Asustado y sucio, Rodrigo Eguillor comió guiso y durmió poco en su única noche preso

Sociedad
Lectura

Asustado, desorientado y sucio. En esas condiciones ingresó Rodrigo Eguillor (24), el hijo de una fiscal acusado de abuso sexual y otros delitos, a la alcaldía Roberto Petinatto de Olmos, quince

kilómetros al oeste del centro de La Plata.

Las autoridades penitenciarias de ese centro de alojamiento intentaron revertir su estado emocional y físico. Le entregaron "elementos de higiene personal", lo acercaron a un asistente terapéutico y lo alojaron en un pabellón donde permanecen detenidos otros imputados por delitos sexuales.

Newsletters Clarín
Planeta redes | Te contamos las historias más compartidas en Facebook, y lo que fue tendencia en Twitter e Instagram.

Planeta redes | Te contamos las historias más compartidas en Facebook, y lo que fue tendencia en Twitter e Instagram.

Todas las semanas.

Recibir newsletter

Llegó con la misma ropa que vestía cuando lo detuvieron en el aeropuerto internacional de Ezeiza cuando aparentemente se disponía a viajar a España para, según dijo, presenciar la final de la Copa Libertadores. "No registra pertenencias personales", dice la ficha de ingreso de Eguillor a la penitenciaría

Después de la entrevista con el profesional y su paso por las duchas, "se tranquilizó", según contaron a Clarín fuentes del Servicio Penitenciario. Allí relató a quienes tenía cerca que estaba "peleado" con su madre, la fiscal de Ejecución Penal de Lomas de Zamora, Paula Martínez Castro. No explicó los motivos de ese conflicto familiar.

Además, aclaró que sería su padre quien lo visitaría y realizaría los trámites administrativos que resultaran necesarios. En la noche del miércoles, cuando lo dejaron en una celda individual del pabellón de "abusadores" no sabía que a primera hora de hoy el Juzgado de Garantías 2 de Esteban Echeverría, a cargo de Horacio Rhyb, dispondría su liberación.

Es que Eguillor llegó al complejo de cárceles de Olmos con una orden de detención por el delito de resistencia a la autoridad y agresiones contra los integrantes de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) que lo notificaron de las causas que le imputaban en los tribunales provinciales. El proceso por la agresión sexual contra Lourdes Segura en su departamento de San Telmo —que estalló en las redes sociales y lo puso en el centro de la escena mediática— y otras causas aún no tuvieron avances claros en los respectivos juzgados donde se siguen.

Esta mañana, Fernando Burlando, abogado de Segura informó que pedirán la detención de Eguillor por el episodio de San Telmo: lo acusará de privación ilegítima de la libertad, lesiones graves y violación. Y lo hará ante la Justicia porteña, en la fiscalía 22 a cargo de Eduardo Cubría.

En la única noche de Eguillor en un calabozo penitenciario nadie preguntó por él. Tampoco se acercaron familiares. Cenó guiso de fideos y a primera hora de la mañana lo revisó un médico para controlar el yeso que le pusieron en una de sus piernas.

Lo despertaron apenas minutos después de las seis, había dormido poco. "Se despertó varias veces en medio de la noche", fue el informe de los guardias que hicieron las revisiones nocturnas.

El semblante abandonó el gesto temeroso cuando le informaron que cerca del mediodía recuperaría la libertad. Pero Eguillor podría volver a tener otras noches de encierro si la Justicia avanza en las graves acusaciones por su extravagante y violenta relación con las mujeres.

La Plata. Corresponsalía.

Suscribite y recibi las noticias de Totalnews en tu casilla de correo.