Conflicto docente: aunque haya acuerdo, igual corre riesgo el inicio de clases

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La propuesta que Vidal hizo esta semana a los docentes bonaerenses cubre, en gran medida, lo que reclamaban los gremios. El gobierno finalmente ofreció una cláusula gatillo (aumentos atados automáticamente a

la inflación que mida el Indec) para todo 2019 -en forma mensual los primeros tres meses y trimestral después-, de modo que ahora sólo está en discusión la recomposición por lo perdido en 2018.

Desde los gremios bonaerenses le dijeron a Clarín que “hay voluntad de negociación”, aunque van a insistir con reclamos por infraestructura y comedores escolares. Funcionarios y sindicalistas continuarán la semana que viene la paritaria, con el objetivo de ver si pueden darle forma a ese número de pérdida del año pasado, que cada parte calcula a su modo.

Sin embargo, por más acuerdo o buena voluntad que haya en la negociación de La Plata, igualmente el inicio de clases corre riesgo el próximo 6 de marzo.

La Plata, Paritaria docente. FOTO MAURICIO NIEVAS

La Plata, Paritaria docente. FOTO MAURICIO NIEVAS

Y el motivo es otro: la disuelta paritaria nacional, que los gremios docentes siguen reclamando y el Gobierno afirma que no existe. El 28 de febrero se reunirá la dirigencia de Ctera (sindicato docente nacional, alineado con el kirchnerismo), y ya anunciaron que podría haber medidas de fuerza por este motivo. UDA, otro sindicato nacional -que forma parte de la CGT-, también anunció que el lunes podrían convocar a un paro docente nacional.

No sería la primera vez que los paros en las escuelas llegan desde los gremios nacionales. En 2017 pasó algo muy similar: el mismo día en que Provincia y Capital estaban negociando sus paritarias y un posible acuerdo, los gremios nacionales se reunieron y convocaron a “paro docente nacional”. Las clases arrancaron con inconvenientes en todo el país, más allá de las decisiones que tomasen gobiernos y gremios a nivel provincial.

Reclamo por la paritaria nacional de Ctera en 2017. .FOTO.DYN

Reclamo por la paritaria nacional de Ctera en 2017. .FOTO.DYN

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Quizás atentos a este posible escenario, y para vaciar todo tipo de argumentos al reclamo de Ctera, el Ministerio de Educación nacional se anticipó y convocó este jueves a los gremios nacionales, a “la mesa de convenio marco”. La reunión ser hará el lunes en el palacio del pasaje Pizzurno.

Esa mesa es la negociación a la cual están obligados a convocar las autoridades de acuerdo al artículo 10 de la Ley de Financiamiento Educativo. Precisamente, el artículo que los gremios invocan cuando reclaman la “paritaria nacional”.

Esa instancia de negociación funcionó durante algunos años del gobierno anterior y el primero de Macri, cuando Esteban Bullrich era ministro de Educación. Allí se fijaba el salario básico docente que luego era usado como referencia para las negociaciones en las provincias.

Marcha de los gremios docentes nacionales durante el conflicto de 2017. Foto. Maxi Failla

Marcha de los gremios docentes nacionales durante el conflicto de 2017. Foto. Maxi Failla

Pero en el verano de 2017 hubo presión de los gobernadores (que son los que administran las escuelas y en definitiva pagan salarios) para que esa referencia dejara de existir, y cada jurisdicción pudiera negociar los sueldos de acuerdo a la realidad de sus arcas. Fue entonces que el Gobierno nacional disolvió la “paritaria nacional”, con el principal argumento de que el salario mínimo docente ya había sido fijado –en febrero de 2016 y en acuerdo con los gremios- en el 20% por encima del mínimo vital y móvil. Y eso, sumado a que el Gobierno nacional desde los noventa no tiene escuelas, dejaba sin sentido a la llamada paritaria nacional.

Los argumentos eran controvertidos, toda vez que el Estado nacional sí que aporta a parte de los salarios docentes, a través de los fondos de incentivo y de compensación, que tienen por fin buscar mayor equilibrio en los salarios docentes entre las distintas provincias. Hoy hay provincias que hasta duplican el salario docente con respecto a otras provincias.

El gremio UDA judicializó la cuestión y, tras una serie de instancias, la Cámara Laboral terminó dándole la razón al Gobierno, al establecer como correctos los dos argumentos centrales del oficialismo: que el Estado nacional no es empleador y por eso la negociación colectiva debe ser encarada por las provincias; y que el salario mínimo docente para el país quedó automatizado en el 20% por encima del mínimo, vital y móvil.

El miércoles 6 de marzo arrancan las clases en las escuelas primarias. Foto Diego Díaz

El miércoles 6 de marzo arrancan las clases en las escuelas primarias. Foto Diego Díaz

El tema parecía enterrado en esa decisión judicial, pero a 20 días del comienzo de las clases, los gremios con representación nacional vuelven con el viejo reclamo. Todo esto en el marco de un escenario electoral que ya está abierto. Desde el gobierno no se cansan de destacar la intencionalidad política del conflicto y que hasta el mismo dirigente Roberto Baradel -de Suteba, que forma parte de Ctera- ya “blanqueó” que quiere ser candidato a diputado por el kirchnerismo. “A él personalmente le sirve el conflicto”, afirman.

Como sea, el próximo 6 de marzo son 4.800.000 los chicos de la primaria que deberán empezar las clases en el país. Luego vendrán los 3.800.000 de la secundaria. Son las cifras que menos parecen ponerse en juego, cada fin de febrero, cuando se negocian las paritarias docentes.

RB