Inundaciones: bajó el agua, pero aún hay 4 mil evacuados

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Con la salida del sol de ayer y el cese de las precipitaciones hacia el jueves a la noche llegó algo de calma a los habitantes del sur del conurbano bonaerense, quienes desde el comienzo del temporal del fin de semana pasado vieron cómo sus casas se inundaban y sus calles se anegaban.

Al cierre de esta edición, aún quedaban alrededor de 4 mil personas evacuadas. Sin embargo, hay preocupación entre las autoridades porque el Servicio Metereológico Nacional (SMN) prevé que entre el domingo a la noche y el lunes volverán las lluvias para la zona metropolitana de Buenos Aires.

Según datos del Ministerio de Defensa nacional, de quien dependen los trabajos de Defensa Civil, La Matanza es el municipio más afectado del conurbano bonaerense. Allí permanecen todavía unas 3.200 personas repartidas en veinte centros de evacuados. De todos modos, los funcionarios del área aseguran que hacia mitad de semana, cuando la emergencia hídrica llegó a su punto más alto, llegó a haber 6 mil. En Esteban Echeverría, unas 525 personas aún no pueden volver a sus casas y pasarán, al menos, una noche más en los cinco centros de evacuados.

Por otro lado, en Lomas de Zamora hay 170 evacuados. En este municipio los barrios más críticos son Nueva Esperanza y Santa Catalina, sin calles asfaltadas. En cuanto a la zona norte del conurbano bonaerense, Pilar es la zona con más evacuados, con un total de 44, de los cuales 26 son menores de edad. “El momento de crisis ya pasó, el agua está en franco descenso”, asegura Daniel Russo, subsecretario de Protección Civil del Ministerio de Seguridad bonaerense, sobre la confianza que tiene para que hacia el final del domingo todos los evacuados estén nuevamente en sus hogares, donde sufrieron irreversibles pérdidas materiales.

Las inundaciones y los anegamientos de calles no solo se produjeron por los más de 173 milímetros de precipitaciones que se produjeron durante esta semana, y que según el SMN ya superó al promedio de todo el mes de octubre. Resulta que los barrios donde la situación es más crítica son lindantes o cercanos a la cuenca Matanza-Riachuelo u otros arroyos que desbordaron y el suelo no tuvo la capacidad de absorber el agua. Es por eso que algunas casas llegaron a estar hasta un metro inundadas y se echaron a perder tanto electrodomésticos como alimentos en barrios que, además, son pobres.

Si bien Defensa Civil activó un operativo de donaciones con alimentos no perecederos, pañales, colchones, artículos de limpieza y repelentes, en algunas zonas se denunció que no se recibía la ayuda. El municipio de La Matanza emitió un comunicado en el que no solo reclama al Estado nacional obras hidráulicas, sino que además asegura que “la ayuda no llega al 1% de los recursos que se están destinando”. En las distintas zonas, diversas organizaciones civiles y fundaciones todavía recolectan donaciones, que reparten a los centros comunitarios de cada barrio.

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