Los riesgos de las emociones fuertes del fútbol: qué recomiendan los médicos

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La muerte de un hincha de Colón ​de 61 años por un paro cardiorespiratorio, este sábado en Paraguay, enciende una vez más la alarma: la pasión por el

fútbol y el corazón suelen ir de la mano, y ese combo puede ser muy riesgoso.

¿Qué pasa cuando el entusiasmo exige al cuerpo de más?  ¿Cuáles son los riesgos de sufrir y hacerse mala sangre por el equipo del alma? ¿Qué hay que tener en cuenta para prevenirlos?

En Asunción, donde centenares de simpatizantes del club santafecino esperan la final de la Copa Sudamericana contra Independiente del Valle, Angel Ramón Monzón se descompensó a pocas horas de la gran final, que se juega a las 17.30. Pese a los esfuerzos, no lograron reanimarlo.

Ocurrió en la costanera del río Paraguay, donde muchos argentinos acampan a la espera del partido más importante en la historia de Colón. A la carga emotiva que de por sí tiene una final, en este caso está el adicional de que el club santafesino va por su primer título internacional.

Los hinchas de Colón acampan en la Costanera de Asunción. (Foto: ABC Color)

Los hinchas de Colón acampan en la Costanera de Asunción. (Foto: ABC Color)

También se suman el largo viaje desde Santa Fe, las horas de espera en las calles y un clima complicado: la temperatura en la ciudad ronda los 40 grados. Un mal contexto para atravesar por sensaciones fuertes como las que genera el fútbol. 

Las alteraciones en la salud que desatan los partidos suelen estar relacionadas con el corazón. Hay evidencia científica que lo respalda, como estudios publicados en New England journal of Medicine. Pero también hay quienes canalizan los nervios a través de la respiración o del aparato digestivo.

“Ante este tipo de eventos, suele haber mayor cantidad de episodios cardiovasculares porque la emoción se vive dentro del organismo como una amenaza. Además, la poca irrigación en las arterias coronarias puede llegar a producir un infarto”, subraya Jorge Franchella, especialista en cardiología.

Por su parte, Mario Boskis, médico cardiólogo, señala que quienes desconocen su estado de salud corren mayor riesgo que los cardiópatas porque tienen una arritmia, aún no detectada, que está expuesta en el momento de la emoción. “El famoso 'me va a dar algo' puede ser un síntoma de enfermedad coronaria que se presenta con dolor en el pecho (zona de la corbata) o un signo de infarto inminente. Se deben controlar presión arterial, colesterol y glucemia”, sugiere.

Un hincha muestra su pasión futbolera en Asunción. Foto: EFE/Raúl Martínez

Un hincha muestra su pasión futbolera en Asunción. Foto: EFE/Raúl Martínez

“La emoción en el hincha produce estrés, es decir, una discordancia entre la expectativa y la realidad. Sucede que el organismo libera sustancias químicas que pueden dilatar las pupilas, subir la presión o incrementar la frecuencia cardíaca y respiratoria. El cuerpo se prepara para una reacción de huida como si estuviéramos amenazados por un enemigo invisible”, detalla Boskis.

Oscar Mangione, psicólogo deportivo, explica que el hincha suele vivir la pérdida de un partido como algo propio porque experimenta un sentimiento de identificación con su cuadro de fútbol.

“No debería tomarse como algo de vida o muerte. Uno debe entender que simboliza un juego con reglas. Hay que tener tolerancia a la frustración, representarse la idea de que el equipo puede ganar o perder”, agrega.

El entusiasmo de los hinchas en los días previos al partido más importante en la historia de Colón de Santa Fe.

El entusiasmo de los hinchas en los días previos al partido más importante en la historia de Colón de Santa Fe.

El director del Instituto de Ciencias del Deporte de la Universidad Favaloro, Roberto Peidro, destaca que el estrés generado por el partido de fútbol aumenta la posibilidad de desarrollar un evento coronario y aún una muerte súbita y que podría ser más frecuente en personas jóvenes por su mayor nivel de apasionamiento. Pero el especialista, que fue arquero de Primera División y luego médico de Independiente, advierte que siempre depende de la personalidad de cada uno, aunque en los hombres ser más usual.

Para prevenir eventuales accidentes cardiovasculares, Peidró recomienda que antes del partido se evite el consumo de alcohol, tabaco y comida en exceso. También, conocer nuestro estado de salud y practicar deporte para generar endorfinas, aquello que denomina un “estrés positivo”.

Todos los especialistas consultados aconsejan hacer una consulta previa al médico de cabecera, no interrumpir ni modificar un tratamiento en curso y no ir a la cancha si la persona corre riesgo.

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