Embarazos no planificados, infecciones de transmisión sexual y anticoncepción, ejes de un encuentro

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"Tiene que preocuparnos el embarazo de niñas menores de quince años, porque los indicadores no disminuyen y siempre son producto de abusos: una nena no puede decidir", dijo la médica feminista

Mabel Bianco, en el comienzo del evento sobre salud sexual y reproductiva organizado por Clarín y Bayer el martes 12 de noviembre. La audiencia, reunida en el auditorio del Museo Fortabat, en Puerto Madero, siguió con atención los debates que se sucedieron a lo largo de tres paneles, moderados por Silvia Fesquet, Editora Jefa de Redacción de Clarín.

Los principales referentes de la salud sexual y reproductiva se dieron cita en el Museo Fortabat para debatir sobre el panorama actual del área. Foto: Maxi Failla.

Los principales referentes de la salud sexual y reproductiva se dieron cita en el Museo Fortabat para debatir sobre el panorama actual del área. Foto: Maxi Failla.

Las primeras disertaciones versaron sobre la situación de los embarazos no planificados, con foco en adolescentes, y contó también con la coordinación de Mariana Iglesias, periodista y Editora de Género de diario Clarín. Reconocida recientemente como una de las mujeres "más influyentes e inspiradoras del mundo" por la BBC, Bianco -también presidenta de la Fundación para Estudio e Investigación de la Mujer (FEIM)- dijo que "las mujeres aún no podemos salir de los mandatos de la maternidad, se trata de decidir qué hacemos de nuestras vidas. Un embarazo no deseado es una tortura para una mujer de cualquier edad, y más para una niña". Para ella, es importante romper los estereotipos (desde la educación y desde los medios) y trabajar en el consentimiento, el poder decir "no".

En ese marco, Tamar Finzi Warszawski, investigadora del CEDES y asesora de la Coordinación Técnica del Plan Nacional de Prevención del Embarazo No Intencional en la Adolescencia (ENIA), compartió datos importantes: según un informe de 2016, el 13,4% de los nacimientos anuales son embarazos adolescentes, y en adolescentes de 15 a 19 años, al menos siete de cada diez no son intencionales. Aseguró que se trata de un problema multicausal que requiere una perspectiva intersectorial; asimismo, insistió en la necesidad de generar una mayor accesibilidad de anticonceptivos modernos a los adolescentes, así como poner a su disposición consejerías, para garantizar el acceso a información.

Sandra Vázquez, directora ejecutiva del Centro de Atención Juvenil Casa FUSA, hizo hincapié en la necesidad de escuchar a los adolescentes, y de comprender las inequidades que aún persisten en distintas regiones del país, focalizadas en las poblaciones más vulnerables, niñas con discapacidad y poblaciones originarias. Además, las panelistas coincidieron en la influencia del factor de clase, en donde el círculo de "embarazo precoz y abandono escolar, seguido de exclusión y violencia" es mucho más difícil de romper en estratos económicos más bajos. Para Vázquez, además, es fundamental una coordinación entre la salud pública (garantizar el acceso al aborto legal en los casos en los que sea pertinente), la ESI y el patrocinio de la justicia para frenar esta situación y disminuir los índices.

Durante el segundo panel se ahondó en la situación actual de las infecciones de transmisión sexual, en un contexto en el que, tanto en Argentina como en el mundo, están en aumento. Fabián Portnoy, director de la Coordinación Salud Sexual, Sida e ITS del Ministerio de Salud porteño, destacó los avances que se dieron en relación al VIH en poco tiempo, gracias a la disponibilidad de recursos y, también, a la voluntad política; sin embargo, dijo, esto no sucede con otros problemas, por ejemplo, con Chagas o el rebrote de sífilis. Además, se refirió a las dificultades de acceso en diversos sectores: "Es importante hablar, pero necesitamos tener cómo cuidar a las personas, es decir, tenemos que tener preservativos en los baños de los colegios, y dispenser en los cines y boliches, para que aquel que se quiere cuidar, pueda hacerlo".

Silvia Fesquet, Editora Jefa de Redacción de Clarín, Juan José Meré, oficial en VIH/Sida del Fondo de Población de las Naciones Unidas, Fabián Portnoy, director de la Coordinación Salud Sexual, Sida e ITS del Ministerio de Salud porteño, Luciana Spadaccini, médica especialista en enfermedades infecciosas de Fundación Huésped, y Eliana Galarza, periodista de diario Clarín. Foto: Maxi Failla.

Silvia Fesquet, Editora Jefa de Redacción de Clarín, Juan José Meré, oficial en VIH/Sida del Fondo de Población de las Naciones Unidas, Fabián Portnoy, director de la Coordinación Salud Sexual, Sida e ITS del Ministerio de Salud porteño, Luciana Spadaccini, médica especialista en enfermedades infecciosas de Fundación Huésped, y Eliana Galarza, periodista de diario Clarín. Foto: Maxi Failla.

Juan José Meré, oficial en VIH/Sida del Fondo de Población de las Naciones Unidas, reflexionó sobre la evolución de la epidemia: "¿Por qué, si se lograron tantos logros biomédicos (pasó de ser una enfermedad mortal a una enfermedad crónica), sigue estancada y creciendo en algunos grupos (como mujeres trans, trabajadores sexuales, hombres gay u hombres que tienen sexo con otros hombres)? Que haya sectores sobrerepresentados no habla de la epidemia, sino de la sociedad, porque no reconocemos la pluralidad humana y que la sexualidad se ha modificado". Además, se refirió a la importancia de la perspectiva de género en salud: "El condón masculino tiene hace tiempo color y sabor, mientras que los condones femeninos lo tienen recién ahora, esto también refleja las desigualdades de género".

