Una especie de dinosaurio que vivió en la Patagonia "gateaba" cuando era bebé

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Una investigación realizada por científicos del Conicet reveló que un gigantesco dinosaurio que habitó en la Patagonia argentina hace 200 millones de años se desplazaba en 4 patas cuando eran "bebés",pero

cuando alcanzó la adultez lo hacía solamente utilizando las dos traseras.

Esto se pudo lograr tras el escaneo de esqueletos casi completos de ejemplares recién nacidos los que “gateaban” para desplazarse. En la investigación que incluyó a juveniles y adultos se pudo simular la postura que habrían tenido en cada etapa: es similar a lo que experimentan los seres humanos durante el crecimiento. Se trata del Mussaurus patagonicus.

Cráneo de un Mussaurus patagonicus en edad juvenil. (Gentileza investigadores/Conicet)

Cráneo de un Mussaurus patagonicus en edad juvenil. (Gentileza investigadores/Conicet)

Los restos fueron hallados en un sitio ubicado en el centro norte de la provincia de Santa Cruz. Es una localidad que se ha venido trabajando desde el año '70 cuando el legendario paleontólogo argentino José Bonaparte encontró los primeros "bebés" de dinosaurios. Era una estancia abandonada llamada “El Tranquilo”. Hubo campañas en las décadas del '60 y '70. Y en 1974, Bonaparte encontró un nido de dinosaurios donde había restos de Massaurus recién nacidos y cáscaras de huevo.

Serie de crecimiento del Mussaurus patagonicus, comparada con la altura de un humano adulto. (J. González/Conicet)

Serie de crecimiento del Mussaurus patagonicus, comparada con la altura de un humano adulto. (J. González/Conicet)

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“La evidencia más contundente fue obtenida a partir del centro de masa, que es el lugar del cuerpo en que se concentra la mayor parte del peso, algo así como un punto de equilibrio”, explicó Alejandro Otero, investigador del Conicet en la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la Universidad Nacional de La Plata.

Y agregó: “Lo que vimos es que en los bebés se encuentra a mitad del tórax, forzando su peso hacia adelante. En los juveniles de un año, el centro de masa se ubica un poco más atrás, mientras que en los adultos está prácticamente en la cadera, y esto nos permite deducir que de pequeños eran cuadrúpedos y paulatinamente se iban enderezando hasta convertirse definitivamente en bípedos”. La novedad fue publicada por la revista especializada Scientific Reports.

Con restos fósiles correspondientes a esas tres etapas ontogénicas, es decir relativas al desarrollo morfológico del organismo, Otero y colegas del Colegio Veterinario Real de Londres reconstruyeron las formas y estructuras de este dinosaurio a lo largo de su vida. Lo hicieron a través de una técnica llamada microtomografía computarizada que les mostró los huesos sin la roca en la que fueron hallados –algunos estaban adheridos y es imposible separarlos sin destruirlos–, y les permitió articular los esqueletos y agregarles tejido y volumen. Así, calcularon en qué punto del cuerpo estaba el centro de masa y por ende pudieron determinar cuál era su postura.

Otro dato importante que arrojó el análisis fue el crecimiento de los miembros. “Al nacer, tenían una extensión similar en las cuatro patas, pero a medida que pasaba el tiempo las delanteras se iban acortando en proporción a las traseras, hasta llegar a la adultez con patas considerablemente más largas que los brazos”, añadió Otero.

El científico argentino Alejandro Otero, encabezó el trabajo que eterminó los cambios en el andar de una especie de dinosaurio que vivió hace 200 millones de años. (CCT La Plata/Conicet)

El científico argentino Alejandro Otero, encabezó el trabajo que eterminó los cambios en el andar de una especie de dinosaurio que vivió hace 200 millones de años. (CCT La Plata/Conicet)

También contó que encontraron una particularidad sobre la forma de las manos que se suma a las evidencias anteriores: “Las garras eran muy potentes, especialmente la del que sería el dedo pulgar, que a su vez estaba inclinado hacia adentro. Esto nos hace pensar que, si bien le era posible apoyarse con ellas, es probable que le sirvieran para otras funciones relacionadas a sus hábitos de vida”. Finalmente, un punto a destacar es la influencia que tuvo el desarrollo relativo de la cola y el cuello a lo largo de la ontogenia del animal, que resultó determinante para que ocurrieran los cambios en la postura mencionados.

Estos dinosaurios habitaron la zona de Santa Cruz donde se hallaron los huesos hace 195 millones de años de acuerdo a la edad de las rocas que los expertos dataron. Las reconstrucciones arrojadas con la técnica empleada mostraron que el desarrollo del Mussaurus patagonicus era por sí solo extraordinario: mientras que los recién nacidos se parecían a un pollito de apenas 60 gramos y hubiesen cabido en la palma de una mano, doce meses después pesaban cerca de 7 kilos y alcanzaban la edad adulta –alrededor de los 8 años– con un peso de una tonelada.

Chubut. Corresponsalía.

DD