánico en un avión de Aerolíneas Argentinas

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"Es traicionera, todavía los adelantos técnicos no han podido anticiparla... Aparece cuando menos la esperás, pero al avión en sí, a su estructura, no le hace ni cosquillas". Así grafica Martín

Villagra, piloto de Aerolíneas Argentinas desde hace 13 años, a la turbulencia en aire claro, la misma que envolvió de nervios, miedos y tensión al pasaje del vuelo AR 1303 que cubría el trayecto Miami-Buenos Aires.

Al subirse a un avión hay que hacerse la cabeza que la turbulencia estará casi con seguridad en el vuelo. Aunque muchas veces no suceda. Pero es un fenómeno que debe conocer todo pasajero en un avión comercial.

"Es una sensación asociada a saltos o baches debido a un cambio abrupto en la performance del vuelo", especifica Villagra.

"La turbulencia es un estado del flujo atmosférico en el cual existen torbellinos que poseen un comportamiento o movimiento caótico. Cuando la turbulencia se produce fuera de las nubes se la conoce como turbulencia de aire claro", explica Alejandro Godoy, doctor en Ciencias de la Atmósfera de la UBA.

Sacudón. Así quedó el interior de la cabina del Airbus 330, que fue "víctima" de la llamada turbulencia en aire claro (TAC).

Sacudón. Así quedó el interior de la cabina del Airbus 330, que fue "víctima" de la llamada turbulencia en aire claro (TAC).

Las turbulencias se categorizan según su impacto en los cambios de altitud y actitud del avión "que provocan un desbalance de las fuerzas que sustentan al mismo. La turbulencia de aire claro (TAC, o CAT en inglés) se categoriza en leve, moderada, severa y extrema", describe Godoy. "Las categorías más peligrosas son severa y extrema, cuando se observan cambios abruptos de la altura y actitud del avión, así como cambios bruscos es su velocidad generando daños importantes en la aeronave", explica Godoy, que trabaja en el departamento de hidrometeorología del Servicio Meteorológico Nacional, y que entiende que por lo sucedido en el vuelo de Aerolíneas, el avión habría sufrido una turbulencia severa.

La turbulencia en aire claro (TAC, o CAT en inglés) se produce principalmente "en regiones con fuerte cortante de viento (cambios importantes en la intensidad del viento) en la vertical o en la horizontal que podemos encontrar dentro de las nubes, en corrientes en chorro intensas en niveles altos de la atmósfera, en sistemas de bajas presión y en superficie en presencia de obstáculos. La turbulencia provoca que los aviones pierdan su sustentación y presenten cambios bruscos en su altitud y actitud", especifica Godoy.

Villagra, que ha hecho miles de vuelos al exterior y de cabotaje, habla de las turbulencias con familiaridad. "Yo entiendo perfectamente lo que puede pasar adentro de la cabina, con los pasajeros, pero más allá de las escenas espectaculares que vimos del vuelo 1303, donde se veían comidas y bebidas desparramadas, y de las sacudidas que tuvo el propio avión, a la estructura no le pasó absolutamente nada, nada que le preocupe a un piloto", remarca.

Las zozobras que se experimentaron durante esos interminables minutos en los que los mismos pasajeros confesaron que hubo rezos, plegarias, gritos y llantos, no tuvo su correlato en la cabina del piloto, "que sin minimizar la situación, habrán tomado las medidas correspondientes", intuye con cautela Villagra. "Ante eventualidades como esta índole, la primera medida que se toma, tal vez algo fría, es técnica. O sea, tener el completo control del vuelo y revisar que todo el sistema eléctrico esté en plenas condiciones para su aeronavegabilidad. Una vez chequeado esto, el segundo paso es hacer un relevamiento del pasaje: si hay heridos y si existe la necesidad de cambiar la ruta y descender de inmediato".

Como la Argentina es uno de los países con las tormentas más peligrosas del mundo, sobre todo en Córdoba, Mendoza y el sur de la provincia de Buenos Aires, Villagra está acostumbrado a las turbulencias y a volantear para esquivar baches . "Sabemos lo que es cruzar la Cordillera de los Andes, por lo tanto estamos entrenados para llevar a cabo procedimientos especiales. El 95% de las veces no pasa nada, pero las poquitas veces que sucede algún sacudón, que todo el mundo se quede tranquilo que avión y pilotos estamos a la altura de las circunstancias".

Si bien la turbulencia en aire claro es de las más comunes, tiene un costado misterioso en relación a su detección. "A diferencia de las otras (mecánica, térmica, orográfica y convectiva), la TAC "no se puede advertir a simple vista. Hay otros indicadores que nos permiten inferir el lugar aproximado donde se ubican, por ejemplo si una aeronave se encuentra en una región con fuerte cortante de viento, o cerca de las montañas, ya que TAC puede estar asociada a ondas de montañas, pero también puede encontrarse turbulencia por encima de nubes de tormenta o en sus cercanías", hace saber Godoy.

Las turbulencias tienen mala prensa en los vuelos porque se trata de un fenómeno difícil de pronosticar. "El piloto suele tener muy poco tiempo para avisar a los pasajeros una vez que comienza a ocurrir el fenómeno. Por otro lado, hay turbulencias leves que no generan problema para los pasajeros y puede ser molesto para algunos tener que estar todo el viaje con el cinturón puesto", esgrime Godoy.

Sin embargo Villagra subraya que en Aerolíneas Argentinas "siempre se deja en claro que hay que tener el cinturón de seguridad puesto, excepto cuando se va al baño, está por protocolo. Nosotros nos manejamos siempre con la verdad, sin usar palabras que asusten y apelando muchas veces a cuestiones psicológicas, porque nos ponemos en la mente del pasajero, que desconoce todo".

¿Algún consejo para el pasajero? "Sólo hay que pasar el momento. Por ahora son turbulencias inesperadas e inevitables, pero que no generan ningún riesgo. E insisto en algo tan básico como fundamental: basta con tener el cinturón puesto para evitar el más mínimo peligro", redondeó el piloto.

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