El panel -que contó con la coordinación de la periodista de Clarín Eliana Galarza- se completó con Luciana Spadaccini, médica especialista en enfermedades infecciosas, contó el trabajo que hacen desde Fundación Huésped, que este año cumple treinta años. Y mencionó algunas de las causas por lo que las infecciones de transmisión sexual se encuentran en aumento, y que tienen que ver con la disminución del temor al VIH -por lo que las personas se relajan en el uso del preservativo-.

Luego de un break, se llevó adelante el último panel de la jornada, que desarrolló más a fondo una de las temáticas que más impactaron en los anteriores debates: los métodos anticonceptivos disponibles, sus características, las políticas públicas que los acercan a la población y los tabúes y mitos que aún parecen existir en cuanto a su utilización. Gabriela Kosoy, presidente de la Asociación Médica Argentina de Anticoncepción (AMAdA), aseguró que "ningún tema ha traído tantos mitos como la anticoncepción; esto trae aparejadas barreras de acceso a los mismos. Entre los adolescentes, en las consejerías, me dicen que provocan acné o engordan, pero muchos de ellos mejoran el acné. Mientras esto sucede, más del 70% de los embarazos de las adolescentes son no intencionales".

Silvia Fesquet, Editora Jefa de Redacción de Clarín, Marisa Labovsky, especialista en ginecología infanto juvenil y sexóloga clínica, Gabriela Kosoy, presidente de la Asociación Médica Argentina de Anticoncepción (AMAdA), Sofía Torres Zavaleta, gerente operativa de equipos de apoyo del Ministerio de Educación e Innovación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y Sabrina Díaz Virzi, periodista de diario Clarín. Foto: Maxi Failla.

Silvia Fesquet, Editora Jefa de Redacción de Clarín, Marisa Labovsky, especialista en ginecología infanto juvenil y sexóloga clínica, Gabriela Kosoy, presidente de la Asociación Médica Argentina de Anticoncepción (AMAdA), Sofía Torres Zavaleta, gerente operativa de equipos de apoyo del Ministerio de Educación e Innovación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y Sabrina Díaz Virzi, periodista de diario Clarín. Foto: Maxi Failla.

La especialista remarcó que, además de los mitos, puede haber un mal uso de los mismos, porque "se olvidan", "pierden la receta" o "no comienzan correctamente". Esto abrió las puertas para hablar sobre los anticonceptivos reversibles de larga duración (LARC, incluidos recientemente en el Plan Médico Obligatorio), mencionados como seguros y eficaces, y destacados porque se pueden usar en cualquier etapa de la vida reproductiva (incluso en la premenopausia, o en el posparto), son de fácil colocación y su costo económico termina amortizándose en relación a los otros métodos. Organizaciones como AMAdA, abogan porque estos métodos -como el implante subdérmico, el sistema intrauterino, o SIU, y el DIU de cobre- sean utilizados como de primera línea en poblaciones adolescentes.

Marisa Labovsky, especialista en ginecología infanto juvenil y sexóloga clínica, se refirió a un tema desarrollado previamente: la necesidad de lo que se llama "doble barrera", el uso simultáneo de un método anticonceptivo hormonal junto a los preservativos femeninos, masculinos y el campo de látex (para sexo oral de varón a mujer y mujer con mujer) para protegerse de las ITS, porque "un DIU no te puede dejar estéril, pero si te contagiás clamidia sí peligra la fertilidad". La ginecóloga resaltó, además, que es importante asesorar sobre estos temas tanto a adolescentes como a mayores de 45 (porque se relajan en cuanto al uso de estos métodos) y que "no hay que dar por hecho que todas las parejas son heterosexuales", ya que los adolescentes han diversificado sus prácticas sexuales, y te dicen que "están viendo" si les gustan hombres o mujeres.

Sofía Torres Zavaleta, gerente operativa de equipos de apoyo del Ministerio de Educación e Innovación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, fue la última participante de este panel -que contó con la coordinación de la periodista de Clarín Sabrina Díaz Virzi-, donde explicó cómo la Ley de Educación Sexual Integral -sancionada en 2006- tiene en su currícula para sexto y séptimo año el desarrollo de estos contenidos y, luego, durante la secundaria, mediante jornadas participativas (obligatorias), contenidos en distintas materias, dispensers de preservativos y espacios de consejería.

Sobre el rol de los varones en este tema, las especialistas explicaron que la vasectomía -anticoncepción quirúrgica en hombres- es también objeto de circulación de mitos, sobre todo, asociados a la masculinidad, como el miedo a que no se produzca la erección o que se coarte el disfrute. "Pero es una técnica sin bisturí, más sencilla que la ligadura de trompas, aunque muchas veces los ginecólogos varones no lo ofrecen. Vemos que les falta a los varones empoderarse en esto de si quieren llevar adelante una paternidad o no", aportó Labovsky. Como hace veinte años, la pastilla "de emergencia" (mal llamada "del día después") sigue generando objeciones, aunque cumple con todos los requisitos para ser de venta libre. Para la especialista, estas creencias se centran en el tabú cultural de una sexualidad libre, gozosa y cuidada, "eso es lo que en el fondo no se puede permitir: Yo puedo decidir, cuándo, cómo y por qué voy a tener relaciones, y ahí estaré preparada para hacerlo".

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