La paradoja de la igualdad

Sociedad
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Hay paradojas que cuesta trabajo resolver. La de la equidad de género es una. Nadie puede cuestionar sus ventajas y principio de justicia. Pero a pesar de los probados beneficios económicos

y productivos, en la sociedad predominan estereotipos, prejuicios y creencias que operan en contra.

Todos sabemos que los equipos diversos resultan más eficientes y creativos. Sin embargo, son pocas las empresas que se pueden dar el lujo de exhibir una conducción pareja, con igual cantidad de varones y mujeres en puestos de liderazgo.

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Según un estudio realizado por IBM entre 2.300 ejecutivos y profesionales de todas las áreas e industrias, en nueve regiones con brechas diversas, sólo el 12% de las organizaciones representadas apuestan a la inclusión, consideran prioritaria la paridad de género y encaran seriamente el tema, con medidas concretas. Se llaman First Movers y reúnen las siguientes características: Son esencialmente buenas para identificar aquellos desafíos que obstaculizan el avance de las mujeres y los trabajan especialmente.

Brindan planes de carrera adaptados a las necesidades femeninas.

Entienden que históricamente se han brindado menos oportunidades a las mujeres por sus compromisos familiares. Por ende, implementan planes de desarrollo profesional que se adapten a sus necesidades y aspiraciones personales.

Rechazan los estereotipos, la idea de que no están dispuestas a asumir posiciones de poder.

Utilizan las mismas métricas para valorar su desempeño y las aplican de manera equitativa. Miden con la misma vara a varones y mujeres.

Brindan idénticas oportunidades. Se esfuerzan por identificar trabajadoras de alto rendimiento con la misma frecuencia con la que lo hacen con los varones.

Superan a sus competidores en satisfacción de sus empleados e innovación. También son más productivas. Las empresas compiten por el talento: la perspectiva es limitada cuando la organización es poco diversa.

Para resumir: “aplican todos los hábitos de las organizaciones altamente inclusivas”, explica Julia Wacker, Client Executive de IBM Argentina, en el 2° Encuentro LATAM de Mujeres Líderes, que se realizó el 15 en el Auditorio del Centro Cultural de la Ciencia.

Las First Movers generan condiciones de equidad para que todos sus empleados puedan ser promovidos por sus logros y potencial, de manera equitativa”. No se trata únicamente de promover mujeres para cubrir cupos asignados. “Estas compañías trabajan arduamente para desarrollar una cultura organizacional que acepte los estilos de liderazgo femenino. Han entendido que necesitan profesionales que sepan trabajar en equipo, guiar a otros de menor experiencia. La capacidad de colaboración y la empatía son cualidades femeninas”, agrega.

Wacker habla de Mujeres, liderazgo y la paradoja de la prioridad. A la hora de evaluar por qué son minoría las líderes, señala que las empresas no incentivan su avance de manera formal.“Esto fue lo primero que descubrimos. El 67% de los gerentes y líderes entrevistados está de acuerdo con el planteo, pero no le parece prioritario. Para el 12% ni siquiera es un tema de debate. Y el 80% no le da la más mínima prioridad. Y aquí tenemos la primera contradicción. Son los mismos que dicen que quieren que en sus organizaciones más mujeres accedan a puestos jerárquicos. Algunos tienen programas bien intencionados. Pero no lo implementan como estrategia. Dado que los varones ocupan la amplia mayoría de los cargos, es necesario convencerlos a ellos. No hablamos de hombres empoderando a mujeres. Si no reconocemos el problema, difícilmente podremos atenderlo”, dice.

¿Por qué la equidad no es un tema o un objetivo a cumplir? Porque subyacen sesgos, estereotipos. A pesar de las ventajas en cuanto a productividad, todavía se cuestiona la idoneidad de las mujeres para ocupar cargos jerárquicos. “Se sigue pensando que van a anteponer la familia a la carrera o que no están dispuestas a asumir roles de compromiso. En la medida que no revisemos prejucios y dejemos de pensar que somos las únicas responsables de nuestro avance en la carrera, difícilmente vamos a alcanzar la equidad de género”, concluye Wacker, líder voluntaria de Business Resource Group de Mujeres en IBM Argentina.

Evidentemente hay falta de interés y urgencia cero. Cuando se les pregunta a los líderes actuales cuándo se cerrará la brecha, calculan dos generaciones: 54 años exactamente. "Para ellos, la paridad no es su problema hoy. Y aquí está el principal obstáculo: creen que la solución no está en sus manos. Cuidado con esta creencia. Los modelos mentales importan mucho. Estas percepciones lo único que hacen es contribuir a que persistan las desigualdades de género”, afirma.

¿Salida posible? Involucrarse ya y comenzar a desarrollar una auténtica cultura innovadora, remedio para cualquier brecha. w