Murió un estudiante secundario de Quilmes que estaba internado por tuberculosis

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Un estudiante de 5º año de un colegio de Ezpeleta, partido de Quilmes, con diagnóstico de tuberculosis por el que había sido internado, murió días atrás. Así lo informaron este miércoles

fuentes del Municipio de Quilmes.

Facundo Nicolás Carata Soto, quien tenía 18 años y asistía al Colegio Santa Teresita del Niño Jesús, falleció producto de una infección el lunes 15 de abril en el Hospital Muñiz, donde estaba internado desde el 26 de marzo.

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Ante rumores referidos a que los padres tendrían del joven tenían una postura antivacunas, desde la Municipalidad de Quilmes desmintieron a Clarín esa versión.

Desde la Secretaría de Salud del municipio explicaron que recibieron la notificación del caso el 3 de abril. Según los padres del joven, las primeras consultas médicas las habían realizado con un profesional neumonólogo del sector privado en marzo y ante el agravamiento y persistencia de los síntomas, se trasladó al chico al hospital Muñiz el día 26 de marzo.

Según informó el sitio Perspectiva Sur, a pedido de los padres de los estudiantes del Colegio Santa Teresita del Niño Jesús, allí fueron suspendidas las clases en el nivel secundario el lunes, para volver a desinfectar el establecimiento (había sido desinfectada el sábado 13 de abril).

Ese medio detalló además que Facundo Nicolás Carata Soto tenía 18 años cumplidos en enero pasado, que iba a 5º año en el turno tarde y que desde la comunidad educativa del colegio al que concurría aseguran que ya el año pasado se había registrado por lo menos un caso de tuberculosis en una chica del último año y que se contabilizarían cinco casos en los últimos tres años.

En diálogo con Perspectiva Sur, Gustavo, hermano del joven fallecido, relató que “estuvo internado casi tres semanas muy grave”, hasta que el caso fue irreversible. Y aseguró que un compañero de Facundo estaba por cambiarse de escuela para evitar el contagio.

Desde la Secretaria de Salud de Quilmes aseguran que tomaron las medidas pertinentes al caso en función de las normativas vigentes avaladas por la Organización Panamericana de la Salud y el Programa Nacional de Control de la Tuberculosis. A partir de la notificación y confirmación oficial del caso —señalaron en un comunicado—, tomaron contacto con la familia del chico, para asegurar controles preventivos.

A la vez, desde Salud del Municipio indicaron que se convocó a una charla educativa a padres, docentes y alumnos (al que, dice el Municipio, solo concurrieron dos padres) y se programaron controles preventivos para los alumnos del mismo curso del chico fallecido.

La charla se realizó el 11 de abril y los turnos para los controles se programaron para el 29 y 30 de abril en el Instituto Municipal de Salud y Medicina Preventiva Dr. Ramón Carrillo, detallaron desde Salud de Quilmes.

Una enfermedad no erradicada

A propósito de la muerte del joven de Ezpeleta relacionada a la tuberculosis, el Hospital Alemán emitió un comunicado titulado "La tuberculosis no está erradicada en Argentina: se notifican más de 10 mil casos de tuberculosis por año".

El documento presenta un ABC de la enfermedad que se reproduce parcialmente a continuación:

¿Cómo se produce la tuberculosis?

La tuberculosis es una enfermedad causada por una bacteria denominada Mycobacterium tuberculosis, que afecta principalmente a los pulmones, pero también a otras partes del cuerpo como los riñones, los huesos de la columna vertebral, el sistema nervioso central y prácticamente cualquier otra parte del cuerpo. La infección se transmite de persona a persona a través del aire. Se produce cuando un enfermo de tuberculosis pulmonar tose, estornuda, escupe, canta y habla. De esta manera el enfermo expulsa pequeñas gotitas (llamadas gotitas de Flügge) con los bacilos tuberculosos al aire. La persona que se encuentra cerca los puede inhalar y quedar infectada. Esta afección se puede prevenir y también curar, pero de no tratarse puede ser mortal.

¿Cuáles son los síntomas?

Las personas que se enferman de tuberculosis tienen síntomas como tos, fiebre, sudores nocturnos y pérdida de peso. No pocas veces estos síntomas son persistentes pero tolerables y los enfermos pueden pasar mucho tiempo antes de procurar ayuda médica y mientras tanto seguir esparciendo los bacilos y con ellos la enfermedad.

Hay personas que son más susceptibles a infectarse y otras que al tener contacto con el bacilo logran salir indemnes. Las más predispuestas son aquellas personas cuyo sistema inmunológico está deteriorado (personas con HIV, desnutridos, fumadores, diabéticos) y también aquellos que trabajan o viven en lugares donde exista hacinamiento (viviendas precarias, cárceles, fábricas con espacio deficiente), todas condiciones que se agravan al empeorar las condiciones socioeconómicas.

Una enfermedad curable

En 1944 se inicia la era antibiótica en el tratamiento de la tuberculosis con el advenimiento de la estreptomicina y luego, en 1952, el agregado de la isoniacida que lograron por fin controlar la enfermedad. Estos quimioterápicos hacen que la tuberculosis se convierta en una enfermedad curable en la mayoría de los casos. Luego se agregaron otros fármacos, como la rifampicina, que hicieron que los tratamientos sean más eficaces y de menor duración.

En todo el mundo se produjo un descenso progresivo de los casos hasta mediados de los 80, en los que la irrupción del HIV ha hecho de la tuberculosis un problema creciente, con la adquisición y propagación de nuevos casos.

LGP