Un estudio de ADN, clave en una condena por un homicidio sin cadáver

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La mujer vivía en el barrio de Palermo, al 2300 de la calle Fray Justo Santa María de Oro, con su pareja Pablino Martínez y con su hermano, Del Pilar González Aranda. Desde

el sábado 27 de enero de 2018, su compañero se ausentó de la casa. Cuando tres días después ella habló con su hermano del asunto, recibió una noticia sorprendente, él le contó que lo había “mandado” con su papá y que “cerrara la boca hasta morir”. Así lo relató la misma mujer en el marco de la investigación judicial en la que acaban de condenar a González Aranda a nueve años de prisión por homicidio​, aunque el cuerpo de Martínez nunca se encontró.

Según la versión de la mujer, su hermano llegó a hacer explícito que había matado a su novio tras una discusión. A esto se le sumó la declaración del sobrino de la víctima, que contó una conversación que tuvo con el acusado: “Me mandé una macana, lo que pasó ya pasó”, le habría escuchado decir a González Aranda.

En el requerimiento de elevación a juicio realizado por la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°21 se indicó que Del Pilar González Aranda mató a Pablino Martínez dentro del lugar donde ambos vivían, golpeándolo en la cabeza con un objeto contundente, posiblemente una masa o un martillo. Eso habría sucedido entre el 26 de enero de 2018 a las 23:12 (momento en el cual la víctima utilizó su celular por última vez) y las 03:21 del 27 de enero.

Tras el asesinato, González Aranda ocultó el cuerpo dentro de una bolsa oscura y entre las 03:21 y las 03:24 de la mañana lo sacó, lo arrastró, cruzó la calle y lo arrojó a uno de los contenedores que había en el lugar. Esa secuencia fue tomada por una cámara de seguridad y ratificada por una vecina.

Además de las declaraciones, en la investigación que llevó adelante la fiscalía fue crucial la comparación de muestras de sangre tomadas en el sector de los contenedores con otras aportadas por la hermana de la víctima. El resultado de ese estudio de ADN indicó con un 99,99% de certeza que la sangre hallada cerca de los contenedores era de Pablino Martínez.

Detalla el sitio Fiscales.gob.ar que el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 10 condenó entonces a Del Pilar González Aranda a nueve años de prisión como autor del delito de homicidio simple en perjuicio de la pareja de su hermana, cuyo cadáver jamás fue hallado.

El fiscal Oscar Ciruzzi, interinamente a cargo de la Fiscalía General N°10, había requerido una pena de 14 años de prisión, también por homicidio simple. Pero los jueces Alejandro Noceti Achával, Javier Anzoátegui y Silvia Mora unificaron su condena con una anterior e impusieron una única de once años de prisión.

LGP

